Versión oficial

Antonio Félix
Antonio Félix
22/06/2022

La versión oficial tiene sus ventajas. Es dulce, más bien golosa. Y es cómoda, pues cuando el éxito la respalda resulta prácticamente incontestable. En tales circunstancias, que son las que acontecen hoy en el Betis, es difícil no dejarse llevar por ella, mecerse en su reconfortante gracilidad. La versión oficial parece entonces marmórea, como una verdad al fin revelada que nos acompañará por los tiempos de los tiempos. Los hechos que la discuten pasan desapercibidos. El empirismo se revela como la mayor chufla de las teorías. Los críticos se convierten en apestados, con esa capa de locura que aparenta aquél que clama en el desierto.

La versión oficial no tiene por qué ser incorrecta, pero, como la felicidad, tiende a ser sospechosa. Dado el estado del género humano, es difícil pensar que una mayoría vaya a ponerse de acuerdo y, encima, tener razón. En el Betis hay toda una legión de bardos espolvoreando una hermosa versión oficial, al calor todavía de una temporada tan increíble, espléndida y maravillosa que ni siquiera ha dado para alcanzar la Champions o desbancar al demacrado Sevilla. Pero disculpen la jodienda y no se me desanimen. Inhalen pronto el embriagador aroma del recuerdo de la Copa. Volvamos al cielo.

Se ensalza, y motivos no faltan, a los dos grandes empresarios que le han dado la vuelta al Betis como un calcetín, trasladando su modelo de negocio al club para convertirlo en una referencia de la era Google. Resulta, sin embargo, que de los popes uno ya no es grande, pues lucha denodadamente para que su vibrante sociedad no caiga en las manos ajenas del concurso de acreedores, mientras que el otro ni siquiera se puede considerar empresario, a no ser que por empresa entendamos al Betis, y no como un sentimiento, un corazón, un estilo de vida y una desinteresada pasión.

Como modelo de negocio, así a simple vista, se observa un basamento común: la deuda. La inmensa, modernísima y peligrosa deuda. Un vivir por encima de tus posibilidades que, increíblemente, ha pasado a convertirse en un lema progre que se recita como un mantra en cualquier escuela de negocios. Ya sabemos que este curso, con la excusa de la pandemia agotada, el Betis volverá a asumir pérdidas, multiplicar créditos y generar más deuda, ante la necesidad de mantenerle a don Manuel Pellegrini, dios nos lo guarde en Heliópolis, un plantillón de garantías que, sin embargo, un club de su actual dimensión no se puede permitir.

Esa apuesta es tan vieja que nos retrae a las catacumbas loperianas. La conocemos bien. Resulta inevitable y resulta peligrosa. Es un órdago que los gerifaltes verdiblancos se marcaron el año pasado y que ahora, con las cartas ya sobre la mesa, están obligados a prolongar. El Betis luce un rutilante traje de emperador al que se le ven las costuras. Un año más, el club ha tenido que meterle mano al bolsillo del socio, una medida impopular y poco generativa que da idea de su estado. Igual que haya comunicado a todas las secciones que habrá recortes en su presupuesto: más chocolate del loro. Por enésima vez durante los últimos cien años, se ha presentado una hoja de ruta para construir la megaciudad deportiva. Pero el dinero no alcanza. No faltan quienes se rasgan las vestiduras temiendo las dificultades para inscribir a los dos ilusionantes fichajes que se anticiparon, Luiz Felipe y Henrique, y quien ve disiparse el emotivo regreso de Dani Ceballos. Las expectativas de ventas en la segunda plantilla más vieja de la Liga se han derrumbado y, como dice el vicepresidente Catalán, de aquí no sale nadie. Un bético muy socarrón sentenciaba: faltan dos semanas para volver a la hierba y la única noticia es que Camarasa sigue ahí. También Fekir: como para no preferir la versión oficial. 

Compartir:
Podcast Real Betis Balompié
 
Podcast
Último encuentro

1ª División

Real Madrid0
Real Betis0
La crónica · Ficha técnica· El Mejor
Jornada a Jornada




El sitio en Internet www.muchodeporte.com, es propiedad de Muchodeporte S.L.L Inscrita en el Registro Mercantil de Sevilla, con C.I.F. nº B-91080093.