Octubre 2003, ya 18 años: Tim Treadwell, 'Grizzly Man', y su pareja Amie... devorados por 'The Big Red Machine', el gran 'Grizzly'

Alejandro Delmás
16/10/2021

(Advertencia previa; este texto contiene vívidas, gráficas descripciones de escenas que pueden resultar demasiado duras de asumir para lectores 'normales')

...A bordo del hidroavión '1958 De Havilland Canada DHC-2 Beaver', el bigotudo piloto, Willy Fulton, no deja de tararear con sentimiento la letra de 'Coyotes', la canción 'country' de Don Edwards que cierra la banda sonora de 'Grizzly Man' (2005), el excelente 'film' documental de Werner Herzog. Fulton guía su 'De Havilland' ( de 'Andrew Airways', Alaska, conocido como 'The Pumpkin', 'La Calabaza', por sus colores amarillo y anaranjado), por los limpios, remotos cielos cercanos a Kaflia Bay, en el Katmai National Park de Alaska, EE UU. Y Fulton entona: "Now the longhorns are gone. And the drovers are gone. The Comanches are gone. And the outlaws are gone, Geronimo is gone. And Sam Bass is gone (...) Now, Quantrill is gone. Stand Watie is gone. And the lion is gone, And the red wolf is gone... and Treadwell is gone'. ('Ahora, los cornilargos han desaparecido (o 'se han ido'). Los arrieros han desaparecido. Los Comanches han desaparecido. Los 'fuera de la ley' han desaparecido, Geronimo ha desaparecido. Y Sam Bass ha desaparecido (...) Ahora, Quantrill ha desaparecido. Stand Watie ha desaparecido. Y el puma ha desaparecido. Y el lobo rojo ha desaparecido. Y 'Treadwell is gone'... Treadwell ha desaparecido'). 

En la letra de Edwards que Fulton entona se menciona a famosos bandidos del Oeste (Bass, Quantrill), animales míticos de las praderas en el Siglo XIX, indios rebeldes, como el apache 'Geronimo' o Stand Watie (el indio 'cherokee' que llegó a General de la Confederación sudista) y en fin... 'Treadwell', Timothy Treadwell, el llamado 'Grizzly Man', el hombre que, a partir de 1990, pasó 13 veranos viviendo entre los osos 'grizzlies' de Katmai hasta que, en algún punto de la noche entre el 5 y el 6 de octubre de 2003... fue devorado por un 'Grizzly Alpha'. 

Este 'Grizzly', con el que Treadwell ya se había topado algunas otra veces (le llamaba 'The Big Red Machine', 'La Gran Máquina Roja' y había asumido que 'era de los viejos tiempos y no quería hacer amistades')... puso fin a la conflictiva existencia de Treadwell y de su entonces pareja, Amie Huguenard, enfermera y residente en Malibú, California. Por lógica, Huguenard, que se había enamorado de Treadwell tres años antes -aunque el mismo Treadwell aseguraba... 'ojalá yo fuera gay'- intentaba que cada verano fuese el último en Katmai. Ella sí desconfiaba de los 'grizzlies' y su terrorífico poder. 

En la mañana del lunes 6 de octubre de 2003, el piloto Willy Fulton, que ya era amigo cercano de la pareja, había quedado para recoger a ambos en Kaflia Bay y transportarles de vuelta a Kodiak, de regreso a la civilización. Muy probablemente y, de haber hecho caso a Huguenard, ésa hubiera sido la última estancia entre los 'grizzlies' de un Treadwell que, por su especial cercanía a los grandes osos pardos, ya había tenido graves problemas con las autoridades y 'rangers' del Servicio Nacional de Parques en Alaska, el 'National Park Service', con cazadores furtivos e incluso con paisanos del lugar.

En una entrevista en la CBS, en el 'David Letterman Show', en 2001 (cuando Treadwell ya había escrito, en 1997, el gran Letterman prácticamente lo recibe con una pregunta que, calcada, era la misma que se hacían los 'rangers' y ciudadanos de las cercanías de Katmai: "Is it going to happen that one day we read a news article about you being eaten by one of these bears?", '¿Va a pasar que algún día leamos un artículo dando la noticia de que a usted se lo ha comido uno de esos osos?' Sorprendido, Treadwell, apenas musitó a Letterman una dubitativa respuesta: 'No, no, los conozco y sé perfectamente como actuar con ellos. En todo caso, si ocurriera... que ocurra'. Entre sonrisas, Treadwell se enfrentaba con los furtivos del lugar: "¿Te gustaría que yo hablara de matar a tus parientes?"... mientras 'rangers' y pilotos le insistían: 'Vas a terminar de desayuno de un oso'. El caso es que el inconsciente... era bien consciente. En su libro de 1997, 'Among Grizzlies: Living with Wild Bears in Alaska', 'Entre Grizzlies: Viviendo con Osos Salvajes en Alaska', escrito junto a su entonces compañera, Jewel Palovak (a la que conoció en el restaurante 'Gulliver', en Marina del Rey, Los Angeles)... Tim Treadwell arrancaba con estas líneas: "El oso 'grizzly' es uno de los pocos animales que quedan en la tierra que pueden matar a un humano en combate físico y directo. Puede decapitar con un solo golpe de su zarpa o desfigurar grotescamente a una persona, todo en un orden rápido. Dentro de las últimas áreas silvestres donde habitan, los osos 'grizzlies' son como el rey indiscutible de todas las bestias. Conozco esto muy bien. Mi nombre es Timothy Treadwell y vivo con el oso pardo salvaje..." 

Casi 'ipso facto', Palovak y Treadwell constituyeron la Asociación 'Grizzly People', 'El Pueblo o la Gente Grizzly', que hoy sigue funcionando de la mano de Palovak, con su sitio 'web'... 'www.grizzlypeople.com', destinado, según anuncia, a 'preservar los osos y su hábitat salvaje'. Gente 'guay' y 'snob' de Hollywood e incluso científicos y biólogos les aportaban fondos. Hacia 2003, Treadwell conservaba más de cien horas 'de buena, digna calidad' de sus 13 años junto a los 'grizzlies' y había recibido ofertas millonarias por el metraje. "Mis fotografías y mis historias son sobre ese mundo salvaje y profundo de los osos que no creo nadie más haya testificado", escribió. Con todo, este fascinante, hipnótico bagaje obró como vital reclamo para que Timothy Treadwell llegara ante David Letterman en 2001... y ante 'The Big Red Machine' en octubre de 2003. 

De unos 35.000 osos 'grizzlies' ('Ursus Arctos Horribilis') que se estiman aún vivos en los Estados Unidos de América, en Alaska (el Estado 49º de la Unión, mayor que la suma de Texas, California y Florida y con 17 de los 20 picos más altos)... viven como 32.000 de estos 'Ursus arctos horribilis'. Y sólo en Katmai habitan unos 3.000. A los de la isla de Kodiak o sus cercanías se les llama directamente 'Kodiaks'; son los más grandes de todos sus 'paisanos' estadounidenses, pueden sobrepasar fácilmente los tres metros de altura (hasta 11 'pies') cuando se alzan sobre dos patas y acercarse, en su mejor momento, casi hasta los 700 kilogramos de peso bruto. Se han pesado ejemplares hasta en 690 kilos. Hablamos de una envergadura total, todo con todo, de la talla de tres tigres de Bengala, cinco gorilas normales de montaña... o unos ocho hombres. Los 'grizzlies' son muy capaces de devorar a un alce en su totalidad o, inclusive... a otros 'grizzlies'. ¿Canibalismo? En efecto.

EL RELATO; HASTA 2003.- Timothy Treadwell nació en Nueva York el 29.04.1957 como Timothy William Dexter, tercero de cinco hijos. Según Tim, cuando era adolescente, su vida familiar se desintegró, a menudo se emborrachaba apestosamente y una vez destrozó el coche de la familia. Recién graduado de la 'Connetquot High School' (Rokonkoma, Long Island), donde era el mejor saltador de trampolín, Tim se fue al Sur de California y terminó en Long Beach. Comenzó a trabajar en restaurantes mientras asistía a la Universidad de Long Beach con una beca de natación. Después de que la sobredosis de fiesta universitaria se apoderara de su vida y perdiera su beca, Tim hizo 'audiciones' para papeles en varias comedias de situación. Cambió su apellido a 'Treadwell', que era de la familia de su madre. En el libro "Among Grizzlies..." cuenta que durante este período continuó consumiendo alcohol y drogas y finalmente sufrió una sobredosis de heroína y cocaína a fines de la década de 1980, hasta que tras tirarse por un balcón desde tres pisos... y sobrevivir, en 1989, fue rescatado por un veterano de Vietnam llamado Terry, con quien Treadwell había hecho amistad. Tras ser dado de alta definitivamente en el hospital, Tim decidió viajar a Alaska y observar a los osos a instancias de Terry.

Sus primeros intentos de acampar junto a los osos, en 1989, resultaron ser casi cómicos. Desde los tiempos de Long Island, Treadwell viajaba con un osito de peluche, un 'Teddy Bear' y , cada vez más... 'pensaba que pretendía ser un 'grizzly'. En su primer 'Diario' en Alaska, Tim escribió que a menudo tenía frío, hambre y que lo atormentaban los insectos, y que la primera vez que vio un oso pardo... se escapó como pudo. Treadwell diría más tarde que estaba triste de que cualquier oso lo considerara 'una amenaza'. Ahí se encontró por primera vez con un oso 'grizzly' que emergió de súbito entre la espesura. Y así lo relató... más tarde: "El encuentro fue como mirarse en un espejo... miré el rostro de un alma gemela, un ser que era potencialmente letal, pero que en realidad estaba tan asustado como yo". 

El oso pardo 'del debut' de Treadwell huyó, espantado. Donde otros habrían visto a un oso siendo un oso (si se les confrenta 'cara a cara' y con buenas armas, los osos pardos engañan y fintan a veces a los humanos; casi siempre huyen), Treadwell vio algo más profundo, un 'reconocimiento mutuo que trascendía las suposiciones convencionales sobre la comunicación entre especies. Dados los problemas personales de Treadwell, este 'Gran Momento' fue casi como un caso clásico de proyección freudiana. Un Hombre Blanco de 32 años, lleno de problemas y a la deriva busca en el mundo salvaje la salvación, el amor y la familia. Pocos discuten que Treadwell había sido, de una forma u otra, como místicamente 'tocado' o 'salvado' por esa experiencia iniciática. 'Una revelación', lo llamó. Nunca volvió a tocar las drogas. Era incapaz... de matar a una mosca. 

Tim sostenía: "Puedo hablar el lenguaje de los osos, que son mis hermanos; de hecho, lo hablo. Sé que cuando te enfrentas a un 'grizzly' sólo has de tomar una decisión rápida. Quedarte en pie, estirarte todo lo que puedas y hacerte 'más grande' que el oso... o retirarte como puedas y deprisa. A mí siempre me ha funcionado permanecer en mi terreno. Me he defendido así, les he hecho retirarse".

Mark Emery, cineasta de vida salvaje y guía de actividades al aire libre, vio por primera vez a Treadwell desde el aire. Fue a principios de la década de 1990. Emery iba en un vuelo chárter sobre Hallo Bay en el Parque Nacional Katmai con un equipo de filmación de National Geographic, cuando vieron a un tipo en el suelo agitando desesperadamente los brazos. “Tim dijo que estaba aprendiendo a estar cerca de los osos, pero que quería salir de allí de inmediato porque los osos habían estado en su campamento. Le tomé una foto sosteniendo una jarra de agua que había sido aplastada por un oso". Emery anotó entonces que Treadwell 'estaba acampando cerca de la costa y estaba casi sin agua, aunque cerca había un arroyo de agua dulce cerca'. A petición de Treadwell, el equipo de filmación se puso en contacto con un servicio de alquiler para que lo recogiera. 

Cuando regresaba a California, durante los meses de invierno, Tim trabajaba en bares y cantinas. Pero se mantenía sobrio y sin beber. Como pareja y asociado con Palovak, tras escribir "Among Grizzlies...' en 1997, ahí iniciaron el proyecto 'Grizzly People'. Fue ya hacia finales del Siglo XX. 'Grizzly People' nació básicamente como un plan sin fines de lucro, con idea de educar a las personas, especialmente a los niños, sobre los osos pardos. También, claro, como una forma de financiar los viajes de Treadwell a Alaska, esencialmente al 'Big Green', el 'Gran Verde' de Katmai.

Casi desde el principio, funcionarios y 'rangers' o guardas del 'National Park Service' tuvieron motivos para preocuparse por el comportamiento de Tim Treadwell. Según los registros del servicio del parque, en 1998 Treadwell recibió una citación por parte de los guardas por guardar una tinaja llena de comida en su tienda (gran reclamo para osos y todo tipo de depredadores: lobos, coyotes, zorros...). En otra ocasión le ordenaron quitar un prohibido generador portátil.

Entre 1994 y 2003, Treadwell acumuló seis denuncias por infracciones como guiar a turistas sin licencia, acampar en la misma zona por más de 5 días, almacenamiento inadecuado de alimentos, acoso a vida silvestre, uso de un generador portátil y 'altercados varios' con visitantes y guías autorizados. Comenzó a hablar de los osos como sus 'hermanos', bajo el lema... 'I am a grizzly, too'. 'Yo también soy un grizzly'. En Kodiak discutía con camareros, hoteleros... y veteranos pilotos, como Bill Sims. Todos le advertían constantemente sobre las relaciones con los grupos de 'grizzlies'. "Hablamos de algo sí como 'Rottweilers' de unos 500 kilos de peso, más o menos", sentenciaba a 'Vanity Fair' un propietario de bar en Kodiak: Dan Eubanks. "Un completo mentecato, esa fue mi impresión", resumió sobre Treadwell a 'Vanity Fair' la encargada de la Oficina de Turismo de Kodiak, Wanetta Ayers, la primera vez que le vio. El resto le tachaba de 'infantil'. Se le reconocía muy obviamente con sus botas nuevas 'Cabela', su pelado 'a lo Príncipe Valiente', la gorrita de béisbol puesta del revés, gafas negras de sol, trinchera tambíén negra... ahí y así fue cuando Tim hizo amistad con Willy Fulton, el piloto que desde Kodiak le transportaba directamente a Katmai y Kaflia Bay en el hidroavión 'The Pumpkin'. Timothy Treadwell manejaba cariñosos apelativos para sus osos -y 'osas'- preferidos: 'Downey', 'Cupcake', 'Mr. Chocolate', 'Ms. Goodbear', 'Booble', 'Demon' e inclusive... 'The Big Red Machine'.

Treadwell también frustró a las autoridades porque se negaba a llevar 'spray' de aerosol para ahuyentar a osos; ni tan siquiera cercas portátiles eléctricas de rechazo o disuasión, bien autorizadas legalmente. Deb Liggett, la Superintendente del Parque Nacional Katmai se preocupó tanto que llamó a Treadwell para tomar un café en Anchorage, ya poco años antes de su muerte. “Le dije que si teníamos más infracciones, pediríamos al Magistrado Federal de los Estados Unidos en Alaska que le expulsara y vetara del parque”. Liggett aplaudió el hecho de que Treadwell estaba ganando 'fanatismo' en favor de los osos, y estaba siendo más cuidadoso en advertir a la gente que no intentara 'sus cosas', pero ella y otros funcionarios de Katmai temían algo obvio, que “un golpe de zarpa con garras desharía todo eso y resultaría en un frenesí de historias sobre temibles osos pardos que comen gente ”.  

Aparentemente, Amie Huguenard no compartía la misma preocupación. También nacida en el Estado de Nueva York (Buffalo), Amie, asistente médica en Aurora, Colorado, se enamoró primero del libro de Treadwell y, finalmente, de su autor. Tras ponerse en contacto con Treadwell en enero de 2000 y declararle franca y abiertamente sus sentimientos e intenciones, Huguenard renunció a su trabajo el 31 de enero de 2003 y se mudó a Malibú, donde iba a comenzar un nuevo trabajo después de que ella y Tim regresaran desde Alaska, durante el invierno. Huguenard sí se asustaba de y con los osos. Estaba feliz junto a Tim, pero no paraba de pedirle que fuera pensando 'un plan de retirada'. Las diferencias siempre terminaban con un "Yo hago lo que te haga feliz", de Huguenard a Treadwell. Aunque, aparentemente, y al final del verano de 2003, Amie había advertido sólidamente a Tim de que con su nuevo trabajo y su nueva vivienda en Malibú, ese de 2003 podía ser, con casi toda certeza, su último verano en Alaska.

EL DESENLACE: TRAGEDIA.- La pareja Treadwell-Huguenard había pasado parte de los tres veranos anteriores juntos en Alaska. El 29 de septiembre de 2003, cuando incluso habían ido hasta Kodiak para coger el primer avión de vuelta a California, Tim y Amie dudaron -inicialmente ante el precio de los 'tickets'-... y fueron transportados de nuevo hasta Kaflia por 'The Pumpkin', el 'aerotaxi' de Willy Fulton. Dieron a Fulton una cita definitiva para el regreso: el lunes 6 de octubre en 2003, en la pequeña playita de Kaflia Bay, llena de guijarros. Allí, Treadwell había instalado campamento -dos tiendas- en lo que en Kaflia Bay se conoce como 'The Maze', 'El Laberinto', una salvaje geometría de agresivos arbustos de aliso, uno de sus lugares preferidos en el 'Big Green', 'Gran Verde' de Alaska... y en pleno cruce de pistas de osos pardos: que en lugares como ese instalan sus 'camas invernales'. Se trataba de que Treadwell quería darse una ¿última y final? oportunidad para estar junto a 'sus grizzlies', ya cerca de la 'gran hibernación' de otoño/invierno; además, hacía tiempo que Timothy Treadwell no divisaba a una de sus hembras preferidas: 'Downey'. Ocho días después del regreso a Kaflia Bay, Treadwell y Huguenard fueron descubiertos... literalmente despedazados. 

Según lo programado, como media hora antes de las 2:00 pm del lunes 6 de octubre de 2003, Willy Fulton 'amerizó' en Kaflia (Sudoeste de Kodiak Island), a fin de transportar a Tim y Amie fuera de Alaska. El día antes, domingo 5, Treadwell había hecho una llamada a Palovak, vía satélite, entre mediodía y medianoche (no antes de las 12 de la noche del domingo) para que confirmara telefónicamente en la Oficina de Kodiak los dos billetes de regreso a California. A Palovak le había dicho que él y Amie habían vivido 'la mejor semana de sus vidas', esto aunque 'los osos estaban más agresivos que de costumbre, lo que era de esperar en este momento justo antes de la hibernación'. Tim también había podido ver a 'su' 'Downey', algo que le había tranquilizado sumamente.

Pero la idea matriz de Willy Fulton en el vuelo del 6 de octubre de 2003 a Kaflia Bay sólo iba a durar hasta que se le acercó un gran oso pardo 'grizzly'. Era 'The Big Red Machine', 'La Gran Máquina Roja'. El relato de Willy, a varios medios: "Esa mañana estaba lloviendo sin parar y había niebla; lo primero que me sorprendió fue que el equipaje de Tim no estaba ya empacado en la playa, como siempre hacía, como se suele hacer en los hoteles". Willy baja así del avión y supone que ve a Tim sacudiendo una lona entre los grandes alisos. Grita los nombres de la pareja... pero no recibe respuesta. Entonces, Fulton decidió caminar por el sendero escarpado desde la playa y a través de la espesa maleza de aliso, en ruta hacia el campamento después de notar cierto movimiento o sacudida en los arbustos de arriba. Pensaba que Tim podía estar sacudiendo las lonas de las tiendas.

A unos tres cuartos de la subida cuesta arriba, Fulton sintió que "simplemente, algo no estaba bien. Era un mal sentimiento. Algo parecía extraño; yo gritaba y gritaba sin respuesta”. Willy se dio la vuelta y se dirigió apresuradamente de vuelta por el camino hacia el avión a través de los gruesos ramajes "a un ritmo bastante bueno, esta es la verdad". Justo al llegar al avión, Fulton se da la vuelta... y ve "un oso de aspecto bastante desagradable y agresivo", un espectacular ejemplar que Willy ya había advertido antes, en otros vuelos sobre Kaflia. El oso se deslizaba hacia él lentamente por el sendero; se escabullía entre el ramaje con la cabeza gacha, en posición de acecho y ataque, hasta que frenó al borde del agua y se desvió por otra pista hacia arriba, siempre sin perder de vista al angustiado Fulton: “Simplemente, la peor y más amenazante cosa que uno pueda ver”...

....Con su escopeta ('shotgun') del Calibre 12 a buen recaudo en Kodiak -el uso de armas de fuego está prohibido en los Parques Nacionales-, Fulton hace despegar a 'The Pumpkin', con la nuca erizada, absolutamente aterrado... y vuela sobre el presunto campamento de Treadwell como entre 15 y 20 veces, en intento de ahuyentar al oso. Ahí ya ve lo que parece ser el mismo oso que le ha perseguido alimentándose de una caja torácica humana, pero cada vez que sobrevuela el campamento, el oso comienza a devorar aún más rápido. Ya ahí, Fulton tuvo pocas dudas sobre una tragedia horrible y entabló contacto desesperado por radio, via King Salmon Island. Joel Ellis, 'ranger' o guarda jefe en Katmai, recibió en King Salmon la llamada de Andrew Airways; justo a la 1:35 p.m. De vuelta, Ellis solicita a la Estación que se contacte a Willy Fulton por radio y le pide que permanezca 'cerca de la escena, si es que puede hacerlo de manera segura". Así las cosas... Willy aterrizaba de nuevo, aproximadamente a una milla al oeste del campamento en la orilla occidental del lago. A las 3:20 pm, Joel Ellis se unió a otros dos 'rangers' en el aeropuerto de King Salmon y parten en 'Cessna 206', Ellis con el piloto A. Gilliland a los mandos y el 'ranger' D. Dalrymple en el asiento trasero. 

El guardabosques Ellis también pide 'tropas' de refuerzo a Kodiak y da las coordenadas. A las 4:26 pm, el primer equipo llega a la pequeña ensenada. Ellis entrevista entonces a Willy Fulton, que afirma 'no poder estar 100% seguro, pero sí con toda confianza de que algo anda bastante mal'. Willy advierte a los 'rangers' de que en la pequeña playa solo queda (poco) espacio para que un nuevo avión se estacione cerca del campamento. A medida que se acercan al área 'de combate', el piloto Gilliland ve un gran oso adulto cerca de la cima de la colina donde supuestamente se encuentra el campamento de Treadwell. 

Tras dejar el avión, los cuatro hombres comienzan a caminar lentamente por el sendero, cuesta arriba desde el agua, gritando mientras caminan para ayudar a localizar a las posibles víctimas sobrevivientes y para alertar de su presencia a los osos cercanos. "Con visibilidad muy pobre, hicimos contacto por radio con dos 'troopers' o Policías Estatales de Alaska, Hill y Jones"... quienes se vieron obligados a estacionar su avión a 300 metros de distancia. 

... Subían con Ellis en pie junto a Gilliland y Willy Fulton a su izquierda, todos con armas preparadas. Dalrymple iba ligeramente por delante de Gilliland cuando Gilliland de repente gritó:  ¡Bear, ('Oso')! mientras apuntaba hacia la derecha. Ellis se volvió y... vio "a un gran oso adulto acercándose al grupo a unos 20 pies de distancia, entre los arbustos de la ladera”. A un poco más de seis metros. Los cuatro comenzaron a gritar con la esperanza de que el oso se alejara. Pero Ellis percibió que 'el oso era muy consciente de su presencia, estaba acechando'. Armado con una pistola de calibre 40, Ellis abrió fuego casi al mismo tiempo que Gilliland y Dalrymple, con escopetas del 12 cargadas con balas. Ellis disparó 11 veces: Gilliland y Dalrymple disparan cada uno 5 veces, lanzando al oso hasta a más de 12 pies de distancia, cerca de cuatro metros. "Ese despliegue acortó las cosas", dijo Ellis. A los 10 segundos, el oso muere y Willy Fulton dice: "Quiero mirar a ese oso a los ojos" y afirma 'estar seguro' de que este fue el oso que le persiguió antes de regreso al avión. 'The Big Red Machine', el mismo oso, exactamente el mismo enorme, bestial 'grizzly' al que Treadwell se había referido como 'old school' y que 'no quiere hacer amigos' en alguna de sus grabaciones.

En el emplazamiento del campamento de Treadwell, coordenadas exactas... 58º14'50.63'N.154º15'24.68W... descubrieron dos carpas, una para el 'equipo de campaña' y la carpa principal para dormir. Ambas carpas estaban colapsadas y desgarradas, pero sin evidencia de que el oso hubiera sacado a las víctimas de la tienda principal. Frente a esta tienda principal había un gran montículo de barro, pasto y palos, de cinco pies de largo (1,50 metros), 4 pies de ancho (1,2 metros) y 3 pies de alto, algo menos de un metro. Después de remover un puñado de tierra, Ellis recordó más tarde que en ese momento había visto "dedos y un brazo sobresaliendo de la pila". Iban a pertenecer al cuerpo de Amie Huguenard. Se encontraron alimentos en el campamento guardados en 4 o 5 botes o recipientes metálicos, sellados a prueba de osos, así como bocadillos y 'snacks' abiertos que se encontraron intactos dentro de la tienda para dormir. Casi siniestramente, los zapatos de Tim y Amie también se encontraron todavía perfectamente dispuestos en su lugar en la entrada de la tienda principal. 

Ellis y Dalrymple regresaron al camino para recuperar las cámaras del avión. Entonces, Gilliland informa que estaba "parado en la cima de la loma a unos 10 pies del montículo" que ya sabían que contenía los restos de a Amie, mirando a su alrededor, cuando ve a un gran un oso grande como a 15 pies de distancia, caminando por el mismo sendero que acababan de subir y que Ellis y Dalrymple acababan de recorrer. Gilliland grita ¡Bear! y los dos 'troopers' de Alaska, que ya habían llegado al punto, así como Willy Fulton, comienzan a espantar al oso, que duda durante un par de 2 segundos antes de girar y marcharse, con lo que permitieron que se alejara. A unos 30 metros de las tiendas y del monticulo vecino, los investigadores que peinan el área cercana alrededor del campamento ya descubren entonces lo que quedaba de Timothy Treadwell. Era... "su cabeza, aún conectada a un pequeño trozo de columna vertebral", con lo que se ha descrito como una 'mueca congelada' en su rostro. "Su brazo derecho y su mano estaban cerca, con el reloj de pulsera todavía conectado", confirmaron Fulton y Ellis.

Mientras, los que excavan lo que el oso había escondido en el campamento descubren el cuerpo semidespedazado y devorado de Amie Huguenard, cuyo brazo y dedos habían estado expuestos a la luz del día cuando los 'rangers' pisaron el campamento por primera vez. Al contrario que Tim, la cara de Amie parecía como si se hubiera quedado durmiendo pacíficamente... excepto que su cuerpo, como el de Tim, había sido mayormente devorado por el oso. Más tarde, mientras se cargaban todos los restos en el helicóptero de los 'troopers', un segundo oso más pequeño de aproximadamente 3 años parecía ir al acecho de la partida y, en ese ambiente, fue despachado sin remedio. "Vi un oso a unos 30 pies de distancia", señaló Ellis. Gilliland descargó un disparo de advertencia al aire; sin embargo, el oso no reaccionó y Gilliland describió la situación. “Este oso se hacía visible de forma intermitente mientras se movía a través de la maleza y la hierba alta. Gritábamos y el oso nos miraba directamente". Este 'grizzly' continuaba moviéndose hacia el grupo; entonces, Ellis disparó su escopeta, mientras que el 'trooper' Hill y el propio Gilliland también comenzaron a disparar con todo su arsenal. Relata Ellis: “El oso cayó pero siguió moviéndose. Gilliland se acercó y disparó un tiro final, matándole".

Los equipos de video y cámaras fijas, también encontrados en el sitio de la tragedia, fueron analizados posteriormente por la Policía Estatal de Alaska, que descubrió otra parte del horror vivido en Kaflia Bay; los últimos 6 minutos restantes de la cinta de video, que se encontró lista en la bolsa de la cámara 'Sony Handycam' de Timothy Treadwell... habían capturado los sonidos del ataque. No existieron ni existirán imágenes del inaudito terror en Kaflia Bay... sólo porque la cámara tuvo la tapa puesta hasta el final. ¿Fue Timothy quien apretó el 'play', fue Amie...?

De acuerdo a los pocos que la han escuchado (como Werner Herzog o Kevin Sanders, el 'Bearman' de Yellowstone), los primeros sonidos de la cinta, hoy en poder de Jewel Palovak -que no piensa destruirla- son de Amie. Huguenard suena sorprendida y pregunta si ' (el oso) todavía está ahí fuera". Aparentemente, o Tim le había pedido a Amie que encendiera la cámara, o Amie simplemente la encendíó por reflejo. En cualquier caso, el ataque estaba en curso cuando se encendió la cámara. La siguiente voz es de Tim, que grita “¡Sal, ven aquí! ¡Me están matando aquí! " (Tim siempre llevaba encima de él, en 'clip', un micrófono de control). A continuación, se oye el sonido de la cremallera de la tienda, cuya solapa se abre. Se escucha a Amie gritar sobre los sonidos de fondo de la lluvia, que golpea la tienda, junto al viento y otros sonidos de tormenta, todos mezclados con gruñidos del oso y con Tim luchando frente a dientes de 4/5 centímetros... y zarpas del tamaño de una sartén con garras como de unos seis cms. En pocos segundos, la horrorizada Huguenard grita a Tim: "Play dead", 'hazte el muerto', grita. 

Casi como era de esperar, con Amie gritando y gritando, en aullidos de terror y cada vez más cerca, esto parece funcionar y el oso interrumpe el ataque.  Viene una breve conversación en la que Amie y Tim intentan determinar si el oso realmente se ha ido. Al estar entrenada como enfermera y asistente médica, parece que Amie se dirige a Tim (seguramente ya con importantes heridas) para pedirle que se quede 'tendido y quieto' . Pero, por los sonidos grabados en la cinta, el oso regresa y Amie se ve obligada a retroceder. Entonces se escucha gritar claramente al desesperado Tim, derribado y atrapado por la masa de 'The Big Red Machine'  que 'hacerse el muerto no está funcionando' y grita a Amie que le "pegue al oso con la sartén". El sonido de la lluvia golpeando la tienda, junto con el viento amortiguan bastantes sonidos en este punto crítico. Sin embargo, se escucha claramente a Amie gritando: "Fight back', fight back, '¡Lucha'!" Luego se la escucha gritar “¡Stop, Go away!,  ¡Véte! o quizá... '¡Run Away, 'huye'! , cuando aparece algo  "como el sonido de una sartén que se usara para golpear la parte superior de la cabeza del oso, junto al sonido de Tim gimiendo. Se cree que en este punto del ataque, el oso soltó la cabeza de Tim -que seguramente ya tenía en la boca- y lo agarró en algún lugar del área de la parte superior de la pierna. Todo acaba con el sonido de Amie gritando, incluso aullando, muy fuerte, a la desesperada y sin control, como una presa herida; mientras tanto, la voz agonizante de Tim se aleja pero se escucha claramente sobre los sonidos de la tormenta, diciendo "Amie, get away, get away, go away", 'aléjate, aléjate, vete'. En ese momento, Tim ya sabía que iba a morir y quería salvar a Amie del mismo destino. Pero Amie... no se fue.

(Treadwell y Huguenard fueron y son los únicos muertos por 'grizzlies' en toda la historia del Katmai National Park. La escalofriante cinta de la masacre, que circula por Internet con fuerte debate sobre su autenticidad, dura muy poco más de seis minutos. Jewel Palovak se obstina en conservarla hasta su muerte, pese a que Werner Herzog le instó a que se deshiciera de ella, directamente en una secuencia de 'Grizzly Man'. La sombría expedición de agentes de rescate regresó a Kodiak con los horribles restos ya descritos de Treadwell y Huguenard. Los 'rangers' procedieron a cerrar Kaflia Bay inmediatamente. En 42 horas más, los 'rangers' y los 'troopers' regresaron al maldito 'The Maze', en Kaflia, y allí hallaron que el cadáver del segundo oso que habían matado... estaba devorado por otros 'grizzlies'. Sin embargo -y esto es revelador- el cuerpo de 'The Big Red Machine', el viejo líder de la manada... estaba intacto. 

Se abrió en canal al oso devorador y en su tracto digestivo se hallaron restos de miembros de Treadwell y Huguenard, masticados y semideglutidos. 'The Big Red Machine' se había tragado incluso ropas y botones de la pareja. El oso causante (y víctima) de la tragedia estaba marcado en su labio superior con el número #141. Había sido 'tatuado' así con los caracteres y trazas de los osos que habían sido marcados en la primavera de 1989, tras el desastre ecológico de Alaska ocasionado por el encallamiento del petrolero 'Exxon Valdez', en Prince William Sound, Estrecho del Rey Guillermo, no lejos de Katmai; bajo estas coordenadas se calculó en unos 28 años la edad de 'The Big Red Machine', que tenía los colmillos bastante desgastados y que había sido expulsado de la jefatura de los 'grizzlies' de Kaflia Bay y sus cauces de agua por otro macho joven y potente: el 'Demon' al que Treadwell también grabó y del que se decía 'amigo cercano' e incluso señalaba: "Demon es buena persona". Con 'Demon' al mando de las operaciones y de los canales de los salmones... 'The Big Red Machine' apenas tenía ya derecho ni siquiera a medio salmón; por empeorar las cosas, la escasa cosecha de bayas de los alisos estaba en las últimas. Encima, Treadwell había montado este definitivo campamento, último de su vida... justo en un cruce de senderos de 'grizzlies', dentro de 'The Maze'. 'No es posible que nadie elija un sitio peor ante los osos, ni queriéndolo así, ni en modo alguno", sentenció el biólogo Larry Van Daele, uno de los que abrió en canal a 'The Big Red Machine'. Como la inmensa mayoría, Van Daele culpa a la 'aterradora y descerebrada inconsciencia' de Treadwell de un total de cuatro muertes: la suya propia, la de Huguenard y la de los dos osos 'grizzlies. "Sólo cabe decir que Tim gastó su suerte a través de 13 años. Si nada pasó en todo este periodo de tiempo sólo fue gracias a los osos, con los que Treadwell se hizo varias grabaciones en las que, claramente, están a punto de atacarle y aún no sé por qué no lo hacen, es como un milagro", analizó Kevin 'Bearman' Sanders).

18 años después de la secuencia de terror de 'The Maze', en Kaflia Bay, y a bordo de su 'Pumpkin', su 'Calabaza Mágica', nuestro superviviente Willy Fulton sigue repitiendo con sentimiento, entre la letra de 'Coyotes' que 'Treadwell is gone', 'Treadwell se ha ido'. Amie Huguenard sólo medía 1,52 de altura. Apenas pesaba 45 kilos. Pero, ante 'The Big Red Machine'... Amie no se fue. 

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