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SEVILLA FC (4): Palop, Cicinho (Coke, m. 69), Cala, Fernando Navarro, Alberto Moreno, Medel, Kondogbia, Rakitic, Jesús Navas, Diego Perotti (Stevanovic, m. 63) y Negredo (Babá, m. 86). VALENCIA CF (3): Guaita, Joao Pereira, Ricardo Costa, Mathieu, Cissokho, Albelda (Feghouli, m. 46), Dani Parejo, Jonas, Éver Banega (Víctor Ruiz, m. 78), Canales (Viera, m. 65) y Soldado. Goles: 0-1, minuto 12: Éver Banega. 1-1, minuto 39: Negredo. 2-1, minuto 43: Negredo, de penalti. 2-2, minuto 56: Soldado. 3-2, minuto 58: Negredo. 4-2, minuto 60: Negredo. 4-3, minuto 88: Soldado. Árbitro: Clos Gómez, aragonés. Roja directa para Jonas. Amarillas para Soldado, Ricardo Costa, Albelda, Fernando Navarro, Joao Pereira, Cala, Coke y Feghouli. Jesús Navas camino de Manchester. Negredo, dónde sea. Una camiseta feísima y con un escudo que al parecer no quiere la gente. El Betis en Europa. Sobre todo, una temporada horrible... En fin, todo en contra. Todo hacía indicar que iba a ser un terrible día para el sevillismo y sobre todo para el presidente que todavía lo gobierna. Todavía se ponía peor la cosa cuando Ever Banega aprovechaba la endeblez de muchos jugadores del Sevilla para hacer el gol de su vida. Pero el fútbol tiene tanta fuerza porque sorprende más veces que cualquier otro orden de la vida. De repente, en 20 minutos mágicos de un goleador de talla mundial que se llama Negredo, de más minutos de un crack mundial que se llama Jesús Navas, de decisiones arbitrales increíbles de Clos Gómez, que por una vez favorecieron al Sevilla, propiciaron la tormenta perfecta que se llevó por delante al Valencia, que se jugaba ni más ni menos que una plaza de Champions League, que se queda, y con mucho mérito, la Real Sociedad. Fueron 20 minutos en los que Negredo se desató. Una chilena abrió el festival. Un penalti y dos jugadas más de delantero centro nato reventaron al rival, que pese a tener un hombre menos por una expulsión inventada de Jonas, es siempre un enemigo tremendo, dignísimo, que no dimite nunca o casi nunca. Fue un día al final redondo, porque Palop, que jugó de titular, se llevó el merecido cariño de toda su gente. Porque se fue ganando, como tenía que ser. Pero un redondo día triste porque Jesús Navas, el enorme Jesús Navas, el Ferrari que estama predestinado a romper todas las estadísticas en sevillista, dejó muy claro que se va a marchar. Se va Navas y se queda Del Nido. Un triste día redondo en una temporada, otra, gris oscura casi negra.
Paco Cepeda |