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| Miércoles, 28 de Octubre de 2009 [19:51] |
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JOAN PLAZA PIDE "CALOR" EN LA GRADA PARA EL DERBI Joan Plaza ha aterrizado esta temporada en el Cajasol con las mismas ganas e ilusión que han impulsado su dilatada trayectoria en el baloncesto, recorrido a lo largo de todos sus escalafones. El preparador barcelonés quiere contribuir al mayor crecimiento posible del proyecto y, criado deportivamente en uno de los grandes viveros del básket nacional como es Badalona, es consciente de la importancia del entorno. Sabedor también de la trascendencia del derbi andaluz del próximo domingo (12.30 horas, Canal Sur 2), desea contagiar su ímpetu más allá de la cancha, por lo que este miércoles ha hecho un llamamiento a los aficionados para que llenen San Pablo asumiendo el reto de arropar al equipo como ocurre en las canchas más difíciles de la ACB. Su experiencia en la máxima categoría del baloncesto español le avala al valorar lo que significa para los rivales un ambiente intenso en contra, sobre todo cuando se trata de rivales que, como Unicaja, mueven una importante masa de aficionados muy fieles. En ese sentido, Plaza espera que Sevilla se vuelque con el Cajasol el domingo en el duelo frente a un enemigo regional, principalmente por asumirlo como una oportunidad de plasmar que el equipo lucha por codearse con los grandes y que esa ambición está respaldada, además de por el club, por una afición y toda una ciudad: “Creo que ante Unicaja tenemos una buena oportunidad de demostrar que todos, equipo, club y afición, queremos estar arriba”. El ahora preparador cajista ha visto a la afición sevillana llevar al equipo en volandas incluso cuando las cosas no marchaban y apuesta por que ello se convierta en una constante en la mayoría de los partidos en San Pablo, ya que se trata de un factor más importante de lo que pueda parecer para competir en la ACB: “Es el momento de mostrar que la gente está metida, que Sevilla quiere estar arriba. Nosotros trataremos de darles siempre lo mejor, como hicimos en el primer encuentro aunque al final se escapara la victoria, para que esa amplia afluencia se estabilice y el equipo sienta el calor en cada partido”. Para mejorar ese ambiente que se quiere potenciar incluso más, plantilla, cuerpo técnico y trabajadores del club, reunidos en torno a una paella cocinada por el podólogo Ángel Oliva .
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La Crónica |
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| HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO |
| Lunes, 24 de Mayo de 2010 -- [21:28] |
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REAL MADRID (67): Prigioni (4), Llull (12), Velickovic (12), Reyes (8), Tomic (2) -quinteto inicial-, Bullock (6), Lavrinovic (9), Jaric (0) y Garbajosa (14). CAJASOL (60): Calloway (8), Ellis (17), Kirksay (2), Savanovic (15), Triguero (4) -quinteto inicial-, Miso (6), Xavi Rey (0), Radenovic (2), Satoransky (2), Cabanas (0), Sastre (0) y Douglas (4). Árbitros: Amorós, García González y Bultó. Sin eliminados. Se ha insistido mucho, con razón, en la loa a la defensa del Cajasol; que volvió a funcionar en el tercer partido de este playoff de cuartos pero a la que le faltó el condimento indispensable, la sal sin la que ningún alimento tiene sabor: el rebote defensivo. El trabajo de Tomic, Reyes y Lavrinovic en la zona cajista le proporcionó al Real Madrid un montón de posesiones extra. Por ahí minó el equipo de Messina la resistencia sevillana, que apenas fue creíble durante los primeros ocho minutos. A decir verdad, la eliminatoria se fue en el horrendo primer cuarto de San Pablo, dicho sea sin que suene a reproche, sino a reconocimiento de lo complicada que era la misión que había traído a los de Plaza a Madrid por segunda vez en cuatro días. La guerra de guerrillas planteada por el técnico catalán podía hostigar a un enemigo tan poderoso durante un tiempo pero a la larga, estaba condenada a la derrota. La sabiduría de Prigioni, la velocidad de Llull y la mano de Bullock dominaban fuera de la zona; los centímetros y ese plus anotador que responde por Jorge Garbajosa lo hacían dentro. El 0-12 se inicio en la segunda parte, que empató el marcador a 41, fue más fruto de las lagunas a las que son proclives los madridistas que de otra cosa. En esa situación, con un par de balones para ponerse por delante, el Cajasol sintió vértigo. Sólo Ellis, auténticamente on fire, la metía con regularidad. Un par de posesiones mal negociadas por Kirksay y Calloway le devolvieron a los locales un margen confortable que administraron con veteranía. Los sevillanos hicieron más de lo que se puede hacer con este plantel admirable: sexto en la liga regular y un playoff al límite contra la constelación estrellas de Florentino. Haría falta más pasta.
Lucas Haurie |
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