Septiembre de 1972: Septiembre Negro golpea a Israel en Múnich, escapa Mark Spitz y se abre 'La Cólera de Dios'

Alejandro Delmás
Alejandro Delmás
10/09/2022

El 4 de septiembre de 1972, lunes, terminaron las competiciones de natación de los Juegos de la XX Olimpiada en la SchwimmHalle de la Olympia Halle, la gran piscina del Parque Olímpico de Múnich en la colina de Oberwiesenfeld: Múnich, 'München', la capital del 'länd' de Baviera, en la entonces República Federal de Alemania (RFA). En un lugar llamado Dachau, campo de concentración ('lager', KZ) a apenas 30 kilómetros del centro de Múnich y hasta apenas 27 años antes, en 1945, habían ido sucediendo allí una serie de cosas bastante angustiosas: ciudadanos judíos, alemanes y no alemanes, habían venido sufriendo allí, en Dachau (y una red de 'lägers' similares) durante una larga docena de años -y junto a otro tipo de prisioneros de muchos países- una serie de escalofriantes experiencias que acabaron resumiéndose en esta palabra: 'Shoah'/'Holocausto'. "Graben todo. En algún momento, algún bastardo se levantará y dirá que esto nunca sucedió", dijo a sus tropas estadounidenses el General Dwight D. Eisenhower, 'Ike', tras liberar en 1945 los 'lägers' de Buchenwald y Dachau de sus guardianes SS: prontamente exterminados por los prisioneros supervivientes.

El judío estadounidense (de Modesto, California) Mark Andrew Spitz, 'Mark The Shark', 'El Tiburón Mark' -fotografiado aquí, cara a cara con el firmante- había sido el gran dominador de aquellas competiciones de natación de los Juegos de Múnich, con siete medallas de oro: 100 y 200 metros estilo libre y mariposa, y, como parte de los cuartetos de EE UU, en relevos 4x100 libre, 4x100 estilos y 4x200 libres. Spitz... no había ganado una sola medalla de oro individual antes de los Juegos de Múnich; una plata y un bronce en 1968, en México (100 mariposa, 100 libre), y doble oro en relevos 4x100 y 4x200 libre. "Esto, cuando mi padre siempre me insistía: cuando suena el disparo, sólo hay una cosa interesante: quién es el que termina primero; México siempre estuvo en el fondo de mi mente", ha insistido el propio Spitz hace escasas semanas en el 'film' documental 'Becoming a Legend', 'Llegando a ser Leyenda', en el que el Comité Internacional Olímpico (CIO) ha devuelto a Spitz a los escenarios de Múnich... justo 50 años después de su gran coronación. 

"El último consejo de mi padre fue algo que me decía mucho; que no dejara que las cosas se me subieran a la cabeza, que siempre fuera el mismo; y que mantuviera siempre la compostura, porque en la calle seguía siendo como uno cualquiera, sin nada más en especial. Al fin, en aquellos ocho días, los más duros de mi vida, yo sólo fui un chico ordinario que se había entrenado muy duro y que en una semana en particular... hizo cosas extraordinarias".

...50 años exactos. Justo, desde las noches completas entre el 5 y 6 de Septiembre de 1972, cuando ocho comandos de la organización palestina 'Septiembre Negro' asaltaron la Villa Olímpica de Oberwiesenfeld, en pleno apogeo de aquellos Juegos de Múnich y Spitz se vio 'envuelto en el horror', según sus propias palabras. Por entonces, Shimon Peres (nacido en Polonia, en 1923 como Szymon Perski; fallecido en 2016) era Ministro de Transportes y Comunicaciones de un Gabinete de Israel liderado por la célebre 'Premier' laborista Golda Meir (de Ucrania al igual que el Ministro de Defensa, Moshé Dayan), toda una 'Dama de Hierro'. Más adelante, Peres (en el Parlamento israelí/Knesset, desde 1959 y fotografiado aquí en Sevilla, junto al firmante y la bandera de Andalucía) fue Ministro de Economía, Defensa, Asuntos Exteriores, líder del Partido Laborista, Primer Ministro y Presidente de Israel. 

El siiniestro horror de Múnich se saldó con la muerte de 11 miembros del equipo olímpico de Israel en aquellos Juegos de 1972, todos los hechos rehenes, además de cinco de los ocho asaltantes y un policía alemán: todo, después de una fallida operación de rescate en el aeródromo militar de Fürstenfeldbruck. Dos de los israelíes muertos, Moshé Weinberg y el halterófilo Yossef Romano -amigo personal del levantador internacional trianero Francisco Mateos, del Club Natación Sevilla y competidor en Múnich-, ya cayeron abatidos por los palestinos en la misma Villa Olímpica.

Pero la histórica Masacre de Múnich ('Operación Ikrit y Biraam', para los palestinos del grupo 'Septiembre Negro' y de su 'lider espiritual', Georges Habache), con la guinda envenenada de la fallida -tras ser anunciada- liberación de los rehenes y precisamente en la RFA, la República Federal de Alemania (...) no llegó a hacer cancelar los Juegos Olímpicos de Múnich: en ello tuvo bastante que ver el filonazi estadounidense Avery Brundage, entonces Presidente del Comité Olímpico Internacional o 'Comité Internacional Olímpico' (CIO). Pero el terrorífico fiasco sí operó como desencadenante del operativo israelí de represalias ordenado por Golda Meir y los presidentes Zalman Shazar y... Efraim Katzir. Fue lo que se llamó 'Operación Cólera de Dios' y que el célebre cineasta (judío) Steven Spielberg llevó a la gran pantalla en la película 'Múnich'.

ASALTO A LA VILLA OLÍMPICA.- Hacia las 04:40 horas del martes 5 de septiembre de 1972, ocho activistas del grupo terrorista palestino 'Septiembre Negro', (una facción radical de 'Al Fatah' -'Libertad'-, la gran Organización palestina que lideraba Yasser Arafat) irrumpieron en la Villa Olímpica, sobre la valla situada en Connolly Strasse: la calle se llamó así, 'Connolly', en honor al Gobernador de Texas tiroteado en Dallas junto al Presidente John Fitzgerald Kennedy, en 1963. Los 'fedayines' palestinos, con pistolas, subfusiles 'Kalashnikov AK-47', ametralladoras 'Uzi' y granadas en bolsas de deporte, escalaron la escasamente alambrada verja de unos dos metros que rodeaba la Villa, incluso a la vista de limpiadoras que los tomaron por atletas que regresaban de sus juergas. También se contó que fueron ayudados en el salto por deportistas estadounidenses... que también tomaron a los palestinos por juerguistas noctámbulos. Justo en torno a esos momentos críticos... Mark Spitz regresaba a la Villa, tras cenar con unos periodistas estadounidenses de TV.

En Connolly Strasse, los palestinos de 'Septiembre Negro', armados hasta los dientes y con medias como máscaras faciales de seguridad, sabían que se encaminaban hacia sendos objetivos que eran vecinos, y tanto o más goloso uno u otro: los apartamentos de los equipos olímpicos de Israel y de EE UU: en estos últimos se encontraba nada menos que el conocido judío Spitz, ya con las siete medallas de oro en su apartamento. Pero se dieron casi de bruces con la zona del equipo de Israel donde se chocaron, para empezar, con Moshe Weinberg, entrenador de lucha... y con el halterófilo Yossef Romano, un levantador de pesas nacido en Libia... que había hecho amistad con el levantador sevillano Francisco de Asís Mateos. Nacido en la calle Marqués de Paradas, hoy residente en C/Pagés del Corro (desde que se casó con Sol Blanco), gran mito del Club Natación Sevilla y de la halterofilia española, Francisco Mateos aún puede relatar hoy los intensos acontecimientos de aquellas espesas horas en la Villa Olímpica.

Weinberg y Romano se enfrentaron a los asaltantes y fueron los primeros ejecutados por miembros del comando, formado por Luttif Afif ('Issa': 'Jesús': era de Nazaret); tres de los hermanos de 'Issa' eran también de 'Septiembre Negro', dos de ellos estaban en cárceles de Israel. Yusuf 'Tony' Nazzal, Afif Ahmed Hamid, Khalid Jawad, Ahmed Thaa, Mohammed Safady, Adnan Al Gashey y su sobrino Jamal Al-Gashey. Con los cadáveres de Weinberg y Romano (castrado según el uso habitual de los más fanáticos combatientes islámicos) aún por los suelos, los palestinos tomaron nueve rehenes israelíes, de diversos deportes, incluso de atletismo, tiro, esgrima o lucha: David Mark Berger (otro levantador de pesas, nacido estadounidense, en Cleveland) Ze'ev Friedman (halterófilo, asimismo), Joseph Gutfreund, Eliezer Halfin (letón, luchador de grecorromana), Andre Spitzer, Amitzur Shapira, Kehat Shorr (rumano, como Spitzer y Gutfreund), más otro luchador 'greco', Mark Slavin -era bielorruso- y Yakov Springer: este último, polaco, también juez y técnico de halterofilia. 

En sus segundos Juegos Olímpicos, tras los de México-68, Francisco Mateos conocía a todos los secuestrados israelíes de halterofilia y tenía relación con ellos. Yakov Springer había combatido y sobrevivido... en el levantamiento del gueto de Varsovia: contra tas tropas alemanas, en septiembre de 1944. En septiembre de 1972, 80.000 personas, sobrecogidas, se apilaban en las inmediaciones de una Villa Olímpica tomada por la Policía y el Ejército de... Alemania Federal, la República Federal de Alemania (RFA). Tenía que ocurrir precisamente en Alemania. Y en Múnich. 

Queda el relato de Paco Mateos: "En Múnich… yo tomaba café y jugaba al billar cada tarde con los del equipo israelí de halterofilia. Vivíamos en bloques enfrentados, en la Villa Olímpica, prácticamente casi al lado. Total, aquella tarde del 4 de septiembre de 1972, tras el billar, me despedí de uno de mis amigos, Yossef Romano, el de peso medio (75 kgs.) y nos dijimos ‘hasta mañana’. Habíamos terminado de competir y él, que estaba lesionado, ya se iba. Pero por la mañana del día siguiente, 5, Antonio Tabares (juez y entrenador sevillano de halterofilia) y yo nos vimos rodeados de policías alemanes, cuando nos despertamos. A las 11:00 horas nos reunió Anselmo López, que era nuestro Jefe de Misión del Comité Olímpico Español, COE, y conmigo siempre se portó como un 'monstruo'. Anselmo nos dijo que había habido un ataque con rehenes, que estábamos incomunicados y que el que saliera de allí, que se atuviera a las consecuencias. Decían que el objetivo real del comando era Mark Spitz, que si habían llenado de cargas de dinamita el Estadio Olímpico. En fin..."

NI SUSPENSIÓN... NI SPITZ.- En estado de 'shock', el mundo se conmocionó. Brundage, no. Escandalosamente, los Juegos Olímpicos de 1972 iban a continuar en Múnich, aunque, evidentemente, el 5 de septiembre no se activó competición alguna. 'Show must go on', deliberó Mr. Brundage, aquel amigo de Goebbels. ¿Era porque se trataba de 'judíos', podía preguntarse el mundo? Esto se preguntaba casi implícitamente Hans-Dietrich Genscher, Ministro del Interior de la RFA, que pedía clemencia a 'Septiembre Negro' "ante la difícil y especial situación que se le crea a Alemania". En excelente alemán con acento francés, 'Issa' tomó el mando de las negociaciones a partir de la mañana del 5 de septiembre. 

Casi en esos mismos momentos mañaneros, un avión de la Fuerza Aérea estadounidense (USAF) sacaba del caldero de Múnich, rumbo a Londres, a Mark Spitz; cuyo presunto castigo por 'intereses comerciales', al enarbolar y exhibir unas zapatillas 'Adidas' (Spitz sabía que no iba nadar más en unos Juegos) quedó olvidado y sepultado al instante- de aquel caldero maldito que en esos momentos era Múnich. Un pelotón militar estadounidense protegía a Spitz desde que un marchador israelí había avisado del asalto a Bill Bowerman, famoso entrenador de atletismo norteamericano: de Oregón y de Nike. A Spitz le aguardaba la típica sesión especial de fotos para la portada de 'Sports Illustrated' (con las siete medallas de oro y el bañadorcito elástico 'Speedo' de barras y estrellas, 'Show must go on')... justo casi cuando 'Issa' se dejaba ver en la terraza de la Villa Olímpica con atuendo de camuflaje-safari y e ironizaba con policías y guardias alemanas... femeninas sobre sus 'excelentes Olimpiadas'. 

Spitz acaba de relatar esta misma semana de septiembre de 2022, a traves de la 'Fundación Laureus', donde trabaja: "Después de la Conferencia de Prensa donde se dio cuenta del asalto a la Villa Olímpica... yo estaba sentado en la misma Villa, en mi habitación, viendo la televisión y se oía un comentario constante: 'Creemos que Mark Spitz, que ya terminó su programa en natación, ha sido evacuado y está en Italia'. Pero 20 minutos después... seguían: 'No, esa información era errónea, Spitz está en algún lugar de Suecia'. No sé si lo decían para despistar a la gente, porque yo seguía en mi habitación de la Villa".

Se tardó unas horas en evacuar a 'Mark The Shark', que lo recuerda así; "Nos pusieron a mi entrenador, George Haines, y a mí en el asiento trasero de un coche. Me dijeron que me agachara y me pusieron una manta encima. Supongo que era para salir de la Villa porque después de unos cinco minutos ya me dijeron que me podía sentar. Nos llevaron al aeropuerto y luego embarcamos en un avión con destino Londres, de paso para América". En la escala de Londres, aún Spitz no era consciente de la magnitud del atentado ni de la la trampa tendida a los terroristas en el aeródromo militar de Fürstenfeldbruck, que acabó en masacre. "No sabíamos a ciencia cierta lo que estaba pasando en Alemania. Cuando nos despertamos por la mañana, el escolta nos contó lo que había sucedido: a última hora de la tarde o noche en Alemania, todo había ocurrido en la base militar, donde los atletas habían sido asesinados... así que hace 50 años, menos de 24 horas después de ganar mi séptimo oro olímpico, me vi envuelto en la confusión y el horror que supuso la muerte de 11 deportistas israelíes... 13 años después, en 1985, cuando estuve en Israel, ya tuve la oportunidad de conocer a un par de las esposas de los atletas asesinados y a dos de sus hijos. Había motivos para tener vínculos conmigo: uno, que yo era judío; y segundo, que estuve en los mismos Juegos Olímpicos con sus padres. Fue una tragedia terrible, no sólo para esos atletas sino para el movimiento olímpico y para las familias en particular. Ta se ve que todavía hoy estamos hablando de ello".

NEGOCIACIÓN Y MASCARADA.- Todo ocurría mientras 'Issa' y los suyos se lanzaban sus demandas: liberación de 234 presos árabes en cárceles israelíes, más los terroristas alemanes Andreas Baader y Ulrike Meinhof, los encarcelados líderes de la 'RAF',''Fracción del Ejército Rojo', el grupo de pistoleros y comandos ultraizquierdistas alemanes. Sólo todo eso junto podía poner fin a lo que los enfurecidos palestinos llamaron 'Operación Ikrit y Bikram', nombre de sendas aldeas árabes desalojadas por el realojo y desembarco hebreo en Palestina (via buque 'Exodus'), en 1948.

Pero volvamos a Francisco Mateos: "A Romano lo mataron el primero o el segundo, según creo. De un tiro con una metralleta. Entraron allí, en la Villa, como Pedro por su casa. Con Romano, ya mataron a un entrenador (Weinberg): los que se defendieron primero. Y luego tomaron esos otros nueve rehenes (que iban a morir todos), con varios más de halterofilia entre ellos (Friedman, Berger y Yakov Springer), fíjese lo cerca que estábamos. Hasta que todo pasó, estuvimos al menos tres días incomunicados, sin salir del bloque y sin teléfono. Mi mujer, Sol, no podía comunicarse conmigo. Los Juegos se suspendieron por un día… y después siguieron. Ya sabe que hicieron películas y todo eso. ("Con lo de Múnich vivimos un calvario, el corazón en vilo", apostilla Soledad, 'Sol' Blanco, la esposa de Mateos. Paco Mateos había acabado decimocuarto en aquella memorable competición de Múnich, el 30 de agosto, en 67,5 kgs. y se retiraría tras los Juegos de 1976, en Montreal: el broche de una ilustrísima carrera deportiva).

Las negociaciones en la Villa Olímpica quedaron en nada: era imposible porque, a partir de las 11:15 horas de la mañana del día 5, se sabía que Israel no iba a ceder. Jamás: era el Israel de Golda Meir, la verdadera 'Dama de Hierro', la heredera del impactante Moshé Dayán... que entonces era Ministro de Defensa de Meir. "Si negociamos, ningún ciudadano israelí estará seguro en cualquier parte del mundo en toda su vida", sentenció Meir, sin apelación. Israel intentó que entrara en Múnich su unidad especial antiterrorista, 'Sayeret Matkal', 'Las Fuerzas de Élite' (al mando del Teniente Coronel Yonatan 'Yoni' Netanyahu, hermano mayor del político Benjamin 'Bibi' Netanyahu), ... pero Hans-Dietrich Genscher, el Ministro del Interior de la República Federal germana, se negó; tras consultas con la Policía de Baviera. La suerte estaba echada. Una negociación de pacotilla entre 'Issa' y los alemanes Genscher, Manfred Schreiber (Jefe de Policía de Múnich), y Walther Tröger, Administrador ('alcalde') de la Villa Olímpica, concluyó en la que iba a ser siniestra mascarada de que un avión alemán iba a aguardar a terroristas y rehenes en el aeródromo militar de Fürstenfeldbruck, para transportar a toda la comitiva a El Cairo, donde podría continuar la negociación...

HACIA EL FINAL.- A las 22:30 horas, dos helicópteros militares UH-1H, con cuatro pilotos alemanes, llevaron a Fürstenfeldbruck a todos los protagonistas. Allí aguardaba un Boeing-727 cuya media docena de tripulantes eran... policías disfrazados. Agentes de la Stasi -de la RDA, Alemania Oriental- y del mismo 'Mossad', el Instituto israelí de Inteligencia (en concreto, Zvi Zamir y Víctor Cohen) se vieron venir la catástrofe. 'Issa' y 'Tony' inspeccionaron los accesos al avión y al escuchar y sentir el acecho de cinco francotiradores alemanes... también cogieron como rehenes a los cuatro pilotos de los helicópteros, rompiendo todas sus promesas. Eso fue después de llegar al avión y encontrarlo... vacío. La tripulación fantasma alemana, unos policías asustados... había abandonado el '727' a toda prisa. Creían que había como la mitad de los ocho secuestradores reales. Escaparon.

A las 23:00 horas, los francotiradores alemanes abrieron fuego, pero no pudieron liquidar directamente a 'Issa'. Sí cayeron los que ya eran secuestradores de los pilotos alemanes (estos pilotos sí pudieron huir); pero, justo al doblar la medianoche, ya unos minutos dentro del 6 de septiembre, 'Issa', herido en una pierna, y el resto de sus hombres respondieron ametrallando a los rehenes que permanecían atados en los helicópteros, incluso lanzándoles bombas de mano. En esa masacre cayeron, ametrallados o incinerados, todos los rehenes (sólo Berger llegó a morir por inhalación de humo...), mientras que de los palestinos, groseramente acribillados, a lo bestia y casi sin puntería, aún sobrevivieron Mohammed Safady, Jamal y Adnan Al Gashey. 'Tony' Nazzal aún pudo escabullirse... pero la Policía dio con su rastro en un aparcamiento cercano, envió gases lacrimógenos y lo abatió sin contemplaciones ni preguntas hacia las 01:30 horas del 6 de septiembre de 1972. 

¿VIVOS...?.- Las informaciones iniciales de los alemanes hablaron de 'éxito completo' de la operación (incluso Golda Meir llamó a las familias de los rehenes para congratularles)... pero a las 03:24 horas, Jim McKay, en la Cadena ABC de EE UU dio la primicia de la masacre final: no había sobrevivido un solo rehén y hasta un policía alemán, Anton Fliegebauer, había caído víctima de una bala perdida. Sólo unos meses después, los tres palestinos sobrevivientes fueron liberados como 'rescate' de un avión civil alemán de Lufthansa, también secuestrado por 'Septiembre Negro'. Alemania Federal no quiso correr riesgos de otra catástrofe. De Adnan Al-Gashey y Mohammed Safady se piensa que murieron o desaparecieron en el Líbano a finales de los 70 o comienzos de los 80, no se sabe bien si 'ejecutados' o por simples enfermedades. Pero Jamal Al-Gashey aún estaba vivo en el año 2000, en algún punto del Norte de África. Seguro. En 1999, Al-Gashey concedió una entrevista al director Kevin MacDonald para el documental 'One Day in September'. No hay certeza alguna de su vida... ni de su muerte. Hace muy poco se ha insistido desde medios árabes en que Al-Gashey y Safady siguen 'vivos', aunque -naturalmente- sin el menor dato sobre el presunto paradero.

Sin embargo, a instancias de Golda Meir, y con el 'Instituto' ('Mossad') trabajando a fondo, Israel lanzó la Operación 'Cólera de Dios' para descabezar a 'Septiembre Negro' y sus responsables, operación que Steven Spielberg llevó al cine en su película 'Múnich'. El recuento llegó a una veintena de palestinos y árabes muertos/ejecutados por todo el mundo en los años 70, pasando por Siria, Suecia, París, Libano... como balance de las actividades de represalia, que incluyeron bombas en coches, teléfonos, hoteles y playas, además de ejecuciones a quemarropa como las de Mohammad Yusuf al Najjar (Abu Yusuf), Kamal Adwan y Kamal Nasser, todos ellos importantes dirigentes de la OLP, Organización para la Liberación de Palestina. 

En el ataque con explosivos al cuartel de Al Fatah en Beirut, incluido un desembarco militar en playa libanesa, en 1973, cayeron cuatro civiles libaneses, tres turistas sirios y un italiano... más otros 29 civiles heridos. En 1979, el 'Instituto' puso fin a la vida de Ali Hassan Salameh, uno de los líderes de 'Septiembre Negro'... pero Mohammed Daoud Oudeh, 'Abu Daoud', el supuesto 'ingeniero' de la catástrofe de Múnich concluyó sus días en... 2010, por insuficiencia renal y en un hospital de Damasco (Siria) llamado bien curiosamente... 'Hospital Al Andalus'. 

En junio de 1976, y bajo el ominoso recuerdo del desastre de Múnich, Shimon Peres resultó ser el gran 'ingeniero' de la Operación 'Rayo de Dios', el golpe de mano de los comandos de 'Sayeret Matkal' que logró el rescate en el aeropuerto ugandés de Entebbe de la inmensa mayoría de rehenes y ciudadanos judíos secuestrados por comandos de la 'Fracción del Ejército Rojo' dentro del vuelo de Air France AF-139, un 'Airbus A-300' que cubría el trayecto Tel Aviv-Atenas-París. "El plan en Entebbe no podía ser otro que actuar y evitar otro fracaso como el de Múnich: no hubiéramos podido resistir esto, otra vez... lograr salvar a los nuestros con menos muertos que en Múnich ya era todo un éxito", había subrayado Shimon Peres., al que dijo Dayán, "yo apoyo el plan de Entebbe no al 100%, sino al 150%. Tenemos que hacer una operación militar que sea perfecta: y estoy seguro de que esta va a serlo". 

...Allí, sobre el asfalto tórrido de Entebbe y al frente de los comandos de 'Sayeret Matkal' cayó el coronel Yoni Netanyahu, al que Peres y Dayán admiraban grandemente. Todos ellos, Yoni, Shimon y Moshé, están enterrados en el gran panteón del Monte Herzl. De Dayán, el líder de la Guerra del Yom Kippur en 1973, decía Ariel Sharon: "Moshe Dayán se levanta con 100 ideas. De ellas, 95 suelen ser peligrosas y tres más deben de ser rechazadas; pero las dos que restan son brillantes". 

Peres, Rabin y Yassir Arafat obtuvieron el Premio Nobel de la Paz -que les entregó Bill Clinton, en la Casa Blanca- por los Acuerdos que firmaron en 1993, en Oslo. Pero, al fin de todo... el sábado 4 de noviembre de 1995, Rabin fue asesinado, en un clima de crispacion nacionalista israelí por un extremista judío radical: el crimen ocurrió en Tel Aviv. Puede que, de algún modo, Rabin fuera la última víctima de Entebbe.

BRUNDAGE, SPITZ... PERES.- Pero Avery Brundage se salió con la suya; y los Juegos Olímpicos de Múnich, en los que Brundage se despedía de la presidencia del CIO, continuaron tristemente y llenos de tensión, principalmente en el Olympiastadion muniqués que tanto usaría el Bayern München; todo, en un ambiente ominoso -no era para menos-, y hasta la clausura del 11 de septiembre de 1972: con eventos tan señalados como la histórica 'Final de la Cuenta Larga' de baloncesto, en la que en la entonces Basketball Halle (hoy Rudi-Sedlmayer-Halle o Audi Dome), el domingo 10 de septiembre, la Unión Soviética de Sergei y Aléksandr Belov (los dos, ya fallecidos) derrotó a EE UU por 51-50. Se produjo un final de partido absolutamente escandaloso... en el que muy probablemente, la razón la tenían los soviéticos, aunque los estadounidenses jamás recogerían sus medallas de plata: que hoy permanecen, intactas y relucientes, en el Museo Oímpico de Lausana: algunos de aquellos jugadores de EE UU de 1972 han hecho testamento prohibiendo a sus descendientes recoger esa medalla de plata, bajo ningún concepto. 

Mark Andrew Spitz llegó a ser importante promotor inmobiliario, está comprometido absolutamente con 'Laureus' y en 1992, aleccionado por el cineasta Bud Greenspan, intentó clasificarse en los 'Trials' para los Juegos de Barcelona. No lo consiguió, claro. El tiempo, el de verdad, no espera a nadie... aunque se nade tan bien como Spitz lo hace. En 2008, en Pekín, Michael Phelps ganó ocho medallas de oro en unos mismos Juegos (incluida la polémica y milimétrica victoria en 100 mariposa sobre el serbio Cavic, por media uña)... y arrebató a 'Mark The Shark' la gran plusmarca de los siete oros en unos mismos Juegos Olímpicos, aquellos de Spitz en Múnich. 

En sendas entrevistas con quien suscribe, entre 2005 y 2010, Spitz aseguró: "Básicamente, es más fácil ganar hoy más medallas, porque se añadieron los 50 libre: esto es algo objetivo. Para ganar las siete medallas de oro, yo tuve que dominar totalmente dos estilos, sin resquicios, y en el caso del nado libre, gobernar el 200 y el sprint, que entonces se reducía a los 100 metros. Y en mariposa, si nadas bien en 200, puedes tener problemas en 100: algo de eso le ha venido pasando a Phelps. Pero hay que admirar su capacidad física y psíquica para nadar entre 15 y 20 eventos totalmente diferentes en una semana. Le prometo que no es fácil. En Múnich, yo nadé 13 y fue un tormento".

Spitz también nos dijo esto: "Hubo un antes y un después de los Juegos de Múnich. Hasta ahí, todo era más abierto y amistoso. Desde ahí, las precauciones crecieron hasta llegar donde estamos hoy. Diré también que es diferente, no sé si mejor o peor, pero, obviamente, hay que proteger a los atletas en un acontecimiento de masas como son los Juegos Olímpicos. Los atentados ocurrieron justo cuando yo acabé mi participación. Fue lo más infortunado que he vivido. Nadie estaba seguro de qué pasaba ni de si habría más ataques... nadie podía creer en nada, yo abandoné Múnich ese mismo día... el control al dopaje no es perfecto y no creo que pueda serlo, pero se han hecho grandes progresos en los últimos 20 años. Estamos mucho mejor. Lo que pasa es que los tramposos también hacen sus progresos".

Después de los Juegos de Pekín y tras proclamar a Phelps como "el más grande deportista olímpico en la historia de EE UU", Spitz aún hizo varias declaraciones controvertidas -entre rectificaciones y nuevas controversias- sobre las dudas existentes (incluida una presunta carta privada de 'Omega', cronometrador oficial olímpico)... en aquel discutido triunfo de Phelps en los 100 mariposa de Pekín sobre Cavic. Ahí sigue Mark Spitz. Y, entre la calle Pagés del Corro y la Plaza de Cuba, o en el Santo Entierro, si alguien atisba una figura con bastante parecido a como uno podría imaginarse al 'D'Artagnan' de 'Los Tres Mosqueteros'... probablemente es que se esté cruzando con Francisco de Asís Mateos, el amigo de aquellos levantadores hebreos que ejecutaron 'Issa' de Nazaret y sus apóstoles palestinos. 

Hecho un gran negociador, Premio Nobel de la Paz y figura internacional, Shimon Peres comenzó a frecuentar España: y Sevilla. Era un apasionado del rastro de los sefardíes y sus Juderías, Toledo, Córdoba... y se alojaba en hoteles del Barrio de San Bartolomé, la vieja y verdadera Judería sevillana: "Al final, tenemos tantos lazos y tanto pasado en común aquí, en Andalucía, nosotros y los andaluces, ¿eh?"...

En Múnich aún se alza la Villa Olímpica igual de airosa en la Oberwiesenfeld, con los apartamentos (como 'bungalows') de la Connolly Strasse casi igual de flamantes. Allí acaba de regresar Mark Spitz, para el documental del CIO, 'Becoming a Legend', 'Llegando a ser leyenda'. Pero la Cólera de Dios no se quedó en Múnich. Ya se ocuparon Golda Meir, Dayán y compañía. Todo esto ocurrió con un puñado de atletas de Israel en Alemania Federal, en la Villa Olímpica de Múnich, en 1972. Y tan cerca, tan cerca del KZ de Dachau, como a 30 kilómetros...

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