La Crónica

CeltavsSevilla FC
01

Ficha técnica · El Mejor

1ª División (2021/2022) > Jornada 9

Un deplorable plan perfecto

Le salió a Julen Lopetegui su plan predilecto en Vigo. Ni el más optimista de los seguidores del Sevilla se atrevería a mencionar una ocasión de su equipo en Balaídos más allá que la que permitió a Rafa Mir marcar el único gol del encuentro, una especie de partida de flipper con rebotes múltiples que terminaron en sus pies. Así le gusta ganar al técnico vasco: portería a cero y eficacia máxima en ataque, una pretensión minimalista que provoca tedio (casi siempre) e irritación cuando el resultado no sonríe. Pero esto debe ser el fútbol moderno, oiga, y a mí que ni me busquen para cargar la suerte de la crítica porque el tal Coudet, en la otra esquina, tampoco parecía querer ofrecer mucho más que ese letárgico ajedrez que se ha dado en llamar fútbol-control.

Sesudos filósofos como Forrest Gump han teorizado sobre la imprevisibilidad con teorías de este jaez: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes qué es lo que te va a tocar”. Otro gigante del pensamiento contemporáneo, Jesulín de Ubrique, ampliaría la reflexión: “Un partido de fútbol es… como un toro, puedes salir de la plaza a hombros o con los pies por delante”. Con semejante incertidumbre existencial se plantó en Balaídos el Sevilla, preocupado por la ausencia de sus dos centrales titulares, Diego Carlos y Koundé. Sí, en efecto, esos dos mismos que no evitaron el sainete de Granada y sin que nadie recordase la excepcional racha enjaretada la pasada campaña con Sergi Gómez como bastión: algo así como seis victorias seguidas con cinco porterías a cero. Toro o caja de bombones, vale, pero uno afronta más tranquilo al Celta con ellos dos que con Rekik y Gudelj. A priori.

¿Fue el serbio, que jugaba contra su tío el delegado local, o Fernando el segundo central del Sevilla? El entretenimiento durante toda la primera parte, visto el sopor basuriento habitual con el que Lopetegui castigó a la concurrencia, fue tratar de discernir esta cuestión de tintes bizantinos. En ocasiones se permutaban y a veces formaban línea de tres para que Joan Jordán o Rakitic actuasen como pivote. El veterano croata, por cierto, no mejoró actuaciones anteriores pero sí chutó a puerta, lo que con este equipo constituye toda una noticia. Fue un tiro lejano, centrado y flojo que Dituro blocó con facilidad. He ahí TODO el bagaje ofensivo de los sevillistas en toda la primera parte, o sea, una mejoría radical con respecto a Getafe, San Sebastián, Wolfsburgo y Granada. Sin duda, la trayectoria es ascendente.

Al comienzo del segundo tiempo, ocurrió sucesivamente lo que dos entrenadores querían. Y resultó, con un minuto de diferencia, que falló el internacional Brais Méndez lo que embocó el postulante a la selección Rafa Mir. Cada contendiente gozó de esa ocasión que el rival o la fortuna regalan (o que un chispazo de talento propicia): Iago Aspas dejó solo ante Bono a su compañero, que estrelló el balón en el palo. En la réplica, Suso negoció su primer balón con el típico eslalon hacia dentro, su disparo rebotó en dos rivales y Rafa Mir, que pasaba por allí, remachó a placer ante el portero vencido. Los profesionales se enfadan mucho con estos comentarios, y lo siento, pero no encuentro otro modo de explicar este gol que aludiendo (¡agradeciendo!) el guiño de los hados, del destino o de la devoción religiosa de cada cual, ahora que la vieja Híspalis ha recuperado sus procesiones.

Faltaban por disputarse, descuento incluido, más de tres cuartos de hora de partido… como si hubieran quedado seis días. Allí ya no iba a pasar más nada, en parte por la solvencia defensiva del Sevilla (una mención positiva a Gudelj en ese rato en el que bastaban con chocar y cortar) y en cierta medida por la insolvencia de un Celta que acumula arriba buenos futbolistas pero que apenas produce juego. Encomendado a Aspas, asustó con un cabezazo peligro o un tirito centrado, poca cosa para cosquillear a un equipo de granito, aunque faltasen los centrales titulares.

La última media hora deparó también un precioso recital de pérdidas de tiempo vintage, ochentero, de albero y balón Mikasa, en el que cada interrupción era aprovechada por los hombres de rojo para interpretar un teatro desquiciante para adversario y público. A mí eso sí me gusta, por ejemplo, mucho más que esas secuencias de seiscientos pases horizontales entre los defensas. 

Ficha Técnica

RC Celta de Vigo (0): Dituro; Hugo Mallo, Aidoo, Murillo, Javi Galán; Fran Beltrán (Thiago Gallardo, minuto 81), Brais Méndez, Denis Suárez; Nolito (Cervi, minuto 72), Iago Aspas y Santi Mina.

Sevilla FC (1): Bono; Jesús Navas, Fernando, Rekik, Gudelj, Augustinsson; Joan Jordán (Óscar, minuto 72), Rakitic (Delaney, minuto 52); Óliver Torres (Suso, minuto 52), Rafa Mir (Erik Lamela, minuto 66) y Ocampos (Acuña, minuto 72).

Goles: 0-1, minuto 54: Rafa Mir.

Árbitro: De Burgos Bengoetxea, vasco. Amarillas para Brais Méndez, Rakitic, Jesús Navas, Joan Jordán y Iago Aspas. 

El mejor del Encuentro

Fernando

Como siempre, el mejor. Muy entonado en Vigo, pieza fundamental para amarrar los tres puntos en Balaídos.

Compartir:
Podcast
Último encuentro

Copa del Rey

Córdoba CF0
Sevilla FC1
La crónica · Ficha técnica· El Mejor
Jornada a Jornada




El sitio en Internet www.muchodeporte.com, es propiedad de Muchodeporte S.L.L Inscrita en el Registro Mercantil de Sevilla, con C.I.F. nº B-91080093.