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Juan Corbalán sí sabe quién es Blas Infante... y en Israel veneran a Juan Corbalán

Alejandro Delmás
Alejandro Delmás
17/02/2024

Este pasado miércoles 14, en el Salón de Actos de la sede sevillana de Caja Rural del Sur, calle Murillo, junto a la Plaza de la Magdalena, Francisco Gallardo Rodríguez dilecto autor sevillano, médico y exjugador -base- en el legendario Club Amigos del Baloncesto, presentó un nuevo libro: 'Eso NO estaba en mi LIBRO de Historia del Baloncesto' (Ed. Almuzara). 

En relación a los libros anteriores del doctor Gallardo Rodríguez, la gran novedad de esta última obra es que 'Paquito' Gallardo, hermano de José Joaquín, Miguel, Jesús... comparte firma en este trabajo con uno de los mayores iconos vivos del baloncesto español, y del deporte en general en este país. 

Trátase del doctor (cardiólogo) Juan Antonio Corbalán Alfocea (3.8.1954, 1,84 de altura) quien, sólo por decir algo, fue el líder en pista de la España subcampeona olímpica en 1984, en Los Ángeles, California... después de haber sido declarado oficialmente 'Mejor Jugador de Europa en 1983'; este último 1983 había sido justo el año en el que la España 'de Corbalán' tumbó en semifinales del Eurobasket, en Nantes/Beaulieu, a la Unión Soviética de un descomunal, emergente Arvydas Romas Sabonis: 95-94, con canasta final de Epi (27 puntos). Con 18 añitos en acta, Sabonis 'se limitó' ese día a 26 puntos más 13 rebotes.

Después, en la finalísima de Nantes, una fortísima 'Nazionale' de Italia, con Dino Meneghin, Renato Villalta y Pierluigi Marzorati -gran amigo de Corbalán- impidió (96-105) que la Selección que entrenaba Antonio Díaz-Miguel embarcase el primer título continental en la historia del baloncesto español, un logro que debería aguardar hasta 2009, en uno de los mejores momentos de los hermanos Pau y Marc Gasol.

Lo que sí ha resistido admirablemente el paso del tiempo es que esa misma España 'ochentera' de Díaz-Miguel, Corbalán, Epi, etc...sigue siendo, hasta hoy, la única Selección 'A' española que ha sido capaz de batir a EE UU en torneo oficial: 119-109, en la fase previa, Grupo, A, en el Mundobasket de Colombia, en 1982, donde España cerró en el cuarto puesto (117-119 frente a una tremenda Yugoslavia), con los estadounidenses batidos en la final por la URSS de Tkachenko, Myshkin... y un Sabonis semiadolescente: 95-94. Del propio Corbalán, este pasado miércoles, en Sevilla: "Entonces se llegaba a decir que John Pinone, que después vino al Estudiantes, jugaba con Estados Unidos porque era hijo del entrenador ('Bob Weltlich'), algo que no era así; luego, Pinone se reía".

Como el propio Corbalán recordó en el acto de este último miércoles, 'nuestra Selección de los años 80 ha sido la única en la historia de España capaz de batir en partidos oficiales a Estados Unidos, Unión Soviética y Yugoslavia, algo ya absolutamente irrepetible'. Juan Corbalán presenta 178 internacionalidades absolutas con España... y no fueron más porque se retiró de la Selección por voluntad propia tras la plata en los Juegos Olímpicos de 1984, en el Forum de Inglewood. Además de los citados logros con la Selección, Corbalán ha alzado, siempre con el Real Madrid, 12 títulos españoles de Liga, siete de Copa, tres Copas de Europa, una Recopa, una 'Copa Korac' y cuatro Intercontinentales. En fin...

En torno a Juan Corbalán y Francisco Gallardo -tanto monta para el caso-, el acto bajo los auspicios de la 'Fundación Caja Rural', presentado por su Director Financiero, Manuel Ruiz Rojas -notable jugador de baloncesto, a su vez, hasta en Segunda División con el Circulo Mercantil- reunió brillante representación de casi todo lo que fue o pudo ser el baloncesto sevillano entre los años 60, 80 y 90: Club Amigos del Baloncesto, Club Náutico, Coria, Labradores, Club Natación Sevilla, 'Bellavista'-Caja San Fernando, el propio Mercantil, Club Militar, Club Medicina femenino, Claret o Labradores; y allí, entre el recuerdo a los que ya no están, pudo conocerse por ejemplo que 'ToteKing' -Manolo González Rodríguez-, el hoy célebre rapero sevillano, es nada menos que el hijo de Manolo González, 'Pepito', otro médico amigo que nos dejó prematuramente tras fascinar con sus saltos, tiros y suspensiones en los equipos del Club Amigos, Mercantil y -liga universitaria- de la Facultad de Medicina sevillana, también entre los años 70 y 80.

Entre personas con Premios 'Blas Infante' en su currículum también quedó tiempo en la velada para que ilustres jugadores de baloncesto de Villaverde del Río -de verdad y 'de los de antes'- se hicieran preguntas sobre el ignoto pasado en el deporte de la canasta del señor Haro García, presidente del Real Betis Balompié: "Lo que sí es cierto es que el baloncesto siempre le gustó más que el fútbol", destacó el doctor José Gala Pérez, antiguo alero del Club Amigos y del Claret.

También cupieron preguntas sobre la eventualidad -ni desmentida, ni confirmada- de que antepasados no tan lejanos de un tal Fidel Alejandro Castro Ruz hubieran salido para Cuba desde cierta casa antigua en el centro de Coria del Río. Infortunadamente, los venerables corianos que podrían confirmar esta última historia -y que la garantizaban a machamartillo tras frecuentes viajes a Cuba- ya tampoco se hallan entre nosotros. Pero estábamos -estuvimos- con Juan Corbalán, de quien intentaremos resumir algunos de sus aspectos menos conocidos para el gran público.

'EL HOMBRE DEL RENACIMIENTO'.- Mantener una conversación con el doctor Juan Antonio Corbalán -algo que el aquí firmante ha venido haciendo con cierta asiduidad desde 1985, incluso junto a su hijo Nacho- es tan privilegio como delicia. En Corbalán cabe hallar la reencarnación de algo que una vez hizo observar un tal Phil Jackson sobre Pau Gasol: 'Es un hombre del Renacimiento'. "Lo más importante de todo son las personas... porque son las personas lo que definen la vida". Esa es una parte del credo vital del doctor Corbalán.

Además de médico cardiólogo, donde ejerce en la Clínica 'Vitha' en Madrid, Arturo Soria, Corbalán lee libros a porrillo, contempla películas y documentales, los analiza, produce y elabora sus propios documentales, 'cortos' o 'largos' -como 'Shooting for Mirza', en honor a Mirza Delibasic, sobre el que ahora volveremos-, escribe libros, cree por ejemplo, y esto no lo ha dicho ahora, que 'hubiera sido bueno' para la España del Siglo XIX una mayor permanencia de los franceses napoleónicos en el país, con todos los 'buenos' principios de la Ilustración y la Revolución, mantiene una absoluta conciencia humanista... y todo esto se cimenta en unos antecedentes tan claros como sólidos. 

Según confirmó y detalló el propio base internacional en bien reciente entrevista en 'JotDown' (noviembre de 2023), su padre fue oficial aviador de combate en la Fuerza Aérea de la II República durante la Guerra Civil, y aquí extractamos: "(Mi padre) fue el teniente más joven de la República y tiró a una de las escuadrillas principales de aviones italianos a la que llamaban 'el as de bastos'. No le gustaba hablar de la Guerra Civil. Debió ser una etapa terrible para todos los españoles. Sí le hizo mucha ilusión recuperar su grado militar de coronel tras su rehabilitación en la recién nacida democracia. Eran tiempos realmente muy difíciles. Hasta el año 1955 o 1956 no se quitaron las cartillas de racionamiento después de la Guerra Civil. En casa, sin lujos, teníamos todo lo que necesitábamos y mis padres hicieron posible una buena educación para mi hermana y para mí. Fui realmente un niño muy feliz. Los amigos del barrio y el colegio, que era una prolongación del salón de mi casa, me hicieron una vida muy agradable y estimulante.... en concreto (NB, 'los padres') eran de una pedanía de Caravaca que se llamaba La Almudena antes y La Almudema ahora. Mi madre murió hace poco, a los 96 años. Mi padre, por contra, sí falleció precozmente, con 74, tras estar encamado algunos años. Su historia es muy literaria. Había falsificado su partida de nacimiento para poder entrar en la academia de pilotos de San Javier (Murcia)".

En enero de 2023, Juan Corbalán fue a lo que hoy se conoce como 'La Almudema', la pedanía 'caravaqueña' (de Caravaca de la Cruz, Murcia) donde se sitúa su nacimiento el 3.8.1954. Se trataba de inaugurar allí, en Caravaca, el 'Pabellón Deportivo Juan Antonio Corbalán' con un encuentro de leyendas del baloncesto entre veteranos de los equipos del Real Madrid y Valencia. "Vengo todos los años, vengo a mi pueblo y hago una visita al cementerio para ver a mis padres. Es un sentimiento de volver a casa que me produce un placer inmenso", declaró entonces el doctor Corbalán en 'La Opinión de Murcia'. Y así reflexionaba sobre 'su' pabellón: "Los centros deportivos municipales, colegios, universidades, los sitios que reúnen a los que inician cualquier actividad deportiva, son los elementos fundamentales de cualquier deporte, no puede haber élite sin base".

En casi cuatro décadas de contacto profesional con Juan Antonio Corbalán, uno -por pulida contención, simple 'disciplina profesional'- no había hecho preguntas al doctor -en medicina y baloncesto- sobre sus raíces familiares. Ya que el propio Corbalán lo explicó hace tan bien poco (en el acto de la Caja Rural explicaría algo más, a preguntas de aquí suscribe), aquí van estas otras palabras de nuestro hombre en 'JotDown' (a Javier Ortiz), en relación a cuando un joven jugador llamado Juan Corbalán consultaba al padre sobre si acudir a una recepción oficial de Franco o inventarse alguna excusa... "(Mi padre) era muy español y muy militar en su concepto de vida. Me dijo: 'Juanito, recuerda que a ti no te premia Franco, sino tu país. Y piensa que a España se la sirve desde cualquier lugar donde estés". 

(Corbalán, que en el servicio militar había conocido de cerca al general Alfonso Armada, golpista el 23-F-1981, no pudo sino recordar también a Ortiz cómo, cuando entró en el despacho de Armada -'hombre muy correcto y amable'- para despedirse, cuando ya se licenciaba y vestido de civil, Armada le despidió, en efecto, con palabras casi calcadas a las de su padre, aquel aviador ejemplar de la II República: 'Juanito, gracias por todo lo que has dado al ejército y a España. Y recuerda que como civil deberás servir a España allá donde estés': "Curiosamente, las mismas palabras que me había dicho mi padre. El mismo mensaje desde lugares políticos antagónicos. Guardo un gran recuerdo de él (Armada). Todos podemos equivocarnos").

... Durante el acto de la Caja Rural, Corbalán hizo a quien aquí firma estas otras reflexiones: "Es que mi padre era muy 'estatalista', muy de izquierdas. Y el concepto del 'país', el sentimiento de la colectividad a la que hay que servir, estaba por delante, por encima de todo". Llegados a este punto, uno le pregunto al doctor Corbalán. "¿Sabes quién fue Blas Infante?" Con una sonrisa algo extrañada, Juanito Corbalán respondió: "Pues claro que lo sé, ¿cómo no lo iba a saber...?" 

Y será preciso aclarar que esta seguridad y conocimiento del doctor Corbalán sobre el notario nacido en Casares, oficialmente 'Padre de la Patria Andaluza'... es algo que se echa faltar absolutamente en otras respuestas sobre Infante de parte de políticos madrileños, figuras del deporte o, inclusive, políticos... andaluces. Sí. En francés, 'Bien Sur'; aquí, tecleado 'Sur' sin acento circunflejo. Es por informáticas razones.

'EL DOCTOR' EN ISRAEL: VENERACIÓN.- Ejemplo típico de las cosas que suelen ocurrir en España,. la popularidad y el mito de Juan Antonio Corbalán traspasaban las fronteras de España, como después ha pasado con tantos otros. 'El juego del 'dottore' Corbalán, que maneja un bisturí en la pista, es tan bello como el pecado', escribían los italianos. En 1983 y en pleno esplendor (Eurobasket de Nantes), Corbalán fue declarado oficialmente 'Mr. Europa' por la Federación Internacional, FIBA. 'El mejor jugador de Europa', con todas las letras. Las visitas del gran Real Madrid a Tel Aviv para chocar con el 'terrible' Maccabi de Micki Berkovich/Berkowitz, Aulcie Perry, Earl Williams, Louis Silver, el base Motti Aroesti... eran el evento del año, en Tel Aviv y en su Pabellón del barrio de 'Yad Eliyahu', 'La Mano de Elías'. Y...

... En la mañana de cierto Maccabi-Real Madrid, entre el sol de Tel Aviv, 'Ciudad Primavera', un grupito de jugadores madridistas, con Wayne Brabender y Juan Corbalán al frente, se decidió a dar un paseo por la playa de Tel Aviv. Apenas habían pisado la arena se esparció un mensaje en inglés desde el altavoz de la silla del jefe de los socorristas. Al instante y de súbito, Corbalán, específicamente él, se vio rodeado por cientos de israelíes, que sólo querían vitorearle y pedirle autógrafos. Corbalán no daba crédito a lo que estaba pasando, hasta que el meticuloso Brabender, que sí había estado atento al mensaje de la megafonía, le explicó la situación: "Juanito, jeje, es que lo que han dicho por los altavoces es que acaba de entrar en la playa Juan Corbalán, el mejor jugador de Europa... con 'otros' jugadores del Real Madrid"...

El pasado miércoles, junto a la sevlllana plaza de la Magdalena, Juan Corbalán sí recordó ese momento de Tel Aviv con una luz de añoranza: "Jó, se me vinieron encima como una marea, yo no lo esperaba, no lo entendía. Pero es que lo de Israel conmigo era increíble. No he visto cosa igual en ningún país. Es que entraba incluso en las farmacias y la gente de allí se me venía: 'Usted es Corbalán".

'LOS RUSOS TENÍAN RAZÓN'.- Desapercibido para la gran mayoría, en la noche del sábado 9 de septiembre de 1972 y en la Basket Ball Halle del 'Carl Diem Stadium', en Múnich, Juan Antonio Corbalán ocupaba lugar preferente en el recinto, nada menos que en una de las sillas de pista bajo la mismísima canasta donde el ala-pívot Aleksandr 'Sasha' Belov iba a dar un memorable triunfo a la Unión Soviética sobre los Estados Unidos de América: 51-50, en la final de baloncesto de los Juegos de la XX Olimpiada. 

Con 18 años recién cumplidos, Corbalán -que había ingresado en la Selección de Díaz-Miguel en ese mismo 1972, de cara a los torneos preolímpicos en Amsterdam y Augsburgo- ocupó con invitación 'de participante' una de las sillas de pista que inicialmente se reservaban para los fotógrafos. Fue justo donde Belov iba a anotar la canasta definitiva... al tercer intento de jugarse los tres segundos finales: "Los rusos tenían toda la razón, para mí no hay ninguna duda. Yo estaba allí y puedo decir que lo vi todo. Recuerdo al Secretario General de la FIBA, el inglés Jones, levantando tres dedos de la mano en señal de que quedaban 'tres segundos'. Y hasta el pase largo de Edeshko a Belov, esos tres segundos no se habían podido jugar reglamentariamente desde que a Edeshko le dieron el balón, no se habían jugado".

CORBALÁN Y MIRZA DELIBASIC.- En 2021, tras la primera gran oleada asociada al Covid-19, Juan Corbalán, como productor, consiguió sacar a la luz el estreno de su película 'Shooting for Mirza', 'Tirando por Mirza' (Delibasic), que dirigió Juan Gautier y que ha sido premiada en festivales como los de Gijón o Albacete. "Movistar ha hecho otra película sobre Mirza, un 'Informe', y yo debo decir que éste de Movistar se trata de un excelente, magnífico trabajo que sólo cabe elogiar".

En 2018, en los meses previos a la conclusión de 'Shooting for Mirza', Juan Corbalán explicaba así a quien esto firma su proyecto y sus lazos con Mirza Delibasic, inolvidable genio bosnio del baloncesto de la antigua Yugoslavia y que coincidió con Corbalán en el Real Madrid entre 1981 y 1983. Tras derrames cerebrales y un proceso tumoral linfático, Delibasic falleció en Sarajevo el 8.12.2001, a los 47 años y 11 meses de edad. Corbalán asistió a su entierro, junto a Wayne Brabender. Y... éstos son su relato a quien aquí firma y sus recuerdos sobre el genio al que llamaron 'Rey Mirza':

"Aquel equipo nuestro de los primeros 80 era humanamente muy vivo, como existencialista. Fuera de la pista hablábamos muy poco de baloncesto. Nosotros éramos un poco transición entre los anteriores, Vicente Ramos, Luyk o Cabrera, incluso Coughran y Brabender, y los que ya venían llegando, con Fernando Martín o López Iturriaga. Mirza era especialmente rico y vivo en reflexiones y vivencias. No éramos endogámicos, no; el nuestro era un grupo que daba mucho más… y Mirza tenía una vida cojonuda, con mil anécdotas de vivencias. Siempre nos decía... 'Mirza sabe'. Ya conocemos que en los Balcanes hubo un cruce de civilizaciones y una gran selección natural, y quizá por eso sean tan buenos y haya tanto talento y habilidad: son una raza seleccionada. Ellos son herederos del Imperio Turco: los bosnios y algunos serbios. Otros son más germanófilos, como los croatas… y después también tuvieron la proyección social que en los países socialistas se le daba al deporte".

"…Pero Mirza Delibasic sabía muchas cosas y las contaba muy bien; era un grandísimo jugador y también era ese existencialista, lleno de riqueza vivencial. Le gustaba buscar cada rincón de la vida que le tocó vivir. Y, como el juego no te permite poner caretas… él jugaba como los ángeles. Para mí, Delibasic fue la mejor expresión del baloncesto en una pista, el mejor que he visto jugar en Europa. Como teníamos la misma edad, coincidíamos en Campeonatos de Europa desde que teníamos 15 años, desde Campeonatos juveniles y juniors en Gorizia o Zadar: él, Mirza, yo y el israelí Mickey Berkowitz ('Miki Berkovich'). Nuestro ascenso fue paralelo. Delibasic fue el mejor jugador que yo vi en Europa a partir de los Juegos Olímpicos de 1976. Verás, hay otros que pueden meter muchos más puntos que este tipo de jugadores. Pero el MVP es el 'Jugador Más Valioso', el jugador 'total' y el MVP, el Mejor o Más Valioso en Europa fue Delibasic. Para mí, él era aquí lo que Michael Jordan fue fuera de Europa. Curry y LeBron James pueden meter incluso más puntos… pero Jordan -al que vi meter un tiro desde casi media pista en Los Ángeles, por la izquierda, junto a mí-. y Mirza Delibasic han sido las dos máximas expresiones del baloncesto que yo conocí, del mismo modo que Navarro ha sido nuestro mejor jugador de baloncesto en nuestra última década triunfal, al menos según yo lo veo.

Corbalán narra su presencia en el entierro de Mirza con visos casi de novela: "Era un domingo por la tarde cuando me entero... llamo a Wayne Brabender se lo cuento y le digo que creo que tenemos que irnos a Sarajevo. Ya estaba Florentino Pérez de presidente, y yo, por no ser desleal… le digo al club que Wayne y yo nos vamos al entierro: ‘Quiero que lo sepáis, que nos vamos por nuestra cuenta’... 

... Casi a medianoche, sin más, nos llamaron de El Corte Inglés, y nos dijeron que a las 12:00 de esa noche, en una agencia que había junto al Hotel 'Eurobuilding' nos daban dos billetes, que no iba nadie del club. Los recogimos, fuimos y yo preparé dos pequeños discursos; uno personal y otro mas institucional. Volvimos en dos días". En 2007, Delibasic fue inducido al Salón de la Fama, ese 'Hall of Fame' de Springfield donde también están entronizados Michael Jordan, Phil Jackson, Pau Gasol… y Pedro Ferrándiz.

Hacia 2002, Corbalán ya había preparado una novela titulada 'Conversaciones con Mirza': "No tenía editorial, por eso no pude publicarla antes de 2012. Es como un 'yo' deformado novelescamente, al que en sus reflexiones, y como en realismo mágico… se le aparece Mirza y le va guiando por Sarajevo. Era 2002 y yo aún tenía esa gran unión emocional con Mirza. Teníamos muchas cosas comunes, no sólo relativas al baloncesto, los dos habíamos nacido casi en la posguerra, habíamos vivido divorcios, nos quedaban nuestras madres… y nos habíamos guiado a solas en nuestros pasos en la pista. No sé si, cuando la guerra de los Balcanes en Bosnia, en los años 90, Mirza se hubiera podido ir de Sarajevo: con Tanjevic, a Trieste. O a España, con nosotros. Quizá. Pero si no lo hizo, es que él, Mirza, no podía. Simplemente, eligió quedarse en Sarajevo. Por cada triunfo hay una derrota, por cada alegría hay una lágrima. Mirza fue una persona trascendente. Desde el deporte que le gustaba, buscaba cada rincón de la vida que le tocó vivir. Cuando alguien de tal calado humano desaparece, deja una huella grande para los que tuvimos la fortuna de conocerle. Sarajevo representó la sinrazón de los hombres en algunos momentos.

Para Juan Corbalán, la preparación, financiación (no fácil) y estreno de 'Shooting for Mirza' fue algo como una curiosa comparación... 'Es como los tableros que se rompen, que hay que terminar de romperlos", cuenta, recordando quizá aquel tablero de la Ciudad Deportiva que destrozó 'ese mismo' Arvydas Sabonis en el Torneo de Navidad del Real Madrid, en 1984… y cuyos cachitos de cristal, él, Juan Corbalán, terminó de romper. 

Apenas seis años después (1990-91), Corbalán 'dirigiría' a Sabonis en acción, en el Fórum Filatélico de Valladolid, y, como general en jefe en las 'operaciones de pista', diría esto al 'zar' lituano: "Se lo dije a Sabonis y se lo hubiera dicho a Drazen Petrovic: 'El balón, para mí". Por decisión 'técnica' propia, Corbalán decidió despedirse del Real Madrid justo a la llegada de Petrovic, en el verano de 1989 y cuando 'Juanito' ya cumplía 35 años.

A Corbalán le hace gracia que haya que luchar para que la ACB reconozca que, en efecto, el récord de puntos anotados en la Liga española son los 65 de Walter Szczerbiak al Breogán. "Walter hizo eso con nosotros, con el Real Madrid, en 1976 (140-48)… y sin línea de tres puntos. No sé los triples que podrían haber metido Walter… o Wayne Brabender. Me hace gracia esa cosa de que todo sea como antes o después de Cristo, según diga la ACB. Aquí en España ha habido baloncesto organizado desde mucho antes de la Guerra Civil. Y si hablamos de las asistencias, hoy lo es todo pase que termina en canasta, cuando con los criterios de nuestra época… había todas las restricciones, incluso la de dar botes. No sé cuántas asistencias habría podido promediar yo hoy. Y, ¿cuántas asistencias se le habrían contado a Mirza Delibasic? Pero es que al fin es eso: el juego no permite poner caretas... Iturriaga suele decir que lo mejor que él ha hecho en su vida es jugar en una pista con Jordan. Valdano suele decir lo mismo, pero en relación a Maradona. Hasta cierto punto, yo podría decir lo mismo con Mirza Delibasic".

SELECCIÓN Y REAL MADRID: FERRÁNDIZ.- Sobre la Selección española, el doctor recuerda la noche de la final olímpica de 1984, en Los Ángeles y ante los EE UU de Michael Jordan y Patrick Ewing, etc, cuando, ya en la pista, en la presentación de los equipos y junto a Juan Manuel López Iturriaga, escuchó estas palabras de labios del famoso 'Itu': 'Juanito, esta tarde la vamos a cagar y nos van a ver 3.500 millones de personas'. Corbalán reflexionaba sobre esta noche no tan mágica: "Se trataba de ir a los leones con cierto gusto. En realidad, los Juegos Olímpicos habían terminado para nosotros con la semifinal contra Yugoslavia. Al ganar a los yugoslavos, con Drazen Petrovic y todos los demás, nos convertíamos así en la única Selección española de la historia que había vencido a las tres potencias, Estados Unidos, Unión Soviética y Yugoslavia. Por ejemplo, desde que nosotros lo hicimos en el Mundial de 1982 no se le gana a EE UU en partido oficial. Allí, yo tuve la sensación de que ya no quedaba mucho por hacer; pero de ese fogonazo de 1984 surgió, como un rescoldo pleno, el titulo mundial de 2006, ya con los hermanos Gasol... y todo lo demás"

"A finales de los años 70, Antonio Díaz-Miguel había traído de Estados Unidos, donde hablaba mucho con entrenadores tan grandes como Lou Carnesecca, Dean Smith o Bobby Knight ('no con John Wooden'...) el sistema de medición 'por posesión' de las universidades estadounidenses en la NCAA, donde se evaluaba prácticamente en 'un punto' cada balón que se le concedía al contrario tras pérdida de posesión o 'tiro fallado'. Nuestra impresión es que Antonio no lo entendía demasiado bien, aunque la clave era que en aquella época, las universidades norteamericanas jugaban sin reloj de posesión. Es decir, un fallo en el tiro podía ser muy grave si el equipo rival decidía gastar tiempo y tiempo sin límite en su posesión. Al final y hablando mucho, lo entendimos y se lo hicimos entender del todo a Antonio, aunque nos costase alguna derrota con la Universidad de Saint John's, que entrenaba Carnesecca. Hasta que un día, en un partido contra Brasil en los Juegos Olímpicos de Moscú, simplemente por buena selección de tiro, estábamos dando una paliza a los brasileños, que normalmente casi siempre nos ganaban. En unos tiros libres, en media pista, me vino Oscar Schmidt, que ya era la gran figura de ellos y estaba metiendo bastantes puntos y me dijo... 'Juanito, me tienes que explicar cómo nosotros tenemos más veces el balón que vosotros, tiramos más... y nos vais ganando de 30. Le dije a Oscar... 'espérate al final y te lo cuento'. Y al final se lo conté, ya sentados en la grada del pabellón. Lo entendió y cambiaron cosas en su juego". 

(NB, aquel España-Brasil, el 26.7.1980, en Moscú, concluyó con 110-81 para España, que anotó 41/72 en tiros de campo, un 56,9%... mientras que el Brasil de Oscar se detenía en 33/77, igual a 41,6%. En 23 minutos en pista, Oscar totalizó 16 puntos con 6/15 en tiros de campo -no había triples- y por España brillaron Sibilio (37 puntos, 15/20) y Brabender (23 puntos, 6/10, más 11/15 en tiros libres). Corbalán casi igualó a Schmidt en anotación: 14 puntos, 4/6 en tiros, 6/7 en libres... y 5 asistencias para el base español, por 'cero' para Oscar Bezerra Schmidt. España, cuarta, perdió el bronce de Moscú ante la URSS... y el Brasil de Oscar, Marquinho, etc, finalizó en quinto puesto tras perder por un mínimo 95-96 ante Yugoslavia, inminente campeón).

... La final de la Copa de Europa de 1974, Real Madrid-Ignis de Varese en Nantes -donde más tarde se consagraría como 'Mr. Europa', ya en 1983- resultaría ser el gran 'bautismo de fuego' internacional de un jovencísimo Corbalán, que aún no había cumplido 20 años. Tras haber crecido como 'alero' en el Colegio San Viator de Carabanchel (donde no pudo alcanzar la convocatoria para la Selección española de 'minibasket'), Lolo Sainz fue el gran mentor de Corbalán para ir al Real Madrid y el 'escultor' que le moldeó como director de juego o 'playmaker', además de hacerle pasar horas y horas haciéndole meter tiros con apoyos en los ángulos superiores del tablero. Pero en aquella gran final de Beaulieu/Nantes, el miércoles 3 de abril de 1974, vísperas de Semana Santa...

... Bajo las dentelladas de los lobos de Varese, Vicente Ramos, base titular del Real Madrid de Pedro Ferrándiz, había cobrado su cuarta falta personal antes del descanso, al que se llegó con 34-39 para 'la' Ignis. Carmelo Cabrera reemplazó a Ramos -que fue abrigarse al banquillo, junto a Ferrándiz- y relanzó al Real Madrid con 16 puntos más decisivos robos de balón a Aldo Ossola, base de los varesinos 'Campioni d'Italia', que volaban a lomos de sus dos colosos, Dino Meneghin (25 puntos) y Bob Morse (24). Pero en el minuto 38, con 78-74 para el Real Madrid, Cabrera, que arriesgaba una y otra vez, resultó eliminado por quinta falta señalada por el árbitro búlgaro Artenik Arabadjan, el mismo de la final olímpica de los Juegos de Múnich; las parejas arbitrales de Arabadjan fueron el brasileño Righetto en Múnich y el holandés Leegwater, en Nantes. 

En palabras de Corbalán, "cuando eliminaron a Cabrera, que había hecho un partido sensacional, Pedro Ferrándiz tenía a Vicente Ramos justo al lado. Pero igual porque Vicente ya estaba demasiado abrigado, con toallas, etcétera, Ferrándiz pensó que Ramos tenía cinco faltas, no reparó en él, se vino para mí, yo que estaba al final del banquillo, casi el último junto a Luis Mari Prada y al utillero, y me dijo: 'Chaval, a jugar'. Era el acto que más me había sorprendido en una pista de baloncesto. Sólo oía las voces de los que me animaban, como Rullán. Los italianos fueron derechos a por mí, a hacerme faltas... y metí sin pensar los cuatro tiros libres que tiré, 4/4. Ganamos por 84-82. Al final de todo, en el pasillo que iba para el vestuario, Ferrándiz me tocó en la espalda y me dijo: 'Chaval, si yo me hubiera tenido que jugar el dinero a haber apostado que esta Copa de Europa la íbamos a ganar con cuatro tiros libres tuyos al final, no me habría apostado un duro".

JORDAN, RUSSELL... MANIGAULT.- La despedida son otras curiosas reflexiones del doctor Juan Antonio Corbalán (que en la entrevista de 'JotDown' también dijo... "creo que Fernando Martín murió como hubiera elegido, la vida para él sólo tenía sentido cargada de intensidad"), ya casi como un filósofo emérito: "El baloncesto es el único deporte del mundo en el que tienes que levantar las manos cuando cometes una falta. Y yo creo que viene por su carga 'protestante', aunque después esa 'carga de culpa' se ha ido relajando un poco. Todos han de levantar la mano y en otras épocas, si no lo hacías, venía el árbitro y te decía: 'Levanta la mano'... 

"¿Y si el baloncesto pudiera salvar al mundo?... también, el baloncesto es un juego que reúne en sí mismo tres movimientos primarios en la especie humana, 'lanzar, saltar y corre'. Cuando saltas, el tiempo que estás en el aire es algo magnífico, casi místico o mágico. Pero, al mismo tiempo, cuando saltas introduces un elemento de máxima debilidad y es que cuando estás arriba... ya no puedes hacer nada más. Tienes que saltar cuando sepas qué hacer con el balón. Si no, entonces es mala historia. Puedes estar brincando todo el rato, pero brincar, saber qué hacer con el balón durante el tiempo que estás en el aire y, además de todo... anotar, poner el balón dentro del aro, entonces ya es algo que sólo lo hacen los elegidos. David Russell, al que tuvimos aquí, en el Estudiantes, hacía todo eso y saltaba como Jordan... pero no anotaba el tiro. Michael Jordan sí lo anotaba después de todo el tiempo que había pasado en el aire, ésa era la gran diferencia con Russell. Como también anotaba aquel fenómeno de los 'playgrounds' de Harlem, Earl 'The Goat' Manigault (NB: Manigault apenas medía 1,85 de altura... o menos), de quien el mismísimo Kareem Abdul-Jabbar dice que es el 'mejor jugador' que ha visto".

Cabría continuar, pero, como Corbalán sostiene, ya tal vez seria 'saltar sin saber qué hacer con el balón'. Queda la historia de Juan Antonio, 'Juanito' Corbalán para el recuerdo de las leyendas, del mismo modo que nos quedan esas otras imágenes en 'collage', una del aquí firmante junto a Juan Corbalán, doctor y autor, en la 'audiencia literaria' de este pasado miércoles 14... y otra del propio Corbalán, con camiseta morada del Real Madrid, en plena ascensión hacia su cénit deportivo (1981) y en defensa a tope -ese tren inferior...- sobre otro base internacional: 'Quim' Costa, del Cotonificio que dirigía Alejandro García Reneses. 

La despedida es una respuesta de otro doctor, autor y exjugador/base, Francisco Gallardo Rodríguez, respuesta a quien aquí suscribe, en la noche del miércoles 14: '¿Don Francisco, puede decirse que Juan Corbalán es su ídolo? Y la natural respuesta del doctor Francisco Gallardo Rodríguez: "Sí, es mi ídolo". Y esto tampoco estaba en el libro.