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Alberto Juantorena, el 'Caballo' de Fidel Castro, en su última gran carrera

Alejandro Delmás
Alejandro Delmás
10/02/2024

Alberto Juantorena Danger (Santiago de Cuba, 3.12.1950, 1,90 de altura), el hombre al que llamaban 'El Caballo' y que en marzo de 1976 podía completar un entrenamiento con 15 series de 200 metros (3x5) a media de 23,8 segundos (inténtelo quien pueda) se halla atravesando el que seguramente es 'el peor momento de su vida'

En los Juegos Olímpicos de 1976, en Montréal, Juantorena firmó una hazaña no igualada ni antes ni después, al doblar medallas de oro olímpicas en 400 y 800 metros. Fue con marca de 44.26 en 400 lisos, más récord mundial en 800: 1:43.50. Al año siguiente, en la Universiada de Sofia (21.8.1977), Juantorena volvería a mejorar la plusmarca mundial de 800, dejándola en 1:43.44. Este último récord duraría casi dos años, hasta los 1:42.33 de su gran amigo Sebastian Coe: Oslo, 5.7.1979.

Según varios medios de Cuba como 'Diario de Cuba', el periodista deportivo Yaser Porto -que cita 'serias' fuentes oficiales- o 'Radio Habana', Juantorena padecería una enfermedad degenerativa que limita su movilidad y su capacidad de hablar. Esta enfermedad 'degenerativa' lo ha alejado de sus funciones en el atletismo (presidente de la Federación Cubana y, hasta agosto de 2023, vicepresidente y miembro del Consejo de la Federación Internacional, 'World Athletics'), así como de sus otros cargos, vicepresidente del COC, Comité Olímpico Cubano, y presidente del CPC, Comité Paralímpico Cubano.

Juantorena -al que en nuestro 'collage' de 'Muchodeporte' ofrecemos en su exuberante plenitud atlética, en compañía de Fidel Castro y al fin, en imagen de hace unos dos meses, junto al cineasta Roberto Chile, su amigo- se halla bajo riguroso tratamiento médico y en silla de ruedas, tras sufrir afectación en el sistema de locomoción y en el habla. Fuentes cercanas al atletismo cubano confirmaron a Porto todos estos extremos.

En agosto de 2022, Juantorena ya permaneció hospitalizado varias semanas tras haberse encontrado incluso en estado crítico por complicaciones derivadas del Covid-19, que contrajo cuando se hallaba en el XVIII Mundial de Atletismo en Eugene (Oregón, EE UU). Mientras se encontraba ingresado en el Instituto de Medicina Tropical 'Pedro Kourí', ubicado en La Habana, el doble campeón olímpico en Montréal también contrajo la enfermedad vírica tropical del dengue.

La fortaleza de Juantorena le llevó a superar esa gravísima crisis de 2022. Desde entonces, Alberto Juantorena -a quien el aquí firmante ha entrevistado en decenas de ocasiones a partir de los años 90, como cuando el 'reducido' caso de dopaje en 1999 de Javier Sotomayor, plusmarquista mundial de salto de altura- había mantenido un perfil bajo en su domicilio de La Habana, limitando actividades. 

En agosto de 2023, durante el Mundial 'atlético' en Budapest, su buen amigo Lord Sebastian Coe, presidente de la Federación Internacional -que en 2015, en Pekín, eligió a Juantorena como uno de sus vicepresidentes, cargo que expiraba en ese mismo agosto de 2023- concedió a Alberto, este hombre al que apodaban 'Caballo', la Medalla de Oro al Mérito de la Federación Internacional, además de designarle (junto al pertiguista ucraniano y ex soviético Sérgei Bubka) miembro honorario de por vida del Consejo de la Federación Internacional. Juantorena ha pasado 36 años como miembro 'efectivo' del Consejo de la Federación Internacional de Atletismo, IAAF o 'World Athletics'. La Medalla de Oro al Mérito se le entregará a Alberto cuando sea humanamente posible.

EL HOMBRE QUE COMPETÍA 'POR FIDEL'.- Cuando el 'jabao' (mulato de piel y ojos claros, más pelo rizado castaño claro o rubio) Alberto Juantorena asombró al mundo en los Juegos Olímpicos de Montréal, entre el 25 y el 29 de julio de 1976, lo primero que hizo Alberto fue dedicarle el inaudito triunfo a Fidel Alejandro Castro Ruz (1926-2016), 'Comandante en Jefe', presidente y supremo líder de la Revolución cubana de 1959. "Fidel es un ejemplo para nuestro pueblo", sostuvo Juantorena en Canadá. 

En alabanza a la coherencia, cabe señalar aquí que Alberto Juantorena Danger jamás ha abjurado de esa línea de pensamiento. En 1800, su antepasado vasco Efraín Juantorena llegó junto a un hermano desde España a Cuba. Efraín Juantorena tuvo 12 hijos y a partir de ahí, desde mediados del siglo XIX o así... cabe afirmar que todos los Juantorena de Cuba son más o menos parientes.

Juantorena ya apuntó en sus declaraciones oficiales en el mismo Montréal: "Está bien que se puedan interpretar este éxito que he tenido y todos los demás del deporte cubano como una respuesta a la liberación de la influencia estadounidense. Precisamente, mi gran victoria en 800 se ha producido en la fecha que conmemora el ataque al Cuartel Moncada (26.7.1953), que encabezó Fidel".

Alberto Juantorena -que fue 'cortador voluntario de caña de azúcar', algo que considera 'un honor'- siempre se ha mostrado firmemente combativo y tan sólido como en las pistas en contra de los atletas y deportistas en general que abandonan Cuba para nacionalizarse en el exterior y competir por otros países. Así, bajo órdenes directas de Juantorena -en directa correspondencia con las consignas de Fidel Castro- el Comité Olímpico Cubano y el INDER, máximo organismo del deporte en Cuba ('Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación') se coordinaron en el verano de 2000 a la hora de vetar o negar el necesario 'placet' oficial de Cuba para que Niurka Montalvo, la saltadora de longitud nacida en Cuba y nacionalizada española, pudiera competir representando a España en los Juegos Olímpicos de Sydney/2000, cuando Montalvo se hallaba en su apogeo y acababa de conquistar en 1999, en Sevilla/La Cartuja, la medalla de oro en el VII Campeonato Mundial de Atletismo. Pero Niurka Montalvo... no pudo desfilar ni competir en los Juegos de Sydney.

"Es un problema de ellos, de los que se nacionalizan; se trata de atletas 'robados'", explicó Alberto Juantorena a quien aquí firma durante el XV Mundial IAAF de Atletismo, en 2015, en Pekín. Fue en entrevista personal para el diario 'AS':  "En Cuba nos dan pena y nos dan pena las nacionalizaciones porque ellos salieron adelante como resultado del esfuerzo de la sociedad cubana y no luchan por Cuba, cuyo pueblo los aupó con los valores de la Revolución, que son los valores de ese mismo pueblo cubano. Son los valores, limpieza y humildad por ejemplo, por los que ha luchado toda nuestra juventud y los mismos Fidel y Raúl Castro. Podía esperarse agradecimiento pero tampoco vamos a luchar contra esas intenciones. Si se quieren ir, que se vayan. Problema de ellos, pero nada tenemos contra ellos...

... En Cuba podemos presumir de transparencia en todo lo que hacemos. Nosotros trabajamos para mejorar la sociedad cubana. Y lo que hacemos, lo hacemos sin presiones. Pero sí se puede ir limpio por la vida en todos los sentido. Así hicieron los mejores de este deporte: Emil Zatopek, Jesse Owens, Bob Beamon, Lee Evans, Tommie Smith, Coe, Bubka... yo también me enorgullezco de haber ido siempre limpio. Todo lo que hemos dado lo dimos por el afán diario de superación y con humildad, sin presiones ni afán de dinero. Se engañan a sí mismos los que tienen este último afán...

... Nunca hemos dejado de trabajar para mejorar la sociedad cubana, sin deberle nada a nadie. Nos adaptamos todo lo que podemos. Ahora recién comenzamos una nueva etapa con EE UU: pero hay que pulir muchas cosas y descubrir otras después de tanto tiempo sin relaciones: hay que hablar del embargo, que aun ha de cesar, o de Guantánamo. Pensamos que esto era necesario ahora. Hay un apoyo total por coexistir en lo que nos acerca. De los beneficios, el tiempo dirá. Pero a nosotros nos basta con mantener el respeto y coexistir. Nadie tiene derecho a decir al vecino cómo debe de bailar o qué debe de hacer con los muebles, con la ropa... o con la esposa".

En aquel 2015, Alberto Juantorena casi que acababa de ser padre de nuevo, con un hijo de poco más de un año ('un tiarrón', decía)... cuando su hijo mayor, Alberto Juantorena Cardona (La Habana, 27.6.1977) ya había competido con el equipo de Cuba de atletismo, en decatlón, en el Mundial de 2007, en Osaka.. Entonces, en Pekín, Alberto Juantorena Danger nos desplegó su mejor sonrisa, en el Hotel Intercontinental de Pekín, para aventurar: "Ja, ja... mi amigo, pues este último hijo mío ya tendría que bajar de 40 en 400, ¿no? Porque el 400, amigo, era mi prueba. Yo fui un fresco que corría 400 y se puso a correr en 800".

LAS HAZAÑAS DEL 'CABALLO'.- En 2021, la Federación Internacional y Cuba se coordinaron para realizar un documental sobre la vida de Alberto Juantorena, 'Running for the Revolution', 'Corriendo por la Revolución', dirigido por el laureado documentalista londinense Mark Craig, de 'Stopwatch Productions'. Aquí, Juantorena narra sus inicios en el deporte y sus conversaciones con el pionero mediofondista keniano Mike Boit -al que pronosticó y dedicó de antemano su oro de 800 metros en Montréal- o con el cuatrocentista estadounidense Frederick Vaughn, 'Fred' Newhouse, plata en Montréal/1976 tras 'El Caballo'. Al fin, Newhouse y Juantorena se hicieron grandes amigos. 

"Lo había dado todo y creí que había ganado la carrera. No pensaba que nadie me pudiese vencer ya... y a 20 yardas ('18 metros') de la cinta de llegada fue cuando me di cuenta de que 'él', Alberto, estaba allí conmigo", relató Newhouse sobre la final olímpica de 400 metros en Montréal que, el sábado 29 de julio de 1976 y ante 65.000 espectadores en el Estadio Olímpico de Montréal-Maisonneuve conquistó Juantorena en 'crono' de 44.26, tercer mejor registro de la historia en aquellos momentos tras los de Lee Evans (43.86) y Larry James (43.97) en los Juegos mejicanos de 1968, en la altitud de Ciudad de México. Newhouse se colgaría la plata en 44.40, con otro estadounidense, Herman Frazier, en el bronce: 44.95.

ZANCADAS DE '2,75'.- Antes que nada y por pura talla y envergadura, Juantorena quiso jugar al baloncesto. Para ello debía de someterse a unas pruebas físicas y en ellas demostró que era capaz de correr los 400 metros en menos de 48 segundos. Aunque tenía los pies planos, imprimía una abrumadora 'fuerza de tracción' al manejar perfectamente en esa tracción la 'dorsiflexión' del pie. Los técnicos cubanos le aconsejaron que se dedicara al atletismo. Los resultados se comprobaron en la pista de Montréal... y en tantas otras.

Con zancadas, lanzado en carrera, de ¡¡ 2,75 metros !!, el estilo de Alberto Juantorena era de elegancia suprema, flexible, estética y elástica. Por eso le llamaban 'El Caballo' o... 'El Elegante'. Pero poco habría sido factible sin el chasis, el fenomenal armamento físico de 'Juanto'...  ni sin los brutales entrenamientos a que le sometía en los años 70 sus entrenador, el polaco Zygmunt Zabierzowski, quien orientaría al que -en principio- sólo era un brillante cuatrocentista para desatar el asalto al oro de 800 en Montréal, bajo el pensamiento de que "es bueno que te den por muerto antes de la salida; en el momento que te sitúes por delante y no desfallezcas, el 'shock' será doble para el resto. No tienes historia en 800, nadie cuenta contigo. Vamos a llevar el caos al orden. Tus rivales se van a preguntar quién es ese 'jabao' de 1.90 y algo flaquito que intenta lo que se ve imposible: ganar el oro en los 400 y 800". Juantorena, que al mismo tiempo temía un doble fracaso en 400 y 800, siempre se refería a Zabierzowski (que había llegado a Cuba en 1969) como el 'polaco'; en su día nos habló de "la estrategia de 'subvaloración' que el polaco montó".

Aquí, una pálida aproximación (sin hablar de ejercicios de técnica de carrera, 'skippings', etc.) a los entrenamientos a que 'el polaco' sometía a Juantorena en el Estadio Nacional de La Habana, desde febrero de 1976 hasta la gran cita de Montréal. 'Febrero de 1976. Día 9, 'fartlek' de 13 kilómetros. (NB, es decir, rodaje fuerte en esos 13 kms. sin paradas para recuperación, con intervalos de aceleración y trote). Día 10, 3x(5)x200 metros, a media de 23,8 segundos (inténtese hacer, je...). Dia 14, 2x (1000+500) en medias de 2:41 y 1:04... 16 de marzo de 1976, 3x100, +3x30 en salidas y 10x200 en media de 23,7 segundos. 18 de marzo, 9 kms, campo a través, por debajo de 4 minutos el kilómetro. 20 de marzo, 3x100+2x600 en media inferior a 1:20 y 2x400 en media de 48.3. 

Julio de 1976, ya muy cerca de los Juegos Olímpicos. 13 de julio, calentamiento de 2 kms. y 2x(10) en 150 metros. Día 14, 4x100+3x500 entre 1:04.6 y 1:03.2. Día 15, 4x100+2x(3)x200 en 21.6, 21.9, 22.2, 21.5, 22.5 y 21.5. Día 20, calentamiento + 2×600: 1:19,2 y 1:15,9. El día 23 ya arrancaban las eliminatorias de 800 metros, con semifinal el día 24... y final el día 25, cuando 'Juanto' se colgó el oro que Zabierzowski había planeado, con fastuoso récord mundial de 1:43.50.

RÉCORD DEL MUNDO.- El martes 25 de julio de 1976, con horario oficial a las 17:14 horas, y ante 72.000 espectadores -cifra de la organización-, Alberto Juantorena Danger, con el dorsal '217' (imagen en nuestro 'collage') se situó para salir en la calle '5' de la final de 800 metros en el Estadio Olímpico de Montréal. "Había tenido tiempo de sobra para pensar en la Revolución y en lo que merecía nuestro pueblo", diría después.

Faltaba a la gran cita uno de los grandes favoritos, el keniano Mike Boit (bronce en los Juegos de 1972, en Múnich), por el boicot africano para protestar por la gira sudafricana de los 'All Blacks' de rugby de Nueva Zelanda, en territorio donde reinaba el 'apartheid'. La aceptación olímpica de Nueva Zelanda para competir en los Juegos de Montréal, impidió la participación de los países africanos, como la Kenia de Boit, al que Juantorena -era su amigo- había avisado: "Te anticipo que voy a ganar el oro para ti y para tu país". Y ante los jefes de la delegación cubana, en su propia habitación, Alberto había proclamado, señalándose a su pecho: "Aquí va a brillar el oro mañana".

Por las calles '3' y '4', con la referencia inicial del 'Caballo' hasta el paso a 'calle libre', la '1', en 'contrarrecta' y en la salida, exactamente a las 17:15 horas en Montréal, arrancaban los dos grandes favoritos, el campeón estadounidense Rick Wohlhuter y el belga Ivo Van Damme. Un Steve Ovett de 20 años, presente en la gran final, no era todavía la mayor de las amenazas. La idea de Zabierzowski era imponer un ritmo 'de trituradora' en los primeros 400, para rematar después a los pocos supervivientes.

Sri Ram Singh Singh, de la India, revolucionó la carrera poco después del ingreso 'en calle libre'. Se lanzó detrás de Juantorena, a quien ya sólo podían seguir humanamente dos superclases como Wohlhuter y Van Damme. 'El Caballo' escuchó la campana del paso por 400 en unos brutales 50.85. Efectivamente, ésa era una medida de tiempo para récord del mundo. En 500 metros, Singh pasa a Juantorena... que responde y pasa al frente en 600, nada menos que en 1:17.3. Es un paso para 800, recuérdese. Quedan aún... 200 metros.

Cae Singh, víctima de su propio 'harakiri', como en suicidio ritual. Wohlhuter y Van Damme regresan a dar escolta a Juantorena, que ya va lanzado, como un tren movido por el 'Orgullo de Cuba'. En la última curva, 100 metros antes de la llegada, el bigotudo Wohlhuter echa el resto en la persecución inútil de una sombra móvil de cabellera rizada que se desplaza en zancadas de 2,75 metros: Alberto Juantorena, que concluye en 1:43.50, nuevo récord del mundo... y oro explosivo para Cuba

En los metros finales, Wohlhuter, exhausto, ni siquiera puede firmar la plata, que se cuelga Van Damme en 1:43.86 (Wohlhuter, 1:44.12). Más, lejos, cuarto, entra el longilíneo alemán Willi Wülbeck, futuro campeón mundial de la distancia en 1983 (Helsinki), pero que en Montréal, con 21 años, se detiene en 1:45.26. A sus 20 añitos, Steve Ovett aparece quinto: 1:45:44.  Singh cierra séptimo y penúltimo en 1:45.77 (la mejor marca de su vida), sólo por delante del romano Carlo Grippo.

En sus declaraciones inmediatamente posteriores, Juantorena ya se refirió a Fidel, al pueblo de Cuba, y al asalto al Cuartel Moncada. Pero ya al día siguiente, 26, se abrían las series eliminatorias de 400 metros lisos, que Juantorena pasaría cómodamente en 47.89. El día 29, tras la final de 400, 'Juanto' detallaría en 'The New York Times' cómo pilló a Frederick Vaughn Newhouse en el tramo definitivo de la vuelta a la pista: y le arrebató la medalla de oro en 400 metros. "Para los últimos 50 metros tenía fuerza y músculos que me había guardado para la parte final de la carrera", hizo observar Juantorena. 

Y después fue cuando el despechado, desairado Newhouse diría... "Juantorena es un buen corredor pero no es Dios". "No, no soy Superman... pero he ganado, sí", sentenció 'El Caballo', quien, con problemas de lesiones musculares y de espalda, sólo podría ser cuarto (45.09) en la final de 400 lisos en los Juegos de Moscú, en 1980. Ya que tenía los pies planos, en 1977, tras el nuevo récord mundial en 800, en la Universiada de Sofia, pasaría por el quirófano para arreglar pies y espalda. 

Se partió el tobillo al pisar mal en el interior de la cuerda en series semifinales de 800 en el Mundial de 1983, en Helsinki y esto puso fin, de hecho, a su gran carrera internacional, aunque aún compartiría con el polaco Ostrowski (1:45.68 para ambos) la medalla de oro en 800 en los 'Juegos de la Amistad', 'Juegos Alternativos' que se organizaron en Moscú para los atletas del bloque del Este cuyos países habían boicoteado los Juegos Olímpicos de 1984, en Los Ángeles. Juantorena no volvería a competir en las pistas mundiales. 

Pero hoy, incluso con Fidel desaparecido de entre nosotros, 'El Caballo' afronta su última gran carrera. Pocos hombres hay que puedan doblar la mano del Destino. Sin duda, Alberto Juantorena Danger, único doble campeón olímpico en 400 y 800 metros, es uno de ellos.