Tanto monta, monta tanto
el Blog de los Gemelos D'Acosta
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| Edu y Sema D'Acosta |
Con gracia y poderío, sin mala intención pero con sorna, Eduardo y Sema D'Acosta van a relatar sus andanzas en el maravilloso mundillo del arte. Un circo con muchas pistas donde domadores, equilibristas, payasos, magos y acróbatas hacen las delicias de un público que -aún prestando la máxima atención y poniendo mucho interés- no se entera de casi nada. Bueno de algunas cosas sí que se da cuenta...tampoco hay que exagerar. |
CRISTINA LAMA EN LA GALERÍA ´LA CAJA CHINA´ Domingo, 23 de Mayo de 2010 -- [13:32] Hay un cambio primordial en esta exposición de Cristina Lama (Sevilla, 1977), que resulta fundamental para entender la serie de obras que ahora presenta en La Caja China: ha empezado a utilizar el óleo cuando siempre había trabajado con acrílico, un giro procedimental que conlleva resultados novedosos. Sin abandonar su característico estilo, se recrea ahora en los valores propios de la técnica y relega a un segundo nivel la temática, que pasa a ser un recurso abierto para experimentar con la pintura. Han desaparecido los personajes que antes poblaban sus cuadros y ahora apenas vislumbramos partes de algunos de ellos (una mano que fuma, un torso desnudo, una pierna estirada), tomando mucho más protagonismo los fondos, que van superponiendo capas hasta encontrar la tensión adecuada de las formas y el clímax preciso de color. Los resultados obtenidos con el viraje son más que satisfactorios. Acostumbrada a la premura del acrílico, el óleo le resulta cómodo y permite mayor variedad de matices. Los motivos que pueblan sus telas están sacados de la vida cotidiana y detentan una especial sensibilidad, muy sutil, vinculada con su condición de mujer. Sin caer en la militancia feminista y evitando las tentativas de género, su trabajo destila autenticidad y no posee trucajes ni segundas intenciones. Muchos de las imágenes son fragmentos rescatados de su entorno próximo (una bolsa de aseo, unas botas prestadas, unos calcetines tendidos), detalles inadvertidos que convierte en improvisados bodegones de una delicada emotividad. En general, una pintura más pausada que en etapas anteriores que ha rebajado su dramatismo y ganado en serenidad. Sema D’Acosta Cristina Lama.Trasero, 2009. (Publicado en 'EL CULTURAL' el 21/5/10)
SUEÑOS EN TECNICOLOR Sábado, 10 de Abril de 2010 -- [20:37] El centro José Guerrero de Granada comienza celebrando su décimo aniversario con una singular exposición que aúna dos líneas de trabajo, aparentemente divergentes, que han sido motivo de estudio y consideración a lo largo de estos diez primeros años de trayectoria. Por un lado la estimación del color y sus posibilidades como un valor emblemático en la obra del pintor que da nombre al museo; por otro, un interés manifiesto por el cine y el vídeo como expresiones paradigmáticas de nuestra época. Ambas vertientes han protagonizado importantes muestras en esta primera etapa, que se ha caracterizado por mantener una dirección firme con criterios propios que le ha servido para situarse por coherencia y calidad en un lugar respetado dentro del panorama nacional. El nombre que da título a esta colectiva, Cromocronías, es un concepto que toma el filósofo Gilles Deleuze de un texto musical de Olivier Messiaen. En sus estudios sobre la representación de los signos fílmicos, el pensador francés alude a este neologismo para señalar el tiempo en relación con la imagen-luz. Sin entrar en disquisiciones, los comisarios se han valido de esta idea para definir un campo de acción centrado en exploraciones diversas en torno al color y la imagen en movimiento. El primer grupo de trabajos que observamos manipula directamente el soporte al pintar sobre el celuloide, como ocurre con la película experimental de José Antonio Sistiaga (las tiras de fotogramas que se exhiben sobre una caja de luz además de revelar cómo se ha realizado la obra, son de una singular belleza plástica) o la proyección sinestésica a ritmo de jazz de Norman McLaren, que interpreta gráficamente el sonido con líneas y formas cromáticas. En cambio, las composiciones elaboradas por Stan Brakhage optan por pegar sobre la cinta alas de polilla y briznas de hierba, una especie de negativo cinético que recuerda en mucho a las primeras heliografías hechas sin cámara por Fox Talbot en los inicios de la Fotografía. El siguiente conjunto de piezas muestra excelentes videocreaciones de Lawrence Weiner, Richard Serra, John Baldessari y Bas Jan Ader producidas durante los años setenta e influenciadas por la atmósfera post-minimalista de la época. En general, son acciones performativas que cuestionan planteamientos pictóricos establecidos, apuestan por la hibridación de disciplinas e ironizan sobre los formatos tradicionales. En esta misma línea conceptual podemos situar la instalación de Bruce Nauman, que cuadruplica en cada una de las paredes de una habitación un cortometraje con su propia imagen. A modo de espejo, vemos cómo aplica sobre su cuerpo maquillajes de distintos tonos para cambiar de aspecto, consiguiendo con este acto metafórico además de enmascararse, inventarse a sí mismo cada vez. Algunas de las últimas películas aún si pretenderlo, poseen un carácter documental. Es el caso del video de Stephen Dean que recoge las celebraciones de un festival hindú. O la interesante visión distópica de la capital de Albania que muestra Anri Sala, cuyo sigiloso paseo por Tirana destapa las penurias de un lugar silencioso y triste, una ciudad opresiva donde muchos edificios han sido intervenidos con vivos colores para camuflar con este cambio superficial las miserias de su urbanismo y por ende de su sociedad. El color es un estímulo enigmático difícil de definir. Es uno de los elementos fundamentales en nuestro proceso de percepción y sin embargo uno de los componentes más relativos que conocemos. Cromocronías se acerca a él desde un punto de vista original, la imagen-movimiento, y traza un recorrido sugerente que sin ser exhaustivo, sólo se han seleccionado 14 artistas, resulta ilustrativo y cautivador. Sema D’Acosta 
José A. Sistiaga. Ere erera izik subua aruaren (fotogramas). 1968-70. (publicado en 'EL CULTURAL' el 9/4/10)
SANTIAGO YDÁÑEZ EN LA GALERÍA ´SANDUNGA´ DE GRANADA Domingo, 4 de Abril de 2010 -- [20:38] La galería Sandunga inaugura su nuevo espacio –que resulta más diáfano, luminoso y visible que el anterior-, con una exposición de Santiago Ydáñez (Puente de Génave, Jaén, 1969), el artista con más recorrido internacional de los jóvenes valores que han surgido de la facultad de Bellas Artes de Granada en los últimos años. Ésta es su segunda individual en la sala, la primera fue muy al principio de su carrera hace ahora más de una década, y enfrenta dos grupos de trabajos distintos que confrontan actitudes contrapuestas. Por un lado el silencio estático de varios paisajes nevados (que representan el espíritu romántico y su admiración por la Naturaleza); por otro la tensión extática de las vírgenes dolorosas (que concentran en su expresión la espiritualidad barroca). Ambos conjuntos son contenidos y tienden al ensimismamiento. Comparada con la muestra que acaba de clausurar este mismo autor en la Fundación Rodríguez Acosta de la ciudad, repleta de piezas violentas y expresivas que plasmaban mejor el singular pathos que caracteriza la obra de Ydáñez, esta selección es mesurada y contemplativa. La combinación es acertada y logra crear cierto clímax, pero quizás hubiese sido interesante incluir algún dibujo como contrapunto para avivar el montaje,. Los primeros planos de las imágenes revelan rostros afligidos que inquietan tanto como extrañan; son una mezcla entre piedad y teatralidad. Las vistas invernales, menos directas, transmiten una evocadora calma. Sema D’Acosta
Santiago Ydáñez. Sin título, 2009. (publicado en 'EL CULTURAL' el 2/4/10)
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