1-0: Bueno, pues vale, lo de siempre

Lucas Haurie
Lucas Haurie
25/02/2024

El Sevilla perdió en el Santiago Bernabéu, como casi siempre, y lo hizo por la mínima por culpa del señor Luka Modric, un viejales que exuda calidad por todos los poros de su cuerpo y que, apenas superado el minuto 80, hizo un maravilloso truco de magia: se quitó de encima a Soumaré con el control tras un despeje corto y se la puso imposible desde el borde del área a Nyland, hasta entonces el salvador de su equipo al detener varios balones comprometidos. Esto se daba por descontado y empataron en el viejo Carranza los dos perseguidores más peligrosos, así que… una jornada menos para que acabe el calvario.

No hay conspiración arbitral contra nadie ni a favor del Real Madrid. Sí existe, como siempre pero con la exageración propia de estos tiempos, una jerarquía dura e injusta como la vida misma. Si vas al Bernabéu, lo habitual es sentir la mano ajena en el bolsillo. Sin embargo, González Fuertes advirtió a Díaz de Mera de una falta de Nacho sobre En-Nesyri, ignorada por el colegiado de campo y que acabó con gol de Lucas Vázquez. Anulación gracias y al VAR y el autor, en la jugada siguiente, que se hace el muerto para soliviantar (más) a la concurrencia tras un paseo del codo de Ocampos. Qué poco ayudan los futbolistas, todos ellos.

Hasta entonces, se había visto a un Sevilla intenso, que hasta había rozado el gol con una arrancada de Isaac por la izquierda y pase fantástico a En-Nesyri, cuyo derechazo rozó el poste. No era ninguna locura, claro que no, pero era un huésped amenazante como, sin ir más lejos, no lo fue en Mestalla. Con Ocampos de carrilero izquierdo, todo discurría por allí debido a que bastante tenía Jesús Navas, asistido por Óliver Torres, con intentar sujetar a Vinicius quien, pese a la aplicación de sus marcadores, generaba bastante peligro. Casi todo el de los madridistas en el primer tiempo, justo es decirlo, que terminaba con un paradón de Nyland a tiro lejano de Valverde.

Es oficial, Quique Flores ha construido algo. Seguramente, poco para las altas aspiraciones del Sevilla contemporáneo porque de esta temporada sólo cabe esperar ya una permanencia sin apuros. Pero de esta deriva mediocre no se puede responsabilizar al técnico madrileño, que heredó de Diego Alonso un derribo y ha conseguido colocar unos cuantos ladrillos y tres tejas que resguarden del chaparrón.

Al cuarto de hora de una segunda parte preciosa, con Lunin impidiendo el gol de Isaac y el Real Madrid apretando como suele, estupenda la parada de Nyland a Vinicius, se lesionó el árbitro. A Carlos Fernández Buergo, un asturiano que no ha cumplido los 30 años, le tocó en suerte la lidia del morlaco. Vaya debut con picadores. Y Tele Floren sin vídeos a manos del chaval… ¿Interfirió Rudiger en el despeje de Badé previo al gol de Modric? Pues no, honestamente, ya que el defensa alemán apenas hizo ademán de participar en la jugada. La fórmula canónica del fuera de juego es posición más influencia y ahí no influyó nadie más que Modric, excelso su control y mejor su disparo al interior del poste. 

Quique Flores, dos de cuyos tres cambios (Suso y Veliz) ya habían empeorado al equipo, se adornó en el tramo final con la salida de Januzaj, con todo su cuajo y su pelo decolorado, para intentar la misión del empate. Fue una risa, como se imaginarán, así que el partido terminó sin más daño y la racha de derrotas en el Bernabeú se prolonga hasta el infinito y más allá.

FICHA TÉCNICA: 

Real Madrid (1): Lunin; Lucas, Rüdiger, Nacho (Modric, minuto 75), Mendy; Tchouaméni, Kroos, Valverde, Brahim (Ceballos, minuto 89); Vinicius y Rodrygo (Álvaro, minuto 93).

Sevilla FC (0): Nyland; Jesús Navas (Juanlu, minuto 75), Badé, Sergio Ramos, Kike Salas (Nianzou, minuto 90), Ocampos (Januzaj, minuto 90); Sow, Soumaré, Óliver Torres (Suso, minuto 75); Isaac Romero (Alejo Véliz, minuto 75) y En-Nesyri.

Gol: 1-0, minuto 81: Modric.

Árbitro: Díaz de Mera Escuderos, manchego (acabó pitando Fernández Buergo, asturiano). Amarillas para Ancelotti, Kroos, Ocampos, Nianzou y Sow.