Hace 78 años nació Bobby Fischer, 'El Rey Maldito' del ajedrez: 'capaz de empatar con Dios'

Alejandro Delmás
13/03/2021

De seguir vivo, Robert James Fischer, Bobby Fischer, 'El Rey Maldito', el ajedrecista seguramente más carismático de todos los tiempos, habría cumplido el pasado martes 9 de marzo, esta misma semana-... 78 años de edad. El 9 de marzo de 1943, diez años exactos -menos tres días- antes de la muerte del 'Padrecito' ruso (Don) José, 'Camarada Mariscal' Stalin... Robert J. Fischer vino a un mundo en plena II Guerra Mundial, en el Hospital Michael Reese, en Chicago, Illinois. Asimismo, el pasado 17 de enero se cumplieron 13 años años desde que Bobby se fue al otro barrio, en Reykjavik, Islandia. Sin haber cumplido siquiera 65 años, Fischer murió en la remota aridez islandesa a causa de una insuficiencia renal de la que se negó a tratarse.

En los ocho meses entre julio de 2004 y marzo de 2005, Bobby Fischer permaneció encarcelado en Japón en lo que el propio Fischer llamó 'el Centro de Reclusión radiactiva de Ushiku'. A su liberación, Bobby manifestó: "Ha sido un secuestro tramado por el bastardo idiota de Jun'ichiro Koizumi (Primer Ministro de Japón), a las órdenes del criminal ('George W.') Bush; Bush y Koizumi son criminales de guerra que deberían ser ahorcados": la detención se produjo en el Aeropuerto Internacional de Narita/Tokio, por la causa de que Fischer viajaba con un pasaporte estadounidense caducado, cuando acusaba a EE UU de "ser y representar el mal, junto a sus aliados". 

En 2001, Fischer también había jaleado el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, como 'preparado por los propios judíos': eso dijo él, Robert James Fischer, hijo de judíos y que iba a situarse en la cima de una lujosa lista de fantásticos ajedrecistas... judíos que embellecerían y engrandecerían el juego/deporte de la mejor 'gimnasia mental' desde los tiempos de Maimónides. Y vaya cómo es la lista (no exhaustiva) de estrellas judías... de David y del ajedrez: Moses Mendelssohn, Emanuel y Edward Lasker, Wilhelm Steinitz, Aron Nimzowitch ('Defensa Nimzoindia'... recuerden), Siegbert Tarrasch, Akiba Rubinstein, Gyula Breyer, Savielly Tartakower (...), nada menos que un tal Albert Einstein, Israel Albert Horowitz, Gerald Abrahams, Samuel Reshevsky, Mikhail Botvinnik, Miguel Najdorf, Isaak Boleslavski, George Koltanowsky, Arnold Denker, Julio Bolbochán, David Iónovich Bronstein, Salomón Mikhailovich Flohr, Yefim Géler, Leonid Stein, Hans Berliner, Mijail Tal, Mark Taimánov, Semyon Abramovich Furman (maestro de Anatoli Kárpov, ex metalúrgico en Leningrado... y masajista de la Selección de la URSS campeona olímpica de baloncesto en los Juegos de Múnich/1972), Lev Polugayevski, Viktor Kortchnoi, Daniil Dubov, Szusza y Judit Polgár, Bobby Fischer y por rematar, aunque sea cronológicamente... Garri Kaspárov: el mismo Kaspárov que facturó 144 inolvidables partidas de 'eterna rivalidad' con Anatoli Kárpov. "Jaguar apolillado que se pudre con embustes y pus", nos escribe Fernando Arrabal sobre su odiado Garri Kaspárov...

De estas 144 partidas, K. y K. firmaron tablas en 104. Y se produjo un balance final de 21-19 victorias para Kaspárov, que también mandó al final en el puntaje definitivo de este 'cara a cara': 73-71. Nacido en 1963 en Bakú, Azerbaiyán, en la Unión Soviética de aquellos tiempos... Kaspárov, declarado 'enemigo público' de Vladimir Putin (ahora; 'antes', no), mantiene nacionalidad croata desde 2014. 

¿Alguien podría imaginar una partida de ajedrez, frente a frente en un tablero con 'blancas y negras', entre talentos ajedrecistas del diabólico calibre de Albert Einstein y del 'Padrecito' Yossif/José Stalin, otro georgiano apasionado del tablero de las 64 casillas o escaques, como también lo fue León Davidovitch Trotski...? Mejor no imaginar. No desvariemos. Nos toca Fischer: el prodigioso jugador de ajedrez con el que ni Kaspárov ni Kárpov jamás tendrían el privilegio de medirse. El dramaturgo y escritor melillense Fernando Arrabal Terán, libertario y semilunático, saludó a Fischer, este jugador incomparable de ajedrez, como 'El Rey Maldito': libro de Éditions La Rocher, 1988. Luego volveremos sobre Arrabal.

El 27-3-2005 llegó a Reykjavik, a la que había de ser su 'estación término', Robert James Fischer, hijo biológico de dos superdotados intelectuales, el físico y matemático judío húngaro Paul Nemenyi y la enfermera Regina Pustan Wender, también de origen judío/polaco: radical anticapitalista, nacida en San Luis (no Suiza, como es lo 'oficial'), 'currante' en Portland y Chicago y vigilada durante 30 años por el FBI. Hablaba siete idiomas: más o menos tantos como después hablaría su hijo Bobby.

Y ese 27-3-2005, Bobby Fischer proclamó en conferencia de prensa (a la que pertenece la imagen que abre este texto, una de las últimas tomadas a Fischer en su vida): "EE UU, controlado por los judíos, es el mal...  Hablan del Eje del Mal. ¿Y los aliados del Mal? ¿Y EE UU, Gran Bretaña, Japón, Australia...? Son ellos quienes hacen y representan el Mal", sostuvo Fischer, sobre el que siguió pesando hasta el final una orden federal de detención en esos mismos Estados Unidos de América, su país de origen. 

Su madre, Regina, una mujer muy guapa... había sido extraordinaria ajedrecista y gran admiradora de Stalin. Inclusive, Regina, que militó hasta el final de sus días (1997) en el Partido Comunista Alemán... vivió en Moscú, en la época de los Planes Quinquenales de Stalin, al que conoció personalmente. Stalin llegó a contemplar y admirar el ajedrez de la bella 'Camarada Regina', matriculada en la 'I. M. Sechenov', la ancestral Universidad Médica estatal moscovita. En su momento, Regina pensaba que con Bobby iba 'a parir y a formar'... a un genio de la literatura anticapitalista. Pues... 'casi'. Veamos.

 "Técnicamente, el señor Fischer es un fugitivo de la Justicia de EE UU", había declarado en 2005 Adam Ereli (precisamente: judío), portavoz del Departamento de Estado del Presidente George W. Bush. El padre 'oficial' de Bobby, el alemán Gerhardt 'Gerd' Fischer, nunca pudo entrar en EE UU, por su nacionalidad y conexiones comunistas: en realidad, era un espía de la República Democrática Alemana. Hacia 1952-53, justo antes de la adolescencia de Bobby, la madre, Regina, abandonó al extraño niño Bobby, obsesionado con el ajedrez donde empezaba a ser imbatible... en un Hogar comunitario de Brooklyn (NY). “Los niños que pierden a un padre se vuelven lobos”, diría el propio Fischer: en su momento. Su madre intentó que los psiquiatras curaran la manía de aquel 'extraño chico'. Pero...

KO A LA 'SOVIET CHESS MACHINE': KISSINGER.- Pese a su antisemitismo y paranoias, Bobby Fischer fue un fascinante ajedrecista, brutalmente carismático. Por imposible que pueda parecer, como un cóctel explosivo o una mezcla prodigiosa de los Lasker, Nimzowitch, Rubinstein y Tartakower: todos juntos. Sin Bobby Fischer entre nosotros, el mundo es un lugar más sombrío y aburrido y de esto... poca duda debería quedar. Cada uno puede ser o hacer el idiota a su debido momento: pero Fischer fue, probablemente, el mejor jugador de ajedrez de todos los tiempos. 'Ciertamente, sólo un genio podía enfrentarse con la 'Soviet Chess Machine', la Máquina del Ajedrez Soviético que había controlado el ajedrez desde el fin de la II Guerra Mundial... y ponerla de rodillas, como Fischer hizo', escribió Frank Brady en 'Bobby Fischer, Perfil de un Prodigio'.

Al proclamarse campeón mundial en 1972, en Reykjavik y ante el pobre Boris Spassky (tras extraordinarias humillaciones previas a Taimánov y Tigran Petrosián en el Torneo de Candidatos, que les acarrearon consecuencias 'soviéticas')... el hijo de Regina Wender puso fin a 24 años de supremacía soviética en la cima del ajedrez mundial. Fue por un 'score' de 12,5 puntos a 8,5.

El 11 de julio de 1972, en el Teatro Laugardalshoell de la capital islandesa (donde Bobby Fischer había prohibido a los niños comer chocolate, 'por el ruido de los envoltorios de papel de plata'). Spassky, de Leningrado, abrió el Mundial con blancas y Defensa Nimzoindia: d4. Con las negras, Fischer, respondió con el caballo 'f6', uno de sus movimientos después más queridos. Hasta ahí, Fischer nunca había ganado a Spassky. Había dos tablas y tres victorias del ruso en cinco duelos anteriores. En Laugardalshoell, un Spassky, asesorado por toda una batería de analistas soviéticos -con el célebre Víctor Baturinsky al frente- ganó esa primera partida tras grave atolondramiento de Fischer en posición de tablas casi inevitable... pero toda la 'Soviet Chess Machine' ya sólo iba a vencer físicamente en una partida más, la número 11. 

Estos sucesos ocurrieron después de la incomparecencia en el segundo día de un enrabietado Fischer: algo que arrancó lágrimas al árbitro, el prestigioso alemán Lothar Schmid e incluso llamadas implorantes de Henry Kissinger, Secretario de Estado de Richard Milhous Nixon, 37º Presidente de los Estados Unidos de América. En 1973, casi al mismo tiempo de organizar el golpe militar que tumbó a Salvador Allende en Chile y 'de facto' acabó con la vida de Allende, Kissinger... había sido designado para el 'Premio Nobel de la Paz' por su (polémico) papel en el fin de la no menos polémica Guerra de Vietnam. Apasionado del fútbol -gran admirador de Zinedine Zidane, por ejemplo, en confesiones a este firmante- y ex miembro del Comité Internacional Olímpico (IOC), Kissinger se dispone a cumplir 98 años el próximo 27 de mayo... como último miembro vivo del 'Gabinete Nixon'. Casi que por supuesto, Kissinger es judío, nacido como 'Heinz Alfred Kissinger' en la Alemania pre-nazi, en plena República de Weimar: 1923, Fürth, Baviera. Ocurrió que en 1938, la familia Kissinger aún tuvo arrestos -y dinero, y contactos...- para poder emigrar a los Estados Unidos de América, ya en pleno arranque de los 'pogroms' o pogromos desatados contra los judíos por el NSDAP, Partido Nacional Socialista: de Adolf Hitler. 

Pero después de aquella incomparecencia de Fischer en la segunda partida del Teatro Laugardalshoell.... sobrevinieron siete triunfos de Fischer, siete obras maestras de ajedrez de ataque, imaginativo, innovador, maravilloso... rematadas con la Partida 21. Siete victorias que apuntillaron a Spassky y avergonzaron ante el Kremlin a la maquinaria que lideraba Baturinsky. Ahí, nadie podía imaginar que Robert James Fischer... jamás volvería a jugar al ajedrez en un gran Campeonato oficial. De Spassky dijo su compatriota Viktor Kortchnoi, también de Leningrado (y también judío): "Spassky siempre fue un caballero. Y los caballeros tal vez conquisten a las damas, pero pierden en el ajedrez".

UN IQ MÁS ALTO QUE GALILEO, KANT Y EINSTEIN.- Por aquellos días de halcón, 'Halcyon Days', la Emory University lanzó este ranking de Coeficientes/Cocientes Intelectuales (IQ), los que se habían podido establecer con solidez más o menos rigurosa: Bobby Fischer, 187 puntos. Galileo Galilei, 185. René Descartes, 180. Immanuel Kant ('sapere aude', 'atrévete a pensar por ti mismo'), 175. Wolfgang Amadeus Mozart y Charles Darwin, 165. Albert Einstein, Mary Ann Evans ('George Eliot') y Nicolás Copérnico, 160. Rembrandt Harmenszoon Van Rijn, 155. Específicamente en ajedrez, Fischer desarrolló un monstruoso IQ de... 300. Más la friolera de 2780 puntos ELO en 1973... o 9,5 en Cociente Emocional. Pero él sólo repetía: "Lo único que quiero hacer siempre es jugar al ajedrez". Así que, por ejemplo, mejoró la Variante Siciliana de Najdorf... pero pasó a convertir en un desastre casi cualquier otra faceta de su vida. ¿Puede conducirse una vida relativamente 'normal' en esta sociedad... con un 'IQ' de 187? ¿Fue Boby Fischer un 'Asperger' privilegiado, un 'savant' al que su madre, Regina, abandonó en Brooklyn precisamente por esa insana obsesión con el ajedrez...? ('No se preocupe. Hay obsesiones mucho peores que el ajedrez', dijo a Regina un psiquiatra que vio al niño Bobby). La 'Psicobiografía de Bobby Fischer', de Joseph Ponterotto (Charles C. Thomas Publisher, 2012) quizá nos ayude ante esas incógnitas. Pero...

En 1975, Fischer renunció a defender el título en Baguio (Filipinas) precisamente ante... Kárpov, que había ganado el Torneo de Candidatos, con bolsa total de cinco millones de dólares. En 1974, Bobby había chocado con la FIDE, cuyo vicepresidente holandés, Fred Cramer (el presidente era Max Euwe), había resuelto que el título entre Fischer y Kárpov sería para quien firmara la decena de victorias, sin contar las tablas... pero manteniéndose el título para el campeón vigente si se llegaba a un 9-9. Era la 'Regla Cramer'. En junio de 1974 y en marzo de 1975 (aquí, por margen escaso de 35-32), la FIDE votó contra la 'Regla Cramer' y, sobre todo, contra el apartado del '9-9' que permitía al campeón retener el título con ese empate en victorias. Tomándoselo como una persecución personalísima, Fischer telegrafió desde Pasadena (California) su renuncia oficial al título, que, sin jugar, pasó a Kárpov. Ahí van las palabras de Kárpov, máquina frustrada e incluso apenada. Están en sus 'Memorias', 'Kárpov sobre Kárpov': "No sé cómo se sintió Fischer sobre esto, pero yo consideré como una pérdida enorme el que nuestro 'match' nunca se jugara. Me sentí como el niño al que le han prometido un juguete maravilloso, ya se lo han puesto por delante, y en el último momento... se lo quitan".

Al menos hasta 1980, la FIDE, los mentores de Kárpov y todo el sistema soviético intentaron hallar cauces para el duelo Fischer-Kárpov. Todo resultó inútil. Psicológicamente, Fischer ya había dicho adiós a la competición oficial. En 1984 irrumpió Kaspàrov... mientras, confundido con un pordiosero, Fischer (que donaba dinero a sectas religiosas y se rodeaba de amistades filonazis) era arrestado por la Policía de Pasadena. En 1992, Bobby Fischer volvió a vapulear a Spassky (10-5 victorias de Fischer con despliegues geniales de Bobby en KID Sämisch Panno, Defensa Siciliana Cerrada, Defensa India de Rey, 'Gambito de Reina Aceptado Clásico', 'Variante Siciliana Taimánov'...) todo, en un simulacro de Campeonato Mundial disputado en Yugoslavia, entre Sveti Stefan y Belgrado... cuando Kaspárov era el campeón oficial: con 2790 puntos ELO. 

Ahí, Bobby se embolsó 3,35 millones de dólares  (que cobró con muchísimo retraso, del promotor/estafador serbio Jezdmir Vasiljevic, amigo personal de Milosevic, Presidente serbio)... sobre una bolsa total de cinco millones. Fischer se autoproclamó 'Campeón del Mundo Imbatido', pero lo peor fue que la Justicia estadounidense le declaró proscrito y prófugo al haber quebrado el embargo occidental a la antigua Yugoslavia. Entonces, Fischer escupió y se restregó en el burofax federal de EE UU que le prohibía competir profesionalmente en Yugoslavia... y desde ahí pasó a vivir como un emigrado entre Filipinas, Japón, Islandia e incluso Hungría (Budapest); aquí, con la familia Polgár y justo después de los eventos de Yugoslavia.

Años más adelante, el serbio Nenad Stankovic, el guardaespaldas de Fischer en aquel 'bolo' de Sveti Stefan, entre finales del verano de 1992 y principios de 1993, revelaría que 'Fischer estaba obsesionado por un secuestro por parte de la CIA o el Mossad... pensaba que el planteamiento de los rusos era amañar todas las partidas con el árbitro... jamás pronunciaba la palabra 'judío' sin anteponer el adjetivo 'sucio' o 'maldito': 'dirty' o 'damned'. Reveló Stankovic que Fischer le dijo: "Desde joven oigo voces que me impiden dormir. Son voces de los malditos judíos". Según Stankovic, Fischer 'también detestaba a los comunistas, no quería oír hablar de su padre y llegó a llamar 'zorra' a su madre, por teléfono; esto, aunque Bobby valoraba cuánto había llegado Regina a humillarse, de joven, para conseguir dinero para él. Finalmente, los periodistas sólo eran unos seres deshonestos que querían hacerle daño y desconcentrarlo, para que no pudiera resurgir. Los peores, según Fischer, eran los de 'The New York Times', al que Bobby denominaba... 'Jew York Times'. Por si hiciera falta traducción... 'Jew' es 'judío', en inglés. Esta paranoia costaría después a Bobby, cuando ya se 'exilió' en Hungría (Budapest), algunos problemas con sus anfitriones, los Polgár: judíos. En Sveti Stefan, el 'viejo' Boris Spassky pidió más dinero... ¡¡a Nenad Stankovic!!... 'por seguir dejándose ganar': según el propio Stankovic, naturalmente.

En Sveti Stefan, Bobby Fischer -que, como su madre, dominaba seis idiomas, español y ruso incluidos- se esforzaba por leer la prensa serbia, al tiempo que negaba cualquier entrevista, incluso la que le solicitaba Milan Panic, entonces primer ministro de Serbia. Fischer razonaba a Stankovic: "No necesito ninguna preparación especial porque mi vida entera es un constante entrenamiento y eso me hace estar preparado en todo momento para cualquier desafío".  Bobby recibió con terrible frialdad a su hermana Joan, con la que ya no tenía relación; la calibraba como presunta espía americana y esto pese a que Joan fue quien le enseñó a jugar de niño. Bobby Fischer afirmaba que él 'habría aprendido jugar a ajedrez de una manera o de otra' y que en aquellos días, Joan era 'una completa extraña' para él, 'una extraña que ha venido en busca de dinero'. "Me considero un gran patriota americano", dijo Fischer a Stankovic, antes de confesarle que las relaciones con su país también se habían congelado. "Crecí en una familia fría, en una sociedad americana fría, durante la Guerra Fría". Pero... "con el tablero era Dios". Así se resume el relato de Nenad Stankovic. 

Y así acusaba Fischer de 'tramposos' a Kárpov y Kaspárov: "Kaspárov y Kárpov sí amañaron sus partidas. Todas. El ajedrez mundial me ha hartado. Está muerto. Ha muerto por corrupto y arruinado por las nuevas tecnologías y los computadores. No juego al viejo ajedrez pero obviamente, si lo hiciera, sería el mejor". Mucho antes de esos disparates, el periodista español Leontxo García, exjugador de ajedrez, pudo almorzar -sin entrevista para Prensa- y pasear con Fischer por Los Ángeles. Y... "tras cuatro horas de paseo a ritmo rápido (Fischer), me pidió que me diera media vuelta para que no supiera cuál era el número del autobús que lo iba a llevar a casa", contó Leontxo en 'El País'. 

2001, LAS TORRES GEMELAS: 'THE END'.- Tras abandonar Budapest y el seno de la familia Polgár, un cada vez más desquiciado Bobby Fischer puso rumbo a Filipinas, donde se le adjudicaría una hija: sin fundamento, como veremos. En 2001, y a través de una estación de radio de Filipinas, en Baguio City, cerca de Manila, Bobby Fischer se explayaba rabiosamente contra Bush y los judíos a raíz del ataque a las Torres Gemelas, el célebre 11-9-2001: "Son noticias maravillosas. Es hora de que los putos Estados Unidos reciban una patada en la cabeza. Es hora de terminar con Estados Unidos de una puta vez. Aplaudo el acto. A la mierda los Estados Unidos. Es un país que se basa en las mentiras y en el robo. Mira todo lo que he hecho yo por Estados Unidos. Cuando gané el campeonato mundial, en 1972, tenían la imagen de ser un país de fútbol, de béisbol, nadie pensaba en él como un país intelectual. Yo cambié todo sin ayuda... se necesita un Golpe de Estado por parte de personas sensatas. ¡Muerte al Presidente Bush!, ¡A la mierda los judíos! Son criminales, mutilan a sus hijos, son asesinos, ladrones, bastardos mentirosos. Se inventaron el Holocausto (...); llorad, nenas, Lloriquead, cabrones. Ahora llega vuestra hora". 

Pero justo en ese mismo septiembre de 2001, el gran maestro inglés Nigel Short contó cierta historia maravillosa. Afiliado al Internet Chess Club (ICC), Short recibió el mensaje cifrado de un desconocido anónimo, un 'John Doe' (o 'Mr. X') que quería jugar con él vía web... pero lejos de los mirones habituales 'online' del ICC. Para jugar con el 'Señor X' dos partidas 'blitz' -relámpago- a tres minutos de duración, Short tuvo que 'desregistrarse' provisionalmente del ICC. La partida empezó con una barbaridad de Mr. X, que avanzó todos los peones una casilla. "Pensé que era un timador", recuerda Short. El 'timador' barrió al inglés de tal modo que hasta le añadía segundos al reloj para matarle por posición, no por tiempo. "Ahí me dije que eso sólo podía hacerlo Bobby Fischer", cuenta Short. Nigel Short quiso salir de dudas y tecleó a su fantasmal adversario el nombre de 'Armando Acevedo', un ignoto (buen) ajedrecista mexicano. La respuesta fue "Siegen, 1970": ese año y en esa ciudad, Bobby Fischer había jugado contra Acevedo. En esos momentos, a Fischer ya le aguardaba en América una petición de ocho años de cárcel por sedición. En 2004, el espectro barbudo y errante de Robert James Fischer, siempre con su eterno tablero portátil en el bolsillo, fue detenido en los controles de Narita por la Policía aeroportuaria de Japón y de Koizumi. Teóricamente, había ido a Japón para contraer matrimonio con la gran maestra nipona Miyoko Watai , después presidenta de la Federación Japonesa de Ajedrez... y con la que se relacionaba desde 1973. Watai también había ido a verle a Filipinas. Se le liberó a los ocho meses porque Miyoko Watai movllizó todos sus recursos y porque Islandia, agradecida por el impacto histórico de aquel Mundial de 1972 en Reyjkavik... aceptó concederle asilo y ciudadanía para evitar la temible extradición a EE UU. Tras llegar a Reykjavik, aquel 27-3-2005, Bobby Fischer murió allí en 2008: pobre de solemnidad y en un puñetero barrio suburbial islandés. Fue de hiperplasia benigna de próstata convertida en mortal por la negativa a recibir tratamiento. En 2010, aún se le exhumaron restos de ADN de su tumba, en el pueblo de Selfoss, para verificar si había sido el padre de la niña filipina Jinky Young, algo que quedó descartado por el ADN.

Así que Anatoly Evguénevich Kárpov nunca pudo disfrutar del 'juguete maravilloso' que habría sido tener a Bobby Fischer al otro lado del tablero de 64 casillas. A cambio, y lo que no es poco, en diciembre de  2018... Kárpov sí pudo regresar a Sevilla (donde en 1987 había librado un Campeonato Mundial histórico con Kaspárov, que defendió el título con un 12-12 final) y a los escenarios del Casino de la Exposición/Teatro Lope de Vega. Pero esta vez, en 2018, Kárpov fue a Sevilla para medirse con rivales tan dilectamente escogidos como los maestros Ángel Haro García y Enrique Setién Solar. 

EPÍLOGO.- A Bobby Fischer le sería de aplicación esta gran sentencia de Immanuel Kant, el 'racionalista judío' prusiano de Königsberg/Kaliningrad: "Nadie tiene originariamente más derecho que otro a estar en un determinado lugar de la Tierra”. 'Este' Kant tenía diez puntos más de Cociente Intelectual/IQ que 'aquel' Albert Einstein... pero al mismo tiempo se quedaba a otros diez de Bobby Fischer, 'El Rey Maldito'. Y así concluía Fernando Arrabal sobre Bobby Fischer: "...En un tugurio, con los esbirros del gulag, le robaron el título de campeón del mundo... los peones útiles, occidentales y tontos realizaron el trabajo nauseabundo desde sus pozos negros... el ajedrez de Fischer fue el más trascendente que analicé con Beckett, con Marcel Duchamp, con Tristan Tzara, con Kundera o con Ionesco...¿hubiera podido imaginarse que el hijo de la militante radical Regina, Bobby Fischer, iba a celebrar su victoria vaticinando el final del comunismo ateo y el Amaterialismo satánico@? Un tercio de siglo después de su triunfo, durante su agonía, el furor, las calumnias y la miseria le cercaron con sus gritos de hielo hasta su último suspiro de demente genial.. Otros arrabalescos: El ajedrez no es como la vida, es la vida, repitió Fischer al perder la vida en su miserable guarida islandesa... ANo, no podría vencerle; pero con blancas le arrancaría el empate a Dios@, Fischer". 

'Demente genial' muerto en una 'miserable guarida islandesa'. Pero con blancas, maestro Arrabal... 'capaz de empatar con Dios'. 78 años después, todo esto nos queda de Bobby Fischer. Maravilloso juguete, juguete roto.

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