Diego Alonso y su futuro: "Las críticas las llevo con naturalidad, hay que aguantar; ajo y agua"

Carlos Vizcaíno
Carlos Vizcaíno
28/11/2023

La llegada de Diego Alonso en sustitución de José Luis Mendilibar se produjo entre la incertidumbre de un candidato desconocido (a nivel de banquillo) en Europa y después de que otros nombres descartarán la opción sevillista. Dejado atrás el salvoconducto de sus dos primeros partidos frente a dos colosos como Real Madrid y Arsenal, la figura del charrúa ha ido diluyéndose cada vez más, hasta el punto de que cada rueda de prensa es un cuestionario acerca de su futuro, como también ha ocurrido en su comparecencia pública ante la visita mañana del PSV.

"Las críticas las llevo con naturalidad, son parte de la profesión. Tenemos que aguantar. Ajo y agua. Con respecto al club, siento la confianza primero de los futbolistas, implicados cien por cien, sabiendo que la recompensa está más adelante a este trabajo. Lo que pueda pasar va a depender más de nosotros que el resto. Si dejamos de creer, no sabremos. Hay que seguir empujando, los golpes que estamos recibiendo dejarán de ocurrir", manifestó. 

Alonso señala que no siente presión porque "la mayor presión siempre se la pone uno mismo. Para mí, es máxima. Los resultados para los entrenadores son decisivos. La presión es más personal que el entorno".

El preparador sevillista es consciente de los comentarios en torno a su figura, pero afirma que no está pendiente. "No haber ganado en Liga y Champions, ni es lo que uno espera, ni es lo normal. Tenemos la necesidad de ganar. Estamos aquí porque los resultados no llegaron. Estamos para mejorarlos. En cuanto al ambiente que se vive fuera, tengo que desligarme de eso, dar confianza a mis jugadores, exigiendo rendimiento, pero dando confianza. Ojalá sea el día de mañana el punto de inflexión", consideró. 

El uruguayo reiteró que el ambiente en el vestuario es perfecto: "Entre nosotros es muy bueno. Dolidos y golpeados por los resultados, pero sabemos que para poder salir nos queda trabajar, y tiene que haber las ganas de seguir adelante. No nos rendimos. La recompensa puede estar a cien metros o a uno, por eso hay que seguir peleando".

De la resaca liguera, Alonso matizó las palabras en la rueda de prensa en las que se le atribuyeron que el Sevilla había jugado el mejor partido hasta la fecha con él en el banquillo. "No recuerdo haber dicho el mejor, sino uno de los mejores. Cuando declaro, le respondo (en referencia al periodista), pero el mensaje es también para mis jugadores. Trabajamamos dos semanas determinadas situaciones para volver a ser más sólidos. Y desde ese punto de vista, estuvimos mejores. Recibimos tres disparos, dos de ellos golazos. Nos faltó más ofensivo, sí. Luego nos soltamos en la segunda mitad. Me gustó el compromiso de los futbolistas, pero soy consicente de que debemos dar mejores versiones", expuso.

Por último, rechazó que la expulsión de Jesús Navas, la primera del capitán en LaLiga, sea un reflejo de la frustración que vive el equipo. "No creo. La situación de Jesús es gestión de la terna arbitral. Es un jugador impecable. Hizo un gesto a mi entender que no estaba acorde a la sanción que recibió", consideró.