12 años desde 'el mejor partido de la historia': Wimbledon 2008, Nadal, 'anestesiado', bate a Federer

Alejandro Delmás
12/07/2020

Justo dentro de esta semana que ahora mismo expira se cumplió la docena de años de aquel 6 de julio de 2008 en el que Rafael Nadal ganó su primer título en el All England Club de Wimbledon en una épica, imborrable final de 4h48min de juego, en el partido que -aún hoy- muchos especialistas definen como 'el mejor de la historia del tenis'. Esta es una opinión absolutamente limitada o cuestionable, habida cuenta de la también monstruosa, fenomenal o sensacional lírica épica de otras épocas que generaron duelos en la cumbre del mismo Wimbledon como las finales Borg-McEnroe, Borg-Connors o McEnroe-Connors (o las de Rod Laver). Esto, sin ir más lejos. Por ejemplo el 14 de julio de 2019, Novak Djokovic y el mismo Roger Federer rompieron la plusmarca histórica 'wimbledoniana' de duración de la final Nadal-Federer de 2008 con otra tremenda final que se extendió... durante 4h55min. Y eso que esta batalla entre Djokovic y Federer se zanjó y concluyó gracias a un 'tiebreak' definitivo con 12-12 en el set final: 7-3 en la 'muerte súbita' que selló el 13-12 del quinto set para un Djokovic... ganador de cinco de los siete últimos títulos de Grand Slam que se han disputado (los otros dos, Nadal). Sin ese 'tiebreak en 12-12 (que no existía en 2008), sabe Dios hasta dónde habrían llegado Djokovic y Federer en el All England, aquel 14 de julio de 2019. Simplemente, la comparación entre épocas (y carismas, materiales, físicos, recursos, trayectorias...) de cada deporte es algo tan chocante que seguramente no debería hacerse. Pero vamos allá...

Estos primeros días de julio de 2020, en una producción televisiva de Movistar/'Vamos' titulada 'Nadal visto por Nadal', el propio Rafael Nadal Parera sostiene literalmente... "No lo he contado nunca, pero en la final de Wimbledon de 2008 tuve que jugar con el pie dormido desde el comienzo del partido, no sólo en aquel partido, sino en varios partidos anteriores, ya... con lo cual, los parones y todo eso complicaron un poco todo este tema porque al final, la anestesia tiene una duración y yo sin anestesia en aquel momento, pues no podía jugar el partido, necesitaba la anestesia para jugar el partido porque no podía apoyar el pie, tenía un problema en la planta del pie que no podía apoyarlo, de hecho en los días entre medias, en los entrenamientos prácticamente ni entrenaba porque no podía, con lo cual también había los nervios añadidos de todo eso, hasta cuándo va a durar el efecto de la anestesia". Todo esto decía Rafael Nadal ante la pantalla donde se reproducían los acontecimientos de 2008, mientras se tocaba y masajeaba suavemente el pie izquierdo. Todo concuerda plenamente con otras manifestaciones 'nadalísticas' relativamente recientes... "de mi cuerpo hay algunas cosas que sabéis... y otras que no".

¿Pudo llegar esa lesión/molestia tendinosa y plantar en el durísimo partido de Rafa contra Ernests Gulbis, en segunda ronda, toda una batalla a cuatro sets...? Ese de Gulbis fue el único set que Nadal se dejó en su senda hacia la final de 2008, en mitad de cuyo tránsito, el 'gurú' Brad Gilbert sentenció al aquí firmante: "No tengo duda de que esta vez, Nadal sí puede ganar a Federer". "Antes o después, Nadal va a a ganar a Federer aquí, en Wimbledon", confirmó un tal Bjorn Borg a quien aquí firma. En cuartos, por ejemplo, y entre el murmullo de una atónita Centre Court, Nadal pasó a galope tendido sobre Andy Murray, eterna esperanza escocesa del Reino Unido, barrido del camino con un demoledor 6-3, 6-2, 6-4.

 

El relato personal de Nadal empequeñece -esta vez, sí- al bastante pretencioso documental 'Strokes of Genius', ('Golpes de Genio', 'Genialidades') del estadounidense Jon L. Wertheim, actual especialista en tenis de 'Sports Illustrated', 'Tennis Channel', 'CNN' y uno de los más renombrados gurús (?) del actual periodismo (?) tenístico (?). Wertheim estrenó ese documental en 2018 -sin contar para nada con ningún periodista español de los que entonces seguían y aún hoy siguen a Nadal y sus andanzas-, coincidiendo con el décimo aniversario del fantástico duelo de Nadal y Federer en la cumbre de Wimbledon: esto es, del tenis mundial. Esta era la tercera final que Nadal y Federer -campeón perenne de Wimbledon a partir de 2003, justo el año en que Nadal debutó en el All England- discutían en la Centre Court del All England Club, Church Road, SW19, Londres: la 'Catedral' del tenis mundial.

También, la Catedral de una rivalidad histórica: porque eso, lo de Nadal y Federer, es precisamente eso: una 'rivalidad': el llamado 'toro' de Manacor, el Gran Guerrero balear, bronceado, cobrizo, lanzado con toda su furia, intensidad y arrestos a rasgar el delicado revés y el más delicado aún reloj 'Rolex' del fino, aristócrata, casi desdeñoso maestro suizo. Federer juega y mide el tenis sedosamente, casi como el legendario Savielly Tartakower jugaba, medía y sentenciaba el ajedrez. Pero el 'drive' pesado de Nadal y su furia rasgan y revientan el reloj del revés de Federer... justo como el asta más buida del más temible y feroz producto de los Herederos de Don Eduardo Miura descosería el capote con vueltas púrpura del mejor de los toreros. 

Esto, aunque se tratara de ese mismo Federer al que el suicida -y suicidado- David Foster Wallace, reportero y escritor neoyorquino, definiera como 'una experiencia religiosa'. O 'mágica'. Pero en la final de 2008 de Roland Garros, Nadal 'asesinó' a Federer con un estremecedor 6-1, 6-3, 6-0. Todo con todo, Nadal ha ganado a Federer seis veces en Roland Garros: dos en semifinales (2005, 19)... y cuatro en finales: 2006, 07, 08 y 11. El intenso cuerno astifino contra el sutil tablero de ajedrez. Pero Wimbledon era otra cosa. Era... 'el jardín de Roger': 'Esta es tu casa y las llaves las tienes tú, no te las dejes arrebatar', apostrofaba en 2006 a Roger Federer el mítico 'coach' australiano Tony Roche, al que Federer contrató... por ser zurdo y por haber dado las claves a Ivan Lendl en los años 80 del Siglo XX para escapar al relampagueante dominio de John McEnroe: 'Mac El Zurdo'.

ÚLTIMA Y ÚNICA VICTORIA SOBRE HIERBA.- Aquella de 2008 era también la tercera vez que Roger (Roger Federer, Berneck, Basilea, 8-8-1981) y Rafa (Rafael Nadal Parera, Manacor, Mallorca, 3-6-1986) se medían en una final de Wimbledon; Federer había ganado las dos anteriores, 2006 y 07... y esta sería también la última y única vez -siempre, hasta hoy- en la que Nadal ha sabido ganar a Federer sobre una pista de hierba, donde 'R&R' sólo se han medido en Wimbledon... y donde sólo han vuelto a chocar otra vez: en las semifinales 2019 del All England, con indiscutible triunfo de Federer: 7-6 (3), 1-6, 6-3, 6-4. Fue el marcador más claro de Federer sobre Nadal en Wimbledon desde la final de 2006: 6-0, 7-6 (5), 6-7 (2), 6-3. En la final de 2007, a pista abierta por las obras de la nueva cubierta retráctil, un desquiciadísimo Federer que pidió incluso la supresión del 'Ojo de Halcón' al árbitro Carlos Ramos ("This thing is killing me", 'esta cosa me está matando, ¿no puede desconectarla?', soltó Federer al petrificado Ramos, en pleno desconcierto y en la cuarta manga) Roger prevaleció por 7-6 (7), 4-6, 7-6 (3), 2-6 y 6-2 en un combate a última sangre... que ya hizo adivinar las primeras fisuras en la rodilla derecha de Nadal: atendido en esa rodilla derecha por el 'trainer' Michal Novotny justo cuando Rafa parecía haberse hecho con el control absoluto del juego, a finales del cuarto set.

Como -obviamente- no se trata aquí de recrear aquel partido, una docena de años después, volvamos al bien reciente 'Nadal sobre Nadal'. Aquí, el propio Rafa da claves de todos aquellos sucesos y marcadores, que el aquí firmante (quien, en la imagen que adorna este texto se mantiene en diálogo con el propio Nadal, en el apartamento de Rafa, en Manacor) 'refinará' -bien brevemente- con datos no del dominio del gran público. Considerando el tanteo final del partido supremo de 2008 (Nadal venció 6-4, 6-4, 6-7 (5), 6-7 (8) y 9-7), llama la atención que Federer haya dominado nada menos que seis de los siete 'tiebreaks' que se han jugado en estos cuatro duelos directos: 6-1 para Roger. En 'Movistar', Nadal nos revela que 'en los 'tiebreaks', en los desempates, Federer maneja un arma que yo no tengo: y es el servicio, claro, el arma que él tiene en el saque... yo no la tengo, ahí no llego'. Entre otras cosas, por eso no ganó Nadal la final de 2008... hasta el cuarto punto de partido, cuando ya apenas quedaba luz sobre la Centre Court, después de diluvios de agua, racimos de tormentas y suspensiones... y aún sin el techo retráctil en acción. También fue esa de 2008 la última final de Wimbledon que necesitó de interrupciones y parones por las británicas rachas de lluvia sobre Church Road. En 2009 (final Federer-Roddick, sin Nadal por el All England)... ya operaba el nuevo techo móvil en SW19.

Los datos avalan -como tantas veces- lo que el propio Nadal asume: en sus cuatro duelos en Wimbledon y en lo que es casi una era, entre 2006 y 2019, Federer gobierna a Nadal en el marcador de saques directos ('aces') por un asombroso registro de... 76/26 en 'aces'. La final de 2007 se saldó con 24-1 para Federer en saques directos. Incluso en la victoria de Nadal de 2008, Roger controló el cuadro de saque con puño de hierro en guante de seda: 25-6 en 'aces'. Este -lógicamente- fue el único partido de Wimbledon en el que Nadal fue superior a Federer en el total de puntos: 209-204. En la enconada final de 2007, Federer mandó en el puntaje definitivo por 165-158. En la semifinal de 2019, el marcador de 'aces' se ajustó hasta 14-10, siempre para Federer. El propio Toni Nadal, tío y entrenador de Rafa en sus tres finales de Wimbledon ante Federer, afirmó en 2019 que dijo a su sobrino y pupilo antes del primer Nadal-Federer (Miami, 2004)... "Federer tiene mejor derecha y mejor revés que tú. Del saque, ni hablamos, porque tú casi ni sabes sacar. Mira, golpea la bola todo lo que fuerte que puedas, pero intenta que caiga siempre dentro de las líneas y, sobre todo, tírale muchas bolas altas al revés". Fue en Benidorm y en una de las charlas ('speechs') promocionales, de motivación -bastante bien pagadas-, cómo Toni Nadal Homar resumía de este sencillo modo sus instrucciones a un jovencísimo Rafa para chocar con el ya celestial Roger Federer. Aquella noche de Miami, en la durísima, húmeda y veloz superficie de Crandon Park, Key Biscayne, Nadal ya abatió a Federer con esa receta tan simple... con un doble 6-3. Y a partir de ahí...

Pero resulta que, curiosamente, a Federer siempre le ha costado muchísimo -incluso en Wimbledon- quebrar el servicio zurdo, cambiante y culebreante de Nadal, al que Roger sólo ha hecho 'break' en la sacrosanta Centre Court del All England diez veces sobre 41 oportunidades (24,4%, seis en la lejanisima final de 2006), mientras Nadal firma 11/35: 31,5%. Una evidente clave de que Federer pierda esa gran final de 2008 es que Roger convierta ahí... un solo punto de 'break'... de 13 oportunidades en total. Independientemente, pese a la anestesia del pie y pese a todo lo que se quiera decir... la movilidad de Nadal no era la de hoy; en reaiidad era... irreal: no de este planeta. Díganlo si no... Gulbis, Murray, Youzhny, Schüttler, Andreas Beck, Kiefer... todas las víctimas sumarias de Rafa en aquel Wimbledon-2008, con ese único set cedido ante el multimillonario Gulbis y su pesadísima, peculiar pegada de derecha. Curiosamente, ese Wimbledon-2008 registró tres 'víctimas' alemanas: Beck, Nicolas Kiefer y Rainer Schuettler. Feliciano López firmó un gran torneo... antes de despedirse ante Marat Safin en la segunda de sus tres llegadas a cuartos de final en el All England. Después, Federer dispuso del inestable pegador ruso Safin. 'Marat El Terrible' declaró: "Se puede ganar a Federer, claro, pero lo primero es correr como un conejo, como hace Rafa Nadal. Y yo... no lo he hecho, así que no lo he merecido".

"Había visto cómo Nadal barría a Federer en París y de repente también le vi aparecer en la TV en la final del Queen's, que encima le ganó a Djokovic. Y pensé, ¿pero cómo puede este chico hacer esto?... si yo gano Roland Garros en París, me voy a Mallorca y nadie me ve en una pista con una raqueta hasta el día antes de Wimbledon", dijo Boris Becker a quien suscribe aquel mismo 2008, en aquel mismo Wimbledon. Cuando Nadal ganó Wimbledon en 2008 tras imponerse en París, Rafa consumó una doble corona que nadie había conseguido... desde Bjorn Borg, en 1981.

Lo del servicio se resume también en que, desde el primer juego del quinto set de la final del Australian Open 2017 y hasta el primer set de la semifinal de 2019 en Roland Garros -más de dos años-, Federer no cedió saque ante un Nadal que cerró -derrotado- aquella histórica final australiana de 2017: con 4/17 en puntos de 'break' convertidos por Rafa. Aquella de Melbourne fue una 'final histórica'  porque ahí iban a cumplirse diez años exactos, desde Wimbledon 2007 -en una Centre Court sin cubierta...- que Federer no batía a Nadal en una finalísima de Grand Slam. Entre Basilea 2015 y Roland Garros 2019 (6-3, 6-4, 6-2 para Nadal, inaccesible para Roger en París) Nadal y Federer no cruzaron raquetas... justo cuando Roger navegó en un brillante 5-0 sobre Rafa, con saques castigadores y tiros anticipados a botepronto: fue desde la final de Basilea 2015, a través de Melbourne 2017  y otros tres cruces en los 'Masters' de Indian Wells, Miami y Shanghai. En las nueve finales de Grand Slam que agrupa esa rivalidad, Nadal domina por 6-3, con 4-0 para Rafa en Roland Garros (2006, 07, 08, 11), 1-1 en Australia y 1-2 para Federer en Wimbledon (1-3 con la semifinal de 2019). Nunca han chocado en el US Open y Nadal gobierna por 4-1, en semifinales de Grand Slam: entre Roland Garros (2005, 19), Wimbledon-2019 y Australia: 2012, 14. En el total del 'cara a cara', Nadal manda por 24-16.  

NADAL DESCRIBE A NADAL.- El extracto de lo que Nadal dijo 'sobre Nadal' en relación a todos aquellos sucesos de Wimbledon que ya van siendo legendarios puede condensarse así: "En las finales de 2006 y 2007, yo no me sentía aún preparado para ganar a Federer, que venía siendo campeón desde 2003, el año en el que yo debuté allí. De la de 2007 me llevé la amargura de que pude ganarla... pero aunque luché, me dejé dominar por el miedo a la sensación de dolor en la rodilla, que ya me había pasado otras veces" (N. B: 'ya me ha dolido ahí otras veces, aunque no se me bloquea, no hay bloqueo', fue lo que Rafa dijo a Novotny en 2007, después de un espasmo de dolor a la caída tras ejecutar un servicio; en el vestuario, tras aquella final de 2007, Rafa Nadal lloró amargamente: "No sabía si iba a tener otra oportunidad para poder ganar Wimbledon ni cuándo podría llegar a otra final", confirmaría en repetidas ocasiones Rafael Nadal a quien suscribe, a solas... y ante otros periodistas del 'Nadal PressKorps' de aquellos años, tan olímpicamente ignorados por el 'gurú' Wertheim... y por algún que otro imbécil de entonces y de ahora. Sigue Rafa Nadal, en sus palabras en 'Movistar'..

"En 2008 yo ya llego preparado. Sé que puedo ganar la final, lo hemos visto y hablado todo el equipo, aunque hacia mediados del torneo ya apenas prácticamente me puedo entrenar en los días intermedios. Pero esta vez, el dolor no iba a poder conmigo. Aunque la final, la incertidumbre de los parones y la anestesia en el pie sí me condicionan. Me perjudican por la incertidumbre, vuelves a calentar, etcétera. En los 'tiebreaks', como digo, Federer tiene el arma del saque, hay una crucial doble falta mía en el 'tiebreak' del tercer set pero hay un segundo punto de partido a mi favor en el segundo 'tiebreak', ya en el cuarto set, donde yo, con mi saque, ya sí creo que voy a ganar a Wimbledon. No juego mal, meto el saque y el golpe de derecha hacia el revés de Federer... pero este me responde con el 'passing' de revés del gran campeón que es. Es que, cuando juegas con Federer siempre tienes que saber que juegas ante uno que es muy bueno, que es un campeón, un gran campeón: lo que Federer es. Yo me encontré con ese revés... porque, sin jugar mal el punto, había hecho lo mínimo, no lo que se necesitaba para ganar un partido como ese a un campeón como Federer".

Continúa Nadal: "Llegar al quinto set justo ahí fue la situación más dura a que me he enfrentado en mi carrera en una final, sin mediar lesión. Porque lo más duro, con la lesión y todo lo demás incluido, fue cómo perdí la final de 2014 de Australia ante Wawrinka. Pero en Wimbledon yo seguía luchando y sabía que tenía que asegurar mi saque con agresividad: lo que hice. Cuando rompo saque a Federer en el 7-7, para 8-7 y mi servicio, yo tengo claro que o gano ahí... o se suspende: porque ya no había casi luz. Con 8-7 vuelvo a sentir que voy a ganar Wimbledon, pero fallo un primer golpe por nervios y ansiedad... y en los dos siguientes saques me voy a la red, subo a la red y me la juego bastante; sobre todo, la segunda vez, en la que no tenía claro lo que me podia llegar como respuesta de Federer. Tengo un tercer punto de partido que Federer levanta con un resto de revés.. ante un saque mío que se va claramente largo, seguro que era largo. Pero yo no iba a decir nada. Sigo agresivo y al fin... Federer falla (N. B: una derecha de Roger a media pista, 'drive' a la red) fue el golpe en el que él tuvo más tiempo para pensar. De lo que pasó allí en aquellos momentos... sólo me recuerdo gritando en el suelo, no recuerdo nada más antes de subirme a los palcos".

Después de las tres finales seguidas ante Roger Federer (2006, 07, 08), Rafa Nadal no compitió en Wimbledon en 2009, bajo el espectro emergente de... una rodilla inestable. En 2010, Rafa alzó su segundo 'Campeonato Mundial del All England' ante Tomas Berdych: "Yo ya había estado 'allí', sabía lo que tenía que hacer para ganar... y Tomas, no: aunque es muy buen jugador, él 'no había estado allí', en una final de Wimbledon. Sin ser un grandísimo partido, hice lo que tenía que hacer para ganar. Después... ya vino Djokovic y me ganó la final de 2011 porque, simplemente, en aquellos momentos era mejor que yo; y yo me quedé tranquilo: había hecho un buen Wimbledon ganando a Del Potro, a Murray... pero Djokovic había aparecido y me había ganado ese mismo 2011 en Indian Wells, en Miami, Madrid, Roma... hasta que Federer lo detuvo en Roland Garros, en un grandísimo partido de Roger. Yo gané aquella final de 2011 en París a Federer, pero no sé qué habría pasado en aquel Roland Garros entre Djokovic y yo; lo que sí sé es que la Pista Central de Roland Garros es una de las más peculiares que existen en el circuito".

En 2012 y en 2013, Rafa Nadal no pasó en Wimbledon de sendas derrotas en segunda y primera ronda ante los escasamente brillantes Lukas Rosol y Steve Darcis, respectivamente. "En 2012 y 13, simplemente no tenía las rodillas para competir en Wimbledon. En la hierba se puede jugar y disfrutar pero hay que agacharse y para eso... hay que tener una rodilla estable. Y, desde Wimbledon 2012 ya no volví a jugar hasta febrero de 2013, en Chile, Viña del Mar. 2013 no fue un mal año ni mucho menos, fue muy bueno y recuperé el número uno: pero no llegué a Wimbledon con la suficiente estabilidad en la rodilla, al menos la que allí hubiera necesitado. Sabía que me podía pasar lo que me acabó pasando ante Darcis (N: en la Pista 1) porque ya lo había ido notando en los entrenamientos... pero lógicamente, no iba a decir nada".

Desde 2011, Rafael Nadal no ha vuelto a pisar la Centre Court en una final de Wimbledon... aunque sí perdió allí sendas semifinales en 2018 y 19, nada menos que ante Djokovic y Federer. "No he regresado a la final pero sí he vuelto a disfrutar jugando Wimbledon. En 2017 también estaba muy bien pero, no sé si por un golpe en la cabeza que me dí antes de salir a la Pista 1, me desconecté en los dos primeros sets en octavos ante Gilles Muller, que es un rival que te puede ganar en Wimbledon... y acabé perdiendo cara o cruz, 15-13 en el quinto. Con Djokovic en 2018 y a cinco sets (10-8 para Novak Djokovic en la quinta manga) se me fue la semifinal por muy poco, estuvimos 'ahí', a sólo unos puntos cruciales. Y en 2019, Federer me ganó merecidamente, fue más agresivo, dominó la situación con brillantez... y yo no hice lo suficiente para ganar aquel partido. Pero insisto: he vuelto a disfrutar de Wimbledon". En la tabla histórica de títulos de Grand Slam, Rafa está hoy sólo a un gran Campeonato del gran maestro Federer... y dos por delante del 'The Djoker' Djokovic: 20-19-17.

De la histórica, memorable, imborrable final de 2008, Rafa Nadal salió catapultado hacia su primer número uno mundial, el liderazgo en la clasificación de la ATP... y hacia el oro olímpico en Pekín. Ahí hacía 42 años, desde Manuel Santana en 1966 y en un Campeonato no abierto a profesionales que el Trofeo de Wimbledon, la 'Copa de Campeón del Mundo' del All England Club no caía en las manos de un tenista español masculino. En damas, Conchita Martínez había sido campeona tras la final de 1994 ante Martina Navratilova y en 2017 llegó Garbiñe Muguruza. 

Los que lo vivimos 'allí' y 'entonces' lo recordamos un poco como la llegada del Hombre a la Luna. No sé, algo así. Ya no quedaba mucho más por ver y hacer. Aquel mismo año, en la Eurocopa, la Selección española de fútbol se impuso a Alemania (1-0, gol de Fernando Torres) en la final del Prater vienés, el Ernst Happel Stadion, con lo que el fútbol español cerraba otro abismo de 44 años sin títulos: desde el 2-1 a la URSS en la final de la Eurocopa de 1964. Rafael Nadal Parera y aquella Selección de Luis Aragonés franquearon y cerraron un salto en el tiempo de más de cuatro décadas. Uno prefiere no seguir y cerrar con esas célebres líneas de Rudyard Kipling en 'If': "If you can meet with Triumph and Disaster... And treat those two impostors just the same"... "Si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre y tratar a esos dos impostores justo igual". Esas líneas de Kipling, creador de 'El Libro de la Selva', se alzan sobre el arco de la entrada de los tenistas a la sacrosanta Centre Court de Wimbledon, la Catedral del tenis mundial. La Selva, si así se prefiere. Y allí, como si fuera 'Mowgli', las aprendió Rafael Nadal Parera. No las olvidará.

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