El tesoro de ganar la pelota dividida

Miguel Ángel Chazarri
Miguel Ángel Chazarri
12/02/2024

En un profundo océano, cual Titanic desvencijado, brillante obra de la humanidad hundida a 4.000 metros de la superficie, quedó olvidada para el Sevilla la virtud de ganar el balón dividido, una de las estadísticas más importantes en un partido de fútbol por encima de la posesión, los mapas de calor y otras zarandajas.

Por fin, ante el Atlético, se vio un equipo de pierna dura. Un equipo que le ganó nada más y nada menos que el 57% de las pelotas a los fornidos chicos de Diego Simeone. ¡Aleluya! Cuando se sale tan vencedor en tal registro, se compran muchas papeletas para ganar. Concretando en un futbolista, nadie mejor que Acuña, que cada vez que metió el cuerpo robó el balón, incluso tirando de forma reglamentaria a los jugadores colchoneros.

Acuña fue el primero en recuperaciones (7). Ganó 5 de 7 duelos. Completó su brillante papel con 24 pases en campo contrario, también líder en estos números, e igualmente fue quien más pases precisos dio, con 53 de 64. Ya Quique Flores venía avisando. No se puede jugar al pie. Tal inocua manera de jugar, además de conducir a la derrota, no es propia del año 2024. El equipo va asimilando lo que pide.

La mejoría llega por varios factores. El trabajo de los delanteros es bestial. En el centro del campo, por fin se ha dejado de jugar al ritmo de Rakitic. Atrás, la mencionada recuperación de Acuña, que junto a Ocampos forma una banda izquierda de muchos pulmones. Hasta la entrada de Nyland da seguridad a los centrales para dar el paso adelante necesario y salir con brío al corte. Todo influye. Todo suele estar conectado en un equipo de fútbol.

Pero por encima de todo, cómo no, Isaac Romero. También Quique Flores ha incidido en la necesidad de tener "energía". Nadie como el delantero de Lebrija para ello. Según datos de DAZN, Isaac es el que más kilómetros ha recorrido (37,7) en las últimas cuatro jornadas. El que más veces ha sprintado (189) y el que más rápido ha corrido (34 km/h). A estos valores sólo se llega con ganas y sobre todo con juventud. A Isaac sí le van las piernas. Quique Flores lo suele quitar sobre el minuto 70, pero qué 70 minutos... El Sevilla ha vuelto a porfiar con raza a por el balón. En el test más exigente, aprobó con nota muy alta.