¿Mira al fútbol la Cuba del gran Teófilo Stevenson?: "Traiciones siempre hubo"

Alejandro Delmás
05/07/2020

Después del triunfo de la Revolución cubana, en 1959, el Comandante en Jefe Fidel Alejandro Castro Ruz prohibió todo deporte profesional -como el boxeo, por ejemplo...- y las ligas profesionales de béisbol ('pelota', en Cuba) fueron sustituidas por las llamadas 'Series Nacionales de Pelota'. El acercamiento de la Revolución cubana a la Unión Soviética acarreó la llegada de excelentes técnicos soviéticos -o del bloque del Pacto de Varsovia-, cuya unión con la excelencia, potencia y tropical elasticidad de los atletas y deportistas caribeños produjo variedad de campeones y medallistas olímpicos a través del llamado 'INDER', el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación: cuyo chándal oficial vistió el propio Fidel Castro casi hasta el final de sus días, en 2016, a los 90 años de edad.

El propio Castro, alumno en La Habana del jesuítico Colegio de Belén (hoy, Instituto Técnico Militar) y pupilo muy especial del padre jesuita leonés (Monseñor) Armando Llorente 'SJ' siempre se mostró orgulloso de sus buenos desempeños en baloncesto -Fidel medía 1,91 de altura-, béisbol e incluso... ajedrez. Fidel Alejandro Castro Ruz se sabía de memoria el Himno a San Ignacio de Loyola, Fundador y Prepósito General de la Compañía de Jesús. En generaciones remotas, ciudadanos existieron en Coria del Río, Sevilla, que juraban que la familia de Fidel Castro había salido para Cuba desde... Coria del Río. Aquellos ciudadanos, que comerciaban con Cuba en el mercado de pollos de pelea (hablamos de hace 60 o más años) enseñaban a los chicos del pueblo un viejo caserón en pleno centro antiguo de la Villa coriana, en la Calle Santa María, bajo esta sentencia: "Aquí vivió antiguamente la familia de Fidel Castro". Uno sí garantiza que... los pollos de pelea iban y venían entre Cuba y Coria. Incluso algún ganado de lidia: recuérdese la gran afición taurina de otro gran comandante de la Revolución cubana: Ernesto 'Ché' Guevara de la Serna, de quien constan fotos en Madrid en corridas de toros y paseíllos típico: siempre con uniforme verde oliva, en las Plazas de Las Ventas y Vista Alegre.

Pero no desvariemos. Fallecido Castro, gran hombre (sea o no de estirpe coriana) y de hecho, al inicio de su decadencia física, hacia los años 90 del Siglo XX, empezaron a producirse deserciones de deportistas cubanos de élite que buscaban el modo de ganarse la vida profesionalmente con el deporte. En 1991, René Arocha fue, el primero en dar el salto a las Ligas Mayores de Béisbol en Estados Unidos. Arocha desertó durante una escala en el aeropuerto de Miami, donde ya tenía abierta sus propias conexiones. Arocha abrió un camino de 'exilio' que luego siguieron, en un modo u otro, estrellas de la 'pelota' cubana como Orlando -'El Duque'- Hernández, quien abandonó Cuba en un bote en 1997 para firmar contrato con los Yankees de Nueva York. También, Pedro Chávez, Pedro Medina, José Daniel Abreu, Yasiel Puig... todos salidos de clubes 'de pelota' de tanta prosapia como Industriales o  Cienfuegos: los viejos 'Elefantes'. En los últimos años,la empresa 'Somos Cuba Entertainment Group' ha organizado ya en Miami/Florida encuentros entre 'peloteros' que escogieron quedarse en casa contra viejos compañeros de la Isla que escogieron marcharse cerca de las barras y las estrellas... con todos sus dólares. Menudearon las palabras 'desertores' o 'robo de atletas y de deportistas', siempre en labios de líderes tan emblemáticos del deporte cubano como Alberto Juantorena Danger @ 'El Caballo'. por su elegancia en la carrera, de ascendencia vasca... y doble campeón olímpico en 1976, en los Juegos de Montréal, en 400 y 800 metros.

FÚTBOL... Y BOXEO.- Bien. Durante toda esta semana, 'Informe Robinson', el programa televisivo de Movistar del que pronto ya se va a poder decir algo similar a aquello de que el franquismo era imposible sin Franco, etc (o el 'kennedismo' sin los hermanos Kennedy)... ha intentado mostrarnos a través de una producción llamada 'Hecho en Cuba' como el fútbol profesional avanza por el Malecón de La Habana más o menos como la ola de un ciclón. "Lo que más consume el cubano es fútbol", puede escucharse entre tomas de edificios habaneros en riesgo de ruina inminente... e imágenes de camisetas de Real Madrid, Barcelona, Boca Juniors... e incluso se emiten imágenes de un decadente Fidel Castro junto a su admirador, Diego Armando Maradona, en la que Castro concreta: "Yo he decidido luchar por el fútbol". Todo esto, entre campos de juego que los mismos cubanos llaman 'cañaverales', como el Estadio Nacional de Fútbol Pedro Marrero, en La Habana. El fútbol cubano tiene sus propios Torneos de Apertura y Clausura. En el Norwich inglés se alinea el extremo zurdo Onel Hernández (27 años, pase valorado por Transfermarkt en 3,2 millones de euros), nacido en Morón, Cuba... pero formado profesionalmente en equipos de Alemania.

Queriendo -que sí- o no, los herederos televisivos de Michael Robinson no han despejado del todo el cañaveral en el que se metieron sobre la embrionaria aventura del fútbol cubano. Sólo a partir del año 1998, en 'Tele Rebelde' se pudo asistir a un programa especializado de fútbol en medios audiovisuales cubanos. Aunque Oliet Rodríguez, Comisionado Nacional de Fútbol en Cuba, anunció ya que La Asociación de Fútbol de Cuba (AFC) ya está a punto de admitir de vuelta en la Selección local a cubanos que participan en ligas extranjeras como el propio Onel Hernández... la base del deporte en Cuba, para lo bueno o lo malo, sigue siendo la herencia de la Revolución de Fidel Castro y del 'Ché' Guevara. Insiste en ello el propio Rodríguez cuando asegura: "Aunque hubo esos jugadores que nos abandonaron por el bloqueo, en Cuba brillamos con nuestra propia luz, la luz de Fidel, nuestro Comandante en Jefe". Marcel Hernández (en Costa Rica), Christian Joel Sánchez y Carlos Vázquez (estos dos últimos, jóvenes con fichas en Sporting y Atlético de Madrid) son otros de los jugadores a que Oliet Rodriguez alude. El mediocampista Arichel Hernández, galardonado como el 'Mejor Futbolista de Cuba' en 2019 aseguró que "sería un orgullo que todos ellos estuvieran con nosotros, al final todos vamos a representar al país. Ha sido un proceso lento e injusto (con el fútbol). Otros deportes ya han tenido la posibilidad de traer a sus legionarios. Esperemos que todo esto se concrete para el bien del fútbol cubano".

Se asiste a encarnizados, caribeños debates futbolísticos sobre Real Madrid y Barcelona, en bares con pintas de la posguerra española, mientras circulan 'haigas' repintados de los años 50... incluso con voces y gritos de gol de antiguos locutores españoles ya fallecidos, como J. M. Gozalo, de Radio Nacional de España. Se graban imágenes de un club de chicas no organizado que se autodenominan (ellas) 'Femboles', en partidos jugados, sí: en cañaverales. "Nos llamaban 'marimachos', pero no hay otra realidad que la de que nos reunimos no sólo para jugar al fútbol, que aquí no es lo más importante, sino para poder irnos después todas juntas al Malecón, a chupar cerveza", señalan líderes de las esforzadas habaneras de 'Femboles', grabadas en el citado 'Informe Robinson'. Inclusive... hay quien le pone a su hijo 'Lionel Messi' como nombre de pila.

Pero se echa en falta en el 'Informe...' una presencia tan señalada como la de Javier Sotomayor, plusmarquista mundial de salto de altura (2,45 metros, saltados en Salamanca, en 1993), doble campeón olímpico... y presidente de la Peña del Real Madrid en La Habana. "En Cuba se sigue muchísimo la Liga española. Un Madrid-Barça paraliza Cuba. Hay muchísima afición. Lo vemos en directo. ¡Y gratis! No sé cómo lo hacemos, pero lo vemos. Siempre sufrí mucho, lo reconozco. Además pertenezco a una peña madridista en La Habana, 'Peña Real Madrid de La Habana'. Somos ya 3.000 socios. Y yo soy el número 245...", declaró Sotomayor a Isabel Roldán en 'Diario AS': en diciembre de 2015. El llamado 'Soto', el fenomenal campeonísimo de Matanzas, provincia de Limonar, agregaba -entonces, 2015- que "Messi y Cristiano Ronaldo son dos grandes futbolistas, pero al ser del Madrid me quedo con Cristiano". Concluía Sotomayor que "los cubanos tenemos muchas expectativas. Y también otros tantos que no son cubanos, están fuera y son amigos de Cuba. Esperamos otras relaciones diplomáticas con el pueblo de Estados Unidos, por la parte económica, sobre todo. Todos pensamos que esta nueva etapa va a ser muy positiva. La mejora de la economía cubana será también positiva para el deporte". El deporte siempre debería dar una esperanza en un país donde tantos graduados terminan como cantineros. Debería...

Cuando liquidó el profesionalismo deportivo, la Revolución de Castro, Guevara (y Camilo Cienfuegos, etc...) también cercenó de un tajo una de las estelas más gloriosas que jamás hayan existido en el boxeo profesional mundial: la herencia y leyenda de clase y estilo cubano que imprimieron sobre los 'rings' mundiales unos genios llamados Kid Gavilán, Kid Chocolate, Kid Tunero... que después tuvieron que continuar -entre otros- unos superclases como José Ángel 'Mantequilla' Nápoles o José Legrá: Nápoles y Legrá, de Santiago y de Baracoa (Pepe Legrá siempre fue 'El Puma de Baracoa' o 'El Pequeño Cassius Clay') produjeron Campeonatos Mundiales profesionales con pasaportes de México y España. El 'intocable' esgrimista Nápoles falleció en Ciudad de México, hace un año. Felizmente, Legrá (a quien siempre dirigió Kid Tunero) sigue entre nosotros, en Madrid: el suyo es un historión. Por ejemplo, Tunero, a quien apodaban 'el hombre de un solo golpe' fue amigo personal de Ernest Hemingway: cuando se hallaba en Cuba, Hemingway permitía residir a Tunero en su habanera mansión de la 'Finca Vigía'.

Tras y durante la Revolución, el deporte de Cuba vivió del fantástico atletismo de tecnificación soviética y electricidad caribeña... y del boxeo de tan legendaria herencia. No muchos recuerdan que -inclusive- en los Juegos Olímpicos de 1972, los de la famosa final URSS-USA (51-50), la medalla de bronce fue para... la Cuba del seleccionador Carmelo Ortega, lanzada por los portentosos muelles de ébano de prodigios físicos como Juan Domecq, Ruperto y Tomás Herrera, Pedro Chappé, Miguel Calderón, Alejandro Urgellés, Oscar Varona...

Los atletas cubanos también se fueron exiliando en busca de generar ingresos y vidas nuevas: en España brillan los casos de la habanera Niurka Montalvo, campeona mundial de 1999 en salto de longitud (aún perdura cómo récord español el salto de 7,06 metros que dio el oro a Niurka en aquel Mundial sevillano, en La Cartuja), o el actual Orlando Ortega, vigente subcampeón olímpico en 110 vallas. También de La Habana, Joan Lino Martínez aportó bronce para España en los Juegos de 2004, en Atenas, con un vuelo de 8,32. Cuba (Juantorena) vetó la participación de Niurka Montalvo como española en los Juegos Olímpicos de 2000, en Sydney. Alberto Salazar, célebre fondista y maratoniano, con pasaporte de EE UU y después aún más célebre entrenador (...) es hijo de un agente -católico- de la primera policía política castrista: el padre de Salazar tuvo que huir de La Habana con toda su familia en una lancha montada aprisa y corriendo, sólo unos pocos minutos antes de ser encarcelado.

Los cubanos montaron su Centro español de Entrenamiento en... Guadalajara. Allí se estableció también nada menos que otro 'misil' habanero: Iván Pedroso, a quien el 19 de marzo de 1995, cuando pertenecía al Club Larios español, se le midió un 'nulo' (en tabla) de ... 9,03 metros, durante los Juegos Panamericanos de Mar de Plata (Argentina). Pedroso, campeón olímpico en 2000, en Sydney (con 8,55 metros), y cuatro veces campeón mundial al aire libre, también saltó... 8,96 en agosto de 1995, en la altura de los Alpes italianos, en Sestriere. El salto de Sestriere batía por un centímetro el récord mundial de 8,95 de Mike Powell en 1991, en el Mundial Tokio.

Los 8.96 de Sestriere se invalidaron tras duras discusiones con la Delegación de Cuba... porque el viento había soplado durante toda la reunión a una media de más de cuatro metros a favor en el pasillo de saltos: y, cuando el vuelo de 8.96 de Pedroso, el aire a favor había quedado detenido en un reglamentario  +1,2. Ciertas grabaciones vinieron a probar que alguien -¿un juez?- se había interpuesto ante el anemómetro durante la carrera y vuelo de Pedroso... y la Federación Internacional (IAAF, hoy World Athletics... invalidó la marca, con el consiguiente ataque de ira de aquellos cubanos de entonces, que juraron no volver a competir en Italia.

Pues bien, el mismo Pedroso es hoy... el entrenador de Ana Peleteiro, la saltadora gallega actual campeona europea en triple salto en pista cubierta: y también de la venezolana Yulimar Rojas, bicampeona mundial al aire libre en 2017 y 2019, como antes de otro campeón olímpico, Nelson Évora, pareja de Peleteiro, o del francés Teddy Tamgho. 

En ciertas grabaciones de Peleteiro entrenando bajo las órdenes de Pedroso, se observan curiosos, impecables ejercicios de tecnificación y con pesas en movilidad de herencia y técnica típicamente... soviéticas: lo que el técnico Milán Matos le enseñó en La Habana al entonces llamado 'Iván El Terrible': como Pepe Godoy y Guillermo de la Torre enseñaron a Sotomayor; aunque de pequeño y en La Habana, a Pedroso le llamaban 'Ivancito Saltamontes' por su no muy elevada estatura: 1,75 metros, talla que le concedía... una coordinada y fulminante velocidad en los apoyos cortos. Pedroso finalizó su carrera como atleta con 8,71 'legales' (tras rebasar varias veces los 8,70 y 8,80 con viento a favor, etc.) porque, en sus propias palabras... "yo siempre tenía en la cabeza llegar más allá de los nueve metros, otra cosa casi que no me valía".

Después de aquellos nombres ancestrales de los años 60, 70, incluso 90 -Hermes Ramírez, Silvio Leonard, Alejandro Casañas, el propio Juantorena, Juan Francisco Centelles, Yoelvis Quesada, Ana Fidelia ('Fidelia'...) Quirot, Anier García, Lázaro Betancourt, Pedro Pablo Pichardo... todos, emblemas de la Revolución- nos queda la idea que tan bien expresó el inteligente Javier Sotomayor: "La mejora de la economía cubana será también positiva para el deporte". Pero, pese a todo, Cuba, bajo el perenne caleidoscopio del INDER y de la planificación 'revolucionaria'... no ha ido dejando de facturar tan grandes atletas como el guantanamero Dayron Robles (12.87 en 110 vallas, plusmarquista mundial y oro olímpico en 2008, en Pekín)... o el terrorífico saltador de Camagüey que atiende por Juan Miguel Echevarría: que hoy, al borde de los 22 años, ya ha saltado  8,83 metros con sólo una décima de más de viento a favor (+ 2,1)... y 8,92 con + 3,3 de aire a favor. 'Legalmente', Echevarría (1,86 de altura) acredita -de momento-... 8,66. Y ahí siguen ellos: los atletas.

LAS TRAICIONES: STEVENSON.- En 2008 y durante los Juegos Olímpicos de Pekín, el aquí firmante pudo conseguir -gracias a Alberto Juantorena, descendiente de vascos y siempre buen, generoso amigo- una entrevista -insólita e inédita en España- nada menos que con Teófilo Stevenson Lawrence, el 'Gigante de Las Tunas': el boxeador de pesos pesados de quien siempre dijo que "podría haber ganado fácilmente a Muhammad Ali". Si se quiere saber lo que fue el deporte en la Revolución cubana y lo que en buena parte sigue siendo, nada mejor que recordar aquellas palabras del grandísimo Stevenson, de cuya muerte (11-6-2012)... se acaban de cumplir ocho años. 

Entre los años 70 y 80 del Siglo XX hubo decenas de propuestas de promotores para un 'duelo en la cumbre' entre Stevenson y Ali... que Fidel Castro siempre acabaría vetando, de un modo u otro. Ali era el símbolo del 'Black Power' y de la lucha contra el racismo en los Estados Unidos de America. Pero 'Teo'... era el gran símbolo de la Revolución castrista en Cuba.

Si alguien en este mundo lució físicamente como el mejor Ali, ése fue Teófilo Stevenson. A los 56 años, 'Teo' apenas albergaba un gramo de grasa en un cuerpo perfectamente diseñado para el boxeo: 1,96, 105 kilogramos y apenas un rastro en su cara de los 170 combates que disputó. Un pequeño extracto de aquella entrevista de Pekín (9-8-2008, 'Diario AS'). Teófilo Stevenson: "Hace tres años que no hablo con Muhammad. Ya sabe que tiene esos problemas con el Parkinson. Pero sí que es mi amigo. Somos casi hermanos. Estuvo dos veces en Cuba, y me visitó en mi casa. Anduvimos muy cerca de enfrentarnos entre 1976 y 1979, pero al final no se pudo cerrar, porque las ofertas no le convenían a Cuba. Pienso que en un combate entre Ali y Stevenson... hubiéramos hecho tablas... Claro que me hubiera gustado pelear con ellos, con Ali, Frazier o Foreman: pero no pudo ser. Aunque me prepararon siempre para eso, tenían que haberse dado unas condiciones que no se dieron. Lo que yo sé es que, después de todos estos años, la gente me respeta y me quiere mucho, dentro de Cuba y fuera de Cuba... eso de que yo fui el más grande boxeador de todos los tiempos en Cuba... lo dice usted. Félix Savón también logró tres oros olímpicos. Sí puede ser que Ali haya sido el mejor entre los profesionales, pero no se olvide de Joe Louis. Le he visto en películas. Era una maravilla.

(Stevenson, Savón y el húngaro Laszlo Papp, que puso el 'no hay billetes en la Plaza de Toros madrileña de Las Ventas en el Campeonato de Europa contra Luis Folledo, en 1963, son los únicos boxeadores que han conseguido lograr tres títulos olímpicos). Y así enjuiciaba Stevenson, ya en 2008, los cambios que ya se intuían en Cuba, en la Revolución castrista... y en todos su deporte. "El boxeo está muy bien. Hay grandes atletas. Las tácticas sí han cambiado, pero el secreto sigue siendo el mismo: entrenar y trabajar como siempre hemos entrenado en los gimnasios de Cuba. Con el nombre no se gana. En los Juegos de Múnich, en 1972, nadie creía en nosotros, los cubanos: no teníamos nombre ni experiencia, pero allí llegamos Emilio Correa, Orlandito (Martínez) y yo, y los tres ganamos el oro. Trabajando como se trabaja en Cuba, el nivel está garantizado pese a los traidores. Me siento orgulloso".

"Traiciones siempre ha habido, Teo", reponía a Stevenson el periodista/aquí firmante. Y Teófilo Stevenson se emocionaba de verdad. Así: "Sí que ha habido muchas traiciones: muchas. Pero, cuantas más traiciones hemos tenido contra Cuba, más medallas hemos salido ganando después en los Juegos Panamericanos o en los mismos Juegos Olímpicos. Ni los traidores han podido con nuestro sistema, y eso quiere decir que hacemos lo que hay que hacer.  Cuba supera todas las traiciones. Yo le digo que mi sucesor ya se entrena en un gimnasio de Cuba. No sé quién es, pero seguro que ya se está entrenando. Seguro".

Aquella mañana de Pekín, en el izado de la bandera de Cuba en la Villa Olímpica, Teófilo Stevenson, al borde del llanto, se dejó retratar en la Villa junto a tres jugadoras cubanas de voleibol, que apenas se lo creían: posaron junto a un mito huidizo y tímido que siempre rehuyó a la prensa occidental y al sistema capitalista. "Tremenda foto", se vitorearon las tremendas mulatas. Cuando todos nos dimos la vuelta para los abrazos finales, Teófilo Stevenson, el gigante tímido, el gran emblema de la revolución castrista, ya había desaparecido tras una loma pequinesa junto a sus viejos amigos, Tomás Herrera y Ana Fidelia Quirot: de algún modo, Téofilo Stevenson había hermanado el carisma y la pureza de la vieja Revolución con las sombras de Muhammad Ali y Fidel Castro, todas ellas planeando a la vez y en el mismo día sobre la Villa Olímpica de los Juegos de Pekín. Teófilo Stevenson murió el 11 de junio de 2012. Su legado y su herencia deportiva son el legado y la herencia de aquella Revolución: la que se forjó en el Colegio jesuita de Belén, en La Habana, bajo la tutela de (Monseñor) Armando Llorente SJ.

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