El peso de la camiseta en estas circunstancias no suele ser el mejor amigo de los clubes grandes que se meten en líos tremendos. Al igual que las siete Europa League le sirvieron al Sevilla FC para tener un plus especial ante rivales de la talla del Manchester United o la Juventus de Turín en la segunda competición continental más importante del Viejo Continente, pelear el descenso con el valor histórico que tiene el escudo sevillista no invita a pensar que sea el mejor aliado.
La situación actual no coge por sorpresa a nadie: el Sevilla lleva cuatro años jugando con el descenso y, de seguir esta gestión, lo normal es que el batacazo estuviera por venir. Dicho esto, hay dos generaciones de sevillistas que no saben lo que es ver a su equipo en la categoría de plata. Entre ellas, varios de los canteranos que juegan habitualmente con el primer equipo. Sus caras al final del partido en Pamplona denotan un miedo tremendo a pasar a la historia como los que descendieron a uno de los clubes más importantes del mundo durante el presente siglo.
En ese sentido, cuestionado anoche en 'El Larguero' por el panorama en los puestos más bajos de la clasificación, Eder Sarabia, técnico del Elche, visualizaba la dificultad extra con la que tiene que lidiar el Sevilla FC a diferencia de sus rivales: "Las puntuaciones de los de abajo están siendo extraordinarias. Es verdad que seguramente el Sevilla es lo menos esperado. No sé si va a estar preparado para estar en el barro", apuntaba quien fuera en su día segundo de Setién.
"Nosotros hemos aprendido a estar en la abundancia, en lo bonito, pero también en el barro y en salir de ahí. ¿Si eso te curte? Sí, y hace tiempo que aprendimos a ser rigurosos con lo que peleábamos", añade el hijo del exjugador del Athletic Club. El Elche ha remontado claramente el vuelo. En Nervión miraban hacia la costa mediterránea como el mejor aliado para salvar la categoría en la era Almeyda, aunque, tras las tres últimas victorias, tienen la salvación a tiro de piedra. El Sevilla no se mide ante rivales directos en este final de temporada, siendo esa quizá la mejor noticia en un tramo final de pánico extremo en el Sánchez-Pizjuán. La teoría de Sarabia está bien fundamentada si comprobamos cómo se ha desenvuelto el siete veces campeón de la Europa League ante los equipos de abajo: derrota y sin chutar entre palos en el campo del último y del penúltimo.
El peso de la camiseta en estas circunstancias no suele ser el mejor amigo de los clubes grandes que se meten en líos tremendos. Al igual que las siete Europa League le sirvieron al Sevilla FC para tener un plus especial ante rivales de la talla del Manchester United o la Juventus de Turín en la segunda competición continental más importante del Viejo Continente, pelear el descenso con el valor histórico que tiene el escudo sevillista no invita a pensar que sea el mejor aliado.
La situación actual no coge por sorpresa a nadie: el Sevilla lleva cuatro años jugando con el descenso y, de seguir esta gestión, lo normal es que el batacazo estuviera por venir. Dicho esto, hay dos generaciones de sevillistas que no saben lo que es ver a su equipo en la categoría de plata. Entre ellas, varios de los canteranos que juegan habitualmente con el primer equipo. Sus caras al final del partido en Pamplona denotan un miedo tremendo a pasar a la historia como los que descendieron a uno de los clubes más importantes del mundo durante el presente siglo.
En ese sentido, cuestionado anoche en 'El Larguero' por el panorama en los puestos más bajos de la clasificación, Eder Sarabia, técnico del Elche, visualizaba la dificultad extra con la que tiene que lidiar el Sevilla FC a diferencia de sus rivales: "Las puntuaciones de los de abajo están siendo extraordinarias. Es verdad que seguramente el Sevilla es lo menos esperado. No sé si va a estar preparado para estar en el barro", apuntaba quien fuera en su día segundo de Setién.
"Nosotros hemos aprendido a estar en la abundancia, en lo bonito, pero también en el barro y en salir de ahí. ¿Si eso te curte? Sí, y hace tiempo que aprendimos a ser rigurosos con lo que peleábamos", añade el hijo del exjugador del Athletic Club. El Elche ha remontado claramente el vuelo. En Nervión miraban hacia la costa mediterránea como el mejor aliado para salvar la categoría en la era Almeyda, aunque, tras las tres últimas victorias, tienen la salvación a tiro de piedra. El Sevilla no se mide ante rivales directos en este final de temporada, siendo esa quizá la mejor noticia en un tramo final de pánico extremo en el Sánchez-Pizjuán. La teoría de Sarabia está bien fundamentada si comprobamos cómo se ha desenvuelto el siete veces campeón de la Europa League ante los equipos de abajo: derrota y sin chutar entre palos en el campo del último y del penúltimo.