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REAL BETIS (4): Goitia; Nelson (Damià, 32), Carlos García, Arzu, Nacho; Juande, Iriney; Jonathan Pereira, Capi (Rodri, 74), Caffa (Odonkor, 65); y Sergio García. UD LEVANTE (0): Manu; Cerra, Serra, Rodas, Juanfran; Samuel, Jorge Pina (Lois, 67), Del Moral, Pallardó (Marc Mateu, 60); Rafa Jordá (Xisco Nadal, 60) y Miguel Pérez. Goles: 1-0: Min. 17, Juande. 2-0: Min. 29, Caffa. 3-0: Min. 49, Jonathan Pereira. 4-0: Min. 84, Odonkor. Árbitro: Miranda Torres, catalán. Sin amarillas. El Hércules ha subido, el Betis sigue en Segunda. No se puede hacer ninguna valoración de lo ocurrido en el Ruiz de Lopera. Un equipo en chanclas, el Levante, fue un mero convidado de piedra en lo que hubiera debido ser la fiesta de los béticos si otro equipo en chanclas, el Real Unión (sus opciones de permanencia eran puramente matemáticas), hubiese obrado un milagro contra los alicantinos. No hubo tal: al cuarto de hora, marcó Portillo en el Stadium Gal y aunque el guión se cumplía escrupulosamente en Sevilla con un conjunto valenciano con menos pulso que Manolete, las esperanzas de ascender quedaban reducidas a que los irundarras marcasen. En un par de ocasiones, algún estúpido soltó el bulo de que los guipuzcoanos empataban y la afición estalló sin motivo. Antes del descanso, Caffa regalaba una exquisitez para hacer el 2-0 pero no quedaban ni ganas de celebrarlo. Al inicio de la segunda parte, el sospechoso Descarga clavaba, en forma de patético autogol, el último clavo en el ataúd del Betis. Circularon mil historias suyas, ninguna dando cuenta de su honestidad. Viendo las imágenes, es imposible evitar pensar lo peor pero como no se puede demostrar, limitémonos a decir que urge limpiar la mucha basura que hay alrededor de las jornadas finales en el fútbol español. Sería injusto, no obstante, desviar la atención. El Betis no asciende porque fue incapaz de ganar en Salamanca. Pese a su irregularidad, el ínfimo nivel de la categoría le ofreció mil oportunidades de reengancharse al objetivo. Seguirá en Segunda pero lo peor es que el club carece de personal cualificado para afrontar otro año en el infierno. Si no hay un cambio radical, el último fin de semana de agosto no se contará entre los candidatos al ascenso.
Lucas Haurie |